Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- Fundación Mapfre Canarias y Cáritas han presentado este martes un modelo innovador que busca desarrollar herramientas que sitúen el cuidado a plantillas y voluntariado en el centro de las organizaciones sociales para fortalecer el bienestar o fidelizar el talento.
El prototipo, desarrollado en ‘Experimenta el LAB Biencuidar’, propone una serie de cuestiones que garanticen también la sostenibilidad de las entidades del tercer sector, gracias a los retos trabajados en reuniones conjuntas de profesionales, estudiantes, voluntariado y entidades sociales.
Ello con el «objetivo común» de diseñar nuevas soluciones para incorporar el cuidado como un eje estratégico dentro de estas organizaciones no gubernamentales.
En este sentido, el coordinador del laboratorio de innovación social de la Fundación, David Batista, ha explicado a los medios que el cuidado «no es solamente hacia los demás, que es lo que venimos haciendo tradicionalmente, sino también hacia el interior de las organizaciones» por lo que ha puesto en valor la importancia de centrar recursos para «cuidar tanto al personal como al voluntario y a todas las personas que forman parte de las organizaciones».
Batista ha ahondado en que el laboratorio llega a su tercera edición con Cáritas Diocesana de Canarias y siete entidades canarias (Trib-Arte Asociación Cultural y Social, Asociación de Salud Mental AFEsur, EccaEdu, Aldeas Infantiles SOS, CESAL ONG y Fundación Canaria Forja) como «un espacio para crear propuestas y diseñar proyectos de manera colaborativa».
Afrontar «retos sociales»
De esta forma, se busca afrontar «retos sociales» con la participación de profesionales de la comunicación, del trabajo social, la psicología y la educación social, además de estudiantes y personas voluntarias, entre otros agentes.
La Fundación Mapfre Canarias «cree firmemente en este tipo de espacios de escucha activa con las entidades» porque «es necesario y es muy importante», en este caso para trabajar en «la idea clara de que el cuidado no es un servicio, sino que es el pilar que sostiene el tercer sector».

Este trabajo es «un punto de arranque, de partida, un marco de cómo trabajar desde un diagnóstico y dos modelos para que se pueda implementar», ha señalado Batista.
El prototipo busca servir de propuesta para transformar la manera en que las entidades sociales abordan el bienestar de sus equipos profesionales y voluntarios, favoreciendo entornos organizativos «más sostenibles, saludables y resilientes».
Ello en un entorno en el que es necesario «garantizar el cuidado integral de las personas que desarrollan su labor diaria en contextos marcados por una elevada exigencia emocional y social».
Cáritas aboga por «generar una cultura del cuidado»
La misma idea ha destacado la psicóloga del Área de Vivienda de Cáritas, Inés Chas, que ha planteado «el reto» de esta edición, el de «generar una cultura del cuidado, más allá de ofrecer el cuidado como un servicio para que pase a formar parte de nuestra identidad y atraviese todo lo que implica el trabajo en el tercer sector».
El trabajo del laboratorio de Fundación Mapfre Canarias «nos da la oportunidad y el espacio para hablar con un lenguaje común y de poner sobre la mesa cosas que percibimos, que nos pasan y que tienen que ver con nuestro día a día, y cómo nos atraviesa el trabajo que realizamos con las personas» junto a asociaciones de diferentes ámbitos y tamaños que «aportan una gran riqueza» para llegar a un objetivo compartido.
La directora del centro en Las Palmas de la ONG CESAL, Elisa Ortín, ha subrayado la misma idea, la importancia de «un sistema de cuidados y que no dependa de una persona sino que se integre en una estructura común en todas las organizaciones».
Un «marco legal» a ejecutar
El fin es que «con diferentes puntos de vista se pueda trabajar en el mismo objetivo: crear un sistema de cuidados que se pueda ejecutar a nivel organizativo y que favorezca y beneficie tanto a la persona trabajadora como a la propia organización».
A su juicio, esto «no puede quedar en algo informal sino que debe formar parte de un marco legal que se pueda ejecutar».

Para el psicólogo en Fundación Canaria Forja, Mikel Santana, este es un paso adelante para «mejorar aspectos e interiorizar a nivel de organización lo que ya estamos haciendo bien o estamos tratando de implementar», porque más allá de lo relativo a los derechos del trabajador se han abordado cuestiones que tienen que ver «con los cuidados a nivel personal y también con cuidados a nivel del ejercicio de nuestra profesión».
Como ha relatado, «el día a día nos atropella, tenemos muchísima intervención, atendemos muchísimos casos y personas y muchas veces no tenemos los espacios para supervisar o para la formación y la actualización tan importante». EFE










