Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- La Fiscalía de Medio Ambiente ha entregado a los Juzgados de Telde (Gran Canaria) las investigaciones que había iniciado para comprobar si «las numerosas irregularidades» detectadas en la gestión de la depuradora de aguas residuales (EDAR) de Silva provocaron la mortandad masiva de peces que sufrió una granja de acuicultura en octubre de 2025.
En un comunicado, la Fiscalía explica que la empresa propietaria de esa granja de acuicultura y potencial perjudicada por los hechos, Aquanaria, ha presentado una denuncia en los Juzgados de Telde que ha determinado la apertura de unas diligencias penales.
En vista de ello, el Ministerio Público ha archivado su procedimiento y entregado al juez todo lo que había indagado.
La muerte de buena parte de las lubinas que cultivaba Aquanaria en la costa de Telde provocó, a su vez, que se dispersaran en el mar residuos biológicos que obligaron a cerrar 17 playas en el sureste de Gran Canaria, desde el punto donde sucedió, hasta Mogán.
La Fiscalía detalla que la investigación que había realizado hasta la fecha «reveló numerosas irregularidades en la gestión de la EDAR de Silva, circunstancia que motivó que se acordase, el 25 de mayo de 2026, la toma de muestras de la misma y su remisión al Instituto de Ciencias Forenses».
A ese organismo, se le solicitó un informe pericial analítico de impacto medioambiental, «por si los vertidos de la misma al mar a través del emisario 222 pudieran constituir un delito contra los recursos naturales y el medio ambiente».
Ese informe, subraya el Ministerio Público, aún está en elaboración y, cuando esté disponible, se entregará al juzgado.
La Fiscalía asegura que continuará investigando esas irregularidades en la EDAR de Silva y su posible conexión con lo ocurrido dentro de las diligencias abierta por un juez de Telde tras la denuncia de Aquanaria y propondrá las pruebas que considere «oportunas a los efectos de concretar la existencia o no de hechos con relevancia penal». EFE










