Las Palmas de Gran Canaria (EFE).- El Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) ha reabierto este miércoles su sede principal, tras diez meses de cierre provisional por las obras para la instalación de los nuevos lucernarios, con dos exposiciones dedicadas al pintor canario Juan José Gil y la artista cubana Sandra Ramos.
Las dos muestras tienen un hilo conductor común, la visión de la realidad desde la condición de isleños, y se proponen seguir dando a conocer al público la obra de figuras fundamentales del arte contemporáneo en Canarias, así como de Latinoamérica, especialmente la región del Caribe, por sus lazos culturales con el archipiélago.
Las plantas -1 y 0 acogerán hasta el próximo 18 de octubre ‘Pintura pintura’, una exposición retrospectiva dedicada a la obra del referente de la conocida como Generación de los Setenta de las Islas Canarias, Juan José Gil (Gran Canaria, 1947-2023).
La muestra, de 112 obras, coge el título de una serie fundamental de su trabajo, desarrollado entre 1979 y 1982, después de estudiar Bellas Artes en Tenerife, y que, «de algún modo, marca toda su vocación pictórica», ha explicado en la presentación a la prensa el comisario de la exposición, Miguel Cereceda, al señalar que «el título alude clarísimamente a la idea de que el tema y el contenido de la pintura es la pintura misma».
Juan José Gil tendrá como referente el expresionismo abstracto norteamericano de los años sesenta, pero no el del «brochazo o el chorreado, sino más bien lo que se denomina ‘campos de color'», aunque también se puede constatar una notable influencia del arte canario contemporáneo, sobre todo de Manolo Millares.
Y se mueve entre la abstracción y la figuración para plasmar conceptos como la insularidad, el paisaje, el mar y la memoria en las diferentes series expuestas, datada la última de ellas en 2009.
La planta 1 del centro de arte acogerá, también hasta el 18 de octubre, ‘Soñando otra Ítaca’, una exhibición de unas 60 obras que hace un recorrido a lo largo de las tres décadas de la trayectoria de Sandra Ramos, uno de los referentes del arte cubano y latinoamericano en las últimas décadas.
La propuesta de la artista cubana, comisariada por Wendy Navarro, presenta en diferentes formatos el mundo creativo de Sandra Ramos, que utiliza a la denominada ‘niña pionera’, alter ego de la artista y símbolo de las distintas generaciones nacidas en Cuba tras las revolución de 1959, para hablar sobre la crisis económica, social e ideológica en la isla, con elementos de la literatura (como ‘Rayuela’ o ‘Alicia en el País de las Maravillas’), la mitología, la filosofía o la caricatura.
Esta imagen, ha explicado la comisaria, se repite en gran parte de las obras y guía al visitante a través de «su personal cuaderno de viajes» en el que se entremezclan «siempre sus sentimientos más íntimos, los autobiográficos y su propio cuerpo con el devenir de dilemas y avatares colectivos».
Se trata de la primera exposición individual de amplia envergadura dedicada en España a esta artista, y abarca desde sus primeros grabados de los años noventa hasta las instalaciones y videoanimaciones recientes, «en las que su mirada se amplía reflejando las realidades y grandes contradicciones del entorno contemporáneo actual», ha explicado Navarro.

Los emblemáticos lucernarios del CAAM
Los lucernarios son una de los espacios más característicos y emblemáticos del CAAM y se han renovado tras casi cuatro décadas expuestos al viento, la humedad y el salitre y su sustitución, además de la rehabilitación de los cerramientos de carpintería de la plata alta y la instalación de un nuevo montacarga, ha tenido un coste de 1.044.192 euros.
Se trata de la última obra realizada en las instalaciones del CAAM desde 2016, cuando el Cabildo comenzó la ejecución de un total de cinco proyectos con una inversión global de 3.766.211 euros, que han obligado al centro de arte a mantener cerrada su sede principal durante un total de 26 meses.
Morales ha señalado que «todavía quedan muchísimas cosas por hacer» y que la intención es que este centro siga representando a las islas y su relación con el mar y otros continentes a través del arte. EFE










