La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, ha presentado este miércoles el óleo del salón de plenos con el escudo provincial, atribuido al pintor palmero Manuel González Méndez y datado inicialmente en 1906, que ha permanecido oculto durante más de cuatro décadas bajo distintas capas de pintura decorativa.EFE/Ramón de la Rocha
La presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, ha presentado este miércoles el óleo del salón de plenos con el escudo provincial, atribuido al pintor palmero Manuel González Méndez y datado inicialmente en 1906, que ha permanecido oculto durante más de cuatro décadas bajo distintas capas de pintura decorativa.EFE/Ramón de la Rocha

Restauran el escudo provincial del salón de plenos del Parlamento «a punta de bisturí»

Santa Cruz De Tenerife (EFE).- El Parlamento de Canarias ha culminado la restauración «a punta de bisturí» del óleo histórico con el escudo de la antigua Diputación Provincial de Canarias que preside el salón de plenos, una obra atribuida a Manuel González Méndez que permaneció oculta, bajo varias capas de pintura, durante más 40 años, desde la primera legislatura de la Cámara autonómica.

En una rueda de prensa con motivo del fin de los trabajos de recuperación, la presidenta del Parlamento canario, Astrid Pérez, ha señalado este miércoles que ni ella ni los servicios de la Cámara han podido determinar qué decisión política llevó a ocultar el escudo hace cuatro décadas, ya que no ha localizado actas ni documentación parlamentaria que expliquen aquella actuación.

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“No sabemos por qué ni qué intencionalidad política había”, ha afirmado la presidenta, quien ha recordado que el escudo correspondía a la antigua Diputación Provincial de Canarias y refleja una estructura administrativa anterior a la división provincial del archipiélago.

La obra data de 1906, tres años antes de la muerte del pintor.

A juicio de la presidenta de la Cámara, el Parlamento ha tardado “40 años no solamente en rehabilitar una obra de arte”, sino también en devolver a la vista pública una pieza que forma parte del patrimonio histórico y cultural de Canarias.

Pérez ha destacado además que la recuperación modifica la propia estética del salón de plenos al permitir contemplar de nuevo juntas las tres obras que integraban el conjunto original.

La Cámara ha iniciado asimismo el proceso de contratación y licitación para restaurar los otros dos cuadros atribuidos también a González Méndez y que presentan deterioro por el paso del tiempo.

Estas dos obran también han sido objeto de debate sobre su pertinencia en la Cámara regional, pues simbolizan la entrega de una joven princesa aborigen, Arminda Masequera, a los conquistadores castellanos.

Sin embargo, la presidenta ha defendido que su conservación constituye una “responsabilidad y obligación institucional” y ha señalado que el objetivo es completar la recuperación del conjunto pictórico del salón de plenos.

Hasta cuatro capas de pintura encima

La restauradora Agustina Torino, de la empresa Cúrcuma, ha explicado que la intervención tuvo una dificultad añadida porque no se trataba de una limpieza convencional, sino de recuperar una pintura que había quedado cubierta durante décadas por distintas capas añadidas.

Los restauradores llegaron a localizar hasta cuatro capas de pintura superpuestas sobre la policromía original y, después de realizar diferentes pruebas para encontrar un método que no dañara el óleo, optaron por una retirada exclusivamente mecánica.

“Fue necesario abordar el trabajo mediante una intervención mecánica utilizando bisturí, es decir, se eliminó todo a punta de bisturí”, ha señalado Torino, quien ha advertido de que trabajar directamente sobre la pintura original con esta técnica exige “muchísimo control”.

Pérdidas de la policromía

Una vez descubierta la obra, el equipo comprobó que la policromía presentaba importantes pérdidas, desgastes y daños que afectaban incluso al propio soporte del lienzo.

Para conocer con mayor precisión su estado de conservación se realizaron estudios con cámara infrarroja, fluorescencia ultravioleta y microscopía digital, que permitieron observar elementos del dibujo preparatorio original.

Entre ellos apareció incluso la cuadrícula utilizada por el artista para trasladar el diseño al formato definitivo, una información que, según Torino, resultó fundamental para abordar la segunda fase de los trabajos.

Esa intervención se centró en recuperar la lectura estética de la obra mediante la reintegración cromática de las pérdidas, aunque siguiendo criterios que permitan diferenciar de cerca qué partes pertenecen al original y cuáles han sido incorporadas por los restauradores.

Antes de esa reintegración se aplicó una capa de protección sobre la policromía original para separarla de las actuaciones posteriores y permitir que estas puedan retirarse en el futuro sin afectar a la pintura histórica. EFE