Dos ejemplares de ganado vacuno. EFE/ Eloy Alonso

Asaja pide que se vigile entrada de productos de terceros países y advierte de “coladeros”

Toledo (EFE).- La responsable de Ganadería de Asaja de Castilla-La Mancha, María Tapia, ha reclamado este lunes que el Estado controle la entrada de ganado de terceros países, ya que está habiendo “coladeros” que pueden propiciar que lleguen enfermedades.

En una rueda de prensa, Tapia ha explicado que el problema sanitario es el que está generando más preocupación al sector ganadero español, por lo que Asaja de Castilla-La Mancha ha hecho varias propuestas al Ministerio de Agricultura (MAPA) para que el Estado vigile la entrada de animales y productos de terceros países, que pueden traer enfermedades.

Tapia ha dicho que una de las cuestiones más preocupantes es la actividad que se está desarrollando desde hace poco tiempo en ciertos puntos de entrada fronterizos, entre ellos los dos pequeños puertos de Puerto Rosario y Tarfaya, en la isla de Fuerteventura.

En concreto, ha denunciado que están llegando animales procedentes de África, “sin que no haya prácticamente ningún control”, porque no hay puntos fronterizos de inspección.

Estos puntos pueden ser un auténtico “coladero” por los que puede “entrar de todo”, tanto animales como productos agrícolas, ha apuntado Tapia, que ha recordado que el año pasado ya llegó a España la enfermedad hemorrágica epizoótica (EHE) y que “está rondando” la peste porcina africana.

En este sentido, ha defendido la necesidad de consolidar un sistema de control muy efectivo “para todo lo que entre de fuera de nuestras fronteras”, pero con partidas presupuestarias ajustadas a lo que se necesita y con centros de desinfección, desinsectación y con control de laboratorio de las especies en las que se determine que puede haber algún tipo de problema.

Tuberculosis bovina y fauna silvestre

Además, en el ámbito interno Asaja de Castilla-La Mancha está planteando al MAPA medidas como la puesta en marcha de una campaña para controlar la tuberculosis bovina en la fauna silvestre, porque según ha asegurado ahí es donde está verdaderamente el problema de esta enfermedad animal, que actualmente es la más preocupantes en comunidades como la castellanomanchega.

Al respecto, Tapia ha explicado que según el informe final técnico financiero del Programa Nacional de la Tuberculosis Bovina del año 2022, del MAPA, el último que se ha completado hasta ahora, solo dieron positivo en tuberculosis el 0,30 por ciento de todas las vacas que se sanearon en 2022, que fueron prácticamente el 99 por ciento de la cabaña ganadera.

En cambio, de los jabalíes a los que se les hicieron pruebas después de ser abatidos entre un 12,75 y un 12,78 por ciento dieron positivo en tuberculosis, al igual que pasó con un 7, 95 por ciento de los ciervos, ha precisado Tapia.

“La conclusión es que estamos gastando munición en una batalla que no es la nuestra”, ha dicho Tapia, que ha opinado que lo que se necesita es hacer campañas de control de la tuberculosis entre la fauna silvestre, con la que los animales de los ganaderos comparten abrevaderos y pasto.

Este tipo de campañas son necesarias porque “si no, no se va a solucionar nada”, como está ocurriendo desde el año 2013, ha indicado la responsable de Ganadería de Asaja de Castilla-La Mancha.