TOLEDO, 17/10/2025.- Piezas procedentes de diferentes conventos empleadas para cocinar, coser o leer forman parte de la exposición 'Entre los muros y el cielo: mujeres en la clausura toledana hasta nuestros días' que puede verse en la Biblioteca de Castilla-La Mancha de Toledo, elementos de la vida cotidiana que, a lo largo de los siglos, las mujeres que han habitado en los conventos de clausura de Toledo han utilizado para sus quehaceres diarios. EFE/Ángeles Visdómine
Piezas procedentes de diferentes conventos en la exposición 'Entre los muros y el cielo'. EFE/Ángeles Visdómine

Una exposición muestra la vida cotidiana de las mujeres en la clausura toledana

Miriam Serradilla Martín | Toledo (EFE).- Libros, grabados, manuscritos y fotografías conviven en una exposición en la Biblioteca de Castilla-La Mancha con elementos de la vida cotidiana que, a lo largo de los siglos, las mujeres que han habitado en los conventos de clausura de Toledo han utilizado para sus quehaceres diarios.

Piezas procedentes de diferentes conventos empleadas para cocinar, coser o leer, como una vinagrera de cerámica de Talavera de la Reina que data del siglo XVIII, una paleta de brasero, bordados, un hábito, una plancha de hierro o un candil, forman parte de la exposición ‘Entre los muros y el cielo: mujeres en la clausura toledana hasta nuestros días’, que acoge la Biblioteca de Castilla-La Mancha, coincidiendo con su 27 aniversario.

La muestra pretende acercar al público a la vida cotidiana de estas mujeres a través de un recorrido histórico que comienza con los orígenes de los conventos en la capital castellanomanchega y la fundación del primero de ellos, Santo Domingo el Antiguo, en el siglo XI.

Lo cuenta en declaraciones a EFE una de las comisarias de la exposición y técnica de la Biblioteca, Carmen Toribio, quien subraya la importancia que han tenido las mujeres en los conventos de clausura, porque «siempre han estado ahí, cuidando de nuestro patrimonio cultural, natural e inmaterial».

Entre los elementos que se pueden observar destaca, precisamente, un expediente sobre el convento de Santo Domingo el Antiguo -que abarca de 1470 hasta el siglo XVIII-, cuyas religiosas cobraban por el uso de un grupo de molinos situados en la ribera del Tajo, cerca del Castillo de San Servando.

Un apartado de la muestra está dedicado a los beaterios, comunidades de mujeres «piadosas» en las que «no había una orden religiosa por medio», pero que, como apunta Toribio, se reunían en estos espacios, se dedicaban a obras de caridad y aprendían a leer y escribir.

Otra parte de la exposición se centra en grandes hitos de los conventos, como el Concilio de Trento, o en episodios que supusieron la destrucción de muchos de ellos, como la Guerra de la Independencia, las desamortizaciones de Mendizábal y Madoz en el siglo XIX o la Guerra Civil.

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Parte de la exposición ‘Entre los muros y el cielo: mujeres en la clausura toledana hasta nuestros días’. EFE/Ángeles Visdómine

Un libro que recomienda ejercicio a las monjas

También en esta muestra hay espacio para conocer la vida conventual y las reglas en las que se basan la órdenes religiosas, así como los pleitos que han tenido que librar y, entre otras curiosidades, se exhibe un libro de 1553 que fue «el primer tratado que hubo en Europa sobre el ejercicio físico» y que «recomienda hacer ejercicio a las monjas», cuenta la comisaria de la exposición.

A ello se suman mujeres anónimas y otras con nombre propio que han habitado en los conventos de clausura toledanos, como Catalina de Lancaster, esposa de Enrique IV; Inés de Ayala; Beatriz de Silva; Guiomar de Meneses o la madre Jerónima de la Asunción, quien en el siglo XVII, con más de 60 años, salió del convento en el que había pasado toda su vida y se fue a Manila, donde fundó otro.

La directora de la Biblioteca, Mariló Cristóbal, explica que esta iniciativa surgió «no solo de la necesidad de difundir nuestros fondos», sino también con el fin de reflejar «la inquietud de la sociedad toledana» por recuperar los conventos y por poner en valor el papel de las religiosas que han vivido en ellos.

Para organizar esta muestra se ha contado con el apoyo de entidades como la Asociación de Amigos de los Conventos de Toledo, Claustra, Ibercosmópolis y el Consorcio de Toledo.

«Su colaboración nos ha permitido acceder a esos conventos», donde «nos han facilitado las piezas» que se pueden contemplar en esta exposición, en la que las comisarias Carmen Toribio, Carmen Morales y Palmira del Cerro llevan trabajando más de un año.

La muestra también cuenta con la colaboración del Archivo Histórico Provincial de Toledo y se complementa con una selección de fotografías de David Utrilla sobre la vida cotidiana de las religiosas, que se pueden ver en un panel digital.

Además, se acompañará de una serie de actividades paralelas que se pondrán en marcha próximamente, como conferencias y visitas guiadas a los conventos.

La exposición podrá visitarse en la Sala Borbón-Lorenzana desde este viernes y hasta el 31 de enero de 2026, de lunes a viernes de 12:00 a 13:30 y de 18:30 a 20:00 horas y los sábados de 12:00 a 13:30 horas.