Toledo (EFE).- El presidente de Castilla-La Mancha, Emiiano García-Page, ha abogado este jueves en Toledo por que la Unión Europea siga avanzando en su propia unidad y en el componente de defensa, que incluiría plantearse tener un ejército europeo además de ejércitos nacionales.
Europa tiene que «mantenerse firme» en un contexto en el que se está produciendo cambios en el modelo defensivo que estaba vigente hasta ahora, que a veces tienen una raíz comercial, ha mantenido García-Page en la clausura del el XXXVIII Seminario Internacional sobre Seguridad y Defensa, que se ha celebrado en Toledo bajo el epígrafe general ‘Aliados y Amenazas’.
García-Page se ha referido a la «ruptura de status quo», que en el caso de Estados Unidos «es evidente», que en muchos casos tiene que ver con el negocio «incluso a la hora de exigir más gasto militar», lo que a su juicio «trufa por completo el panorama».
Asimismo, ha comentado: «Nos podemos poner como nos pongamos, pero no podemos desconectar, que se mezclan conceptos de seguridad con puro negocio, a veces el más obsceno y el más descarado».
Se trata de una amenaza «que tenemos ahí, latente», ante la que Europa tiene que mantenerse firme, ha reiterado el presidente castellanomanchego, quien ha considerado que si el componente de defensa que se viene abriendo paso en los últimos en el seno de la UE «nos tendría que llevar a plantearnos si realmente no es más útil, incluso además de tener ejércitos nacionales, tener un ejército europeo».
Seguridad colectiva en Europa
A juicio de García-Page, este ejercito europeo «sería muy útil, porque sería ahondar en el principio que fundó la Unión Europea, que es el de la seguridad después de la Segunda Guerra Mundial, la seguridad colectiva en Europa».
Al respecto, ha señalado que a pesar de los problemas y la complejidad que conlleva la ampliación de la Unión Europea, que ha pasado de estar constituida por seis países a contar con 27, su creación «es un proceso irreversible» y por lo tanto «hay que ser profundamente europeístas».
También ha destacado que «Europa es una construcción compleja que no niega la diversidad, a diferencia de otros regímenes que lo que hacen es uniformar la identidad y en Europa es al contrario, la diversidad se considera riqueza».
En este sentido, aunque ha admitido que «tenemos muchos problemas ante la burocracia europea que se ha ido construyendo, que es realmente endogámica y complicada», ha opinado. «Es mucho más de lo que presumir que de lo contrario».
Y ha recalcado «Europa sigue siendo nuestra referencia sin descuidar, por supuesto que en defensa y en tantas cosas hay que tener el eje Atlántico porque, entre otras cosas, no perjudica ninguno de los dos lados del eje, el que no vayamos a la misma en la misma onda».










