La Unidad de Mama de Toledo ofrecerá a 10.000 mujeres que vayan a revisión añadir una nueva técnica totalmente inocua: el ‘mammowave’


Lidia Yanel

Toledo (EFE).- El Hospital Universitario de Toledo es el único de España que participa en el proyecto europeo ‘Mammowave’, para detectar cáncer de mama sin radiación ni compresión y de forma totalmente inocua. Desde comienzos de 2023 va a ofrecer a 10.000 mujeres sanas que acudan a sus revisiones de mama hacerse, además, el ‘mammowave’.

Coincidiendo con el Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama, la doctora Cristina Romero, jefa de Radiología de la Unidad de Mama del Hospital de Toledo e investigadora principal del proyecto ‘Mammowave’, ha explicado a EFE los resultados «muy prometedores» que ya han testado en las primeras 300 mujeres que han participado en el programa.

A partir de una tesis doctoral de la Universidad de Oxford surgió un proyecto europeo que seleccionó a cinco hospitales de España, Italia y Alemania para llevarlo a cabo: en España fue elegido el Hospital de Toledo porque su Unidad de Mama es referencia nacional en programas de cribado y diagnóstico precoz de cáncer de mama.

La Unidad de Mama de Toledo ya ha estudiado con esta nueva técnica sin radiación a 300 mujeres, pero no de las que acuden a sus revisiones habituales sino que tenían una patología (un bulto en el pecho o dolor).

Y ahora, desde principios de 2023, ofrecerá a 10.000 mujeres sanas pasar por el ‘mammowave’ además de hacerse su mamografía habitual.

El ingeniero biomédico Daniel Álvarez trabaja en el proyecto ‘Mammowave’ de la Unidad de Mama del Hospital de Toledo. EFE/Ismael Herrero

En el ‘mammowave’ la mujer debe tumbarse boca abajo sobre una camilla, cinco minutos para cada mama, y se generan imágenes enviadas por una antena que rodea la mama, de modo que se puede detectar lo que es normal en el seno y lo que no lo es.

Pero, además, no es lo mismo un quiste que un cáncer y como en una mama puede haber «muchas cosas», los responsables del programa han «entrenado» a la máquina, mediante inteligencia artificial, para que señale únicamente lo que están buscando.

Resultados «prometedores» en las primeras 300 mujeres testadas

Los resultados de las primeras 300 mujeres testadas (la mayoría con patologías) han sido «muy prometedores» en sensibilidad (que es la capacidad que tienen las máquinas de detectar lesiones que son realmente cáncer) y en especificidad (capacidad de no molestar a las que no tienen cáncer).

«Es muy importante que la máquina sea tanto muy sensible como muy específica porque, de lo contrario, atraería mucho ruido, muchas lesiones que realmente no son cáncer», ha agregado.

El objetivo ahora es comprobar la efectividad de esta técnica sin radiación en mujeres sanas, las que tienen entre 45 y 70 años y acuden a sus revisiones de mama, porque para ellas está proyectado.

Cuando la mujer ya tiene una patología hay ecografías, biopsias, resonancias y otro tipo de tecnología, pero para la población global sana hay que tender a utilizar «algo lo más inocuo posible», que no haga daño, y este sistema es «totalmente inocuo», ha apuntado la doctora.

Los resultados en las primeras 300 mujeres que han participado en el programa son «muy prometedores». EFE/Ismael Herrero

«Conseguir una mayor igualdad ante la enfermedad»

La responsable de la Unidad de Mama de Toledo también ha dicho que el ‘mammowave’ puede ser utilizado sin riesgo en edades más jóvenes y ha resaltado que es económico, por lo que la máquina se puede instalar en un centro de salud o llevar a países de África o Asia. El objetivo, «conseguir una mayor justicia, una mayor igualdad ante la enfermedad», algo que a la doctora le parece «un reto impresionante».

En este sentido, ha apuntado que este año, por primera vez, la Unión Europea se ha pronunciado favor de los cribados y ha dicho que las campañas son capaces de bajar la mortalidad hasta diez años. Pero también ha abierto la reflexión para bajar la edad (a los 40 años) porque ya se sabe que es efectivo y que hay cánceres en mujeres jóvenes, aunque sería de forma personalizada según la circunstancia de cada mujer, su tipo de mama o los antecedentes familiares.

Acompaña a la doctora Romero en este proyecto Daniel Álvarez, ingeniero biomédico para el ‘mammowave’, quien, además, está realizando su tesis sobre tecnologías en cáncer de mama.