Toledo (EFE).- Los alergólogos abogan por intentar reducir los contaminantes en zonas en las que haya mucha vegetación y estén cerca de autopistas, áreas contaminadas o industrias, porque los árboles que hay en ellas tienen capacidad de producir más alergias en la población, con pólenes más agresivos.
El efecto que tiene la contaminación en las alergias ya se ha determinado en los estudios que se han ido realizado, así como las consecuencias que está teniendo el cambio climático y el aumento de la temperatura y del CO2, que está haciendo que el aumente el número de pólenes, ha explicado a EFE el doctor Ángel Moral, jefe de la Unidad de Aeorobiología del Servicio de Alergología del Complejo Hospitalario de Toledo.
Los pólenes que se están produciendo en las zonas en las que hay más contaminación son mucho más agresivos porque tienen unas proteínas en su interior que de alguna manera son más alergénicas, ha indicado Moral, que es miembro del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergia, del que fue presidente durante ocho años.
Esta circunstancia se ha constatado en estudios como el que se hizo en Toledo, en el que se recogieron pólenes de cuprosáceas de la zona de la autovía A-42, en la que hay mucha contaminación, y del entorno del Hospital del Valle, donde es mucho menor, y se vio que su composición era completamente diferente.
Después, al hacer pruebas a los pacientes, se comprobó que eran muy positivas cuando se usaba el polen de la zona contaminada y mucho menos positivas al utilizar el recogido al lado del Hospital del Valle, como se ha demostrado también en otros estudios similares que se han hecho en otros lugares, ha señalado Moral.
Trayectoria ascendente del ozono
Para evitar este efecto sería conveniente intentar que bajen los niveles de contaminación en las zonas más afectadas y poner medidas para reducir los contaminantes químicos, que son los principales indicadores de la calidad del aire, los cuales se derivan mayormente de la combustión, el tráfico y la industria.
Convendría reducir contaminantes como el NO2 (dióxido de nitrógeno) SO2 (dióxido de azufre) y las partículas respirables PM-10 (menos de diez micras) y PM-2,5 (2,5 micras), aunque en estos momentos uno de los contaminantes más importantes que hay es el ozono, un contaminante secundario nocivo que además tiene una trayectoria ascendente.
El ozono no solo no ha bajado a pesar de las medidas que se han ido adoptando para reducir los contaminantes, sino que cada vez está más elevado, ha advertido Moral, que ha añadido que los alergólogos han comprobado que es uno de los culpables de que cada vez haya más pólenes y que haya más alérgicos con problemas.
Que su presencia esté creciendo se debe al aumento de la temperatura, que hace que se produzca más ozono «y como consecuencia tengamos estos problemas», ha comentado Moral con respecto a este contaminante secundario, que se forma por la reacción de óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles con la luz solar, debido comúnmente al tráfico y a la industria. EFE