Las orillas del río Tormes en Salamanca acogen este domingo la recreación de la Batalla de los Tercios. EFE/ J.M. García

Los tercios españoles batallan en el Flandes del Festival Siglo de Oro de Salamanca

Cristina García Casado | Salamanca (EFE).- Los tercios españoles han vuelto a batallar en Flandes en la ya tradicional recreación del Festival del Siglo de Oro de Salamanca, que durante el mes de junio devuelve la ciudad del Tormes al periodo histórico que discurrió entre 1492 y 1659.

Sesenta figurantes y una decena de caballos han sido este domingo personajes de la Batalla de los Tercios españoles en Flandes en el campo de fútbol de las pistas de Atletismo, junto al Puente Romano y con la postal de la Salamanca monumental al fondo.

Las orillas del río Tormes en Salamanca acogen este domingo la recreación de la Batalla de los Tercios, un simulacro de una batalla de los tercios españoles dentro del Festival Siglo de Oro. EFE/ J.M. García

Entre los centenares de personas de todas las edades que se aglutinaban en las sombras había varios niños vestidos con traje de caballero o guerrero que habían traído sus propias espadas.

La representación del Festival Siglo de Oro la ha narrado el productor Manuel Sánchez Hoyos, quien ha destacado valores de los tercios “como el compañerismo”, que han quedado reflejados para siempre en dichos populares como “no dejar a nadie en la estacada” o “cerrar filas”.

“Calderón de la Barca, que estuvo en los tercios, decía que en los tercios nadie era más que nadie. Que el hijo de un noble era igual que el hijo de un pastor, y que el honor lo tenía quien defendía a los compañeros”, ha contado Sánchez.

Y ha añadido: “Nuestros literatos que participaron en los tercios decían que no adorna el vestido al pecho sino que es el pecho el que adorna el vestido, refiriéndose al honor”.

Jóvenes y mayores, mujeres y hombres, han recreado varias escenas como la encamisada, la incursión nocturna de los tercios españoles contra las tropas enemigas, el ataque de la caballería, el asalto al campamento rival y la firma de la paz, un abrazo que el público ha aplaudido con entusiasmo.

Arroz al estilo de pastores del Siglo XVI


El narrador ha destacado la universalidad de Salamanca en el Siglo de Oro y la valentía de los tercios en un relato en el que también ha recurrido al humor, que ha sido bien recibido por el público.

“Tenemos bajas de los flamencos, porque no comen ni chorizo ni jamón como los de Salamanca”, ha dicho, y también, para pedir a algunas personas que se retiraran del escenario de la batalla: “Entenderán que si es una recreación histórica y ustedes están de fondo en el siglo donde hay hipoteca, pues queda muy mal”.

Sobre los tercios ha explicado que “se apuntaban muchos hombres de los pueblos de Castilla porque estaba bien pagado y, si venían vivos, conseguían dinero para comprar ovejas o terrenos”.

Las orillas del río Tormes en Salamanca acogen este domingo la recreación de la Batalla de los Tercios, un simulacro de una batalla de los tercios españoles con mas sesenta figurantes. EFE/ J.M. García

“Tienen a su izquierda a los tercios españoles, la unidad más invicta de la historia después de las legiones romanas”, ha proclamado, con la música épica de la época sonando bien alto en la ribera del Tormes.

Tras el fragor de la batalla, combatientes y espectadores se han desplazado al parque vecino para degustar un arroz con carne a la brasa al estilo de los pastores trashumantes del XVI.

La ciudad “funcionando”

El salmantino José Ignacio Maide Merino ha podido por fin presenciar recreación de la batalla en su tercera edición, y lo ha hecho con su hijo para que aprenda historia y porque les gusta ver a su ciudad “funcionando”.

Las jóvenes Cristina Martín y Andrea Polo se han vestido de guerreras por primera vez para disfrutar de una actividad diferente “y muy atractiva”, según han explicado a Efe mientras ensayaban con las espadas.

José Vicente Ledesma, por su parte, ha indicado con precisión la historia de la “cuera” que viste, una prenda que permite “mucha movilidad y evita cortes y algún pinchazo”.

Detrás de él se ajustaba el traje de gala José Cuadrado, que viste la prenda que se usaba para acompañar a la corte en los actos oficiales. “Con esto no se luchaba, pero la idea de hoy es mostrar todo”, ha apuntado.

Le flanquean los jóvenes Gonzalo y Adrián, algo nerviosos antes de representar un episodio histórico ante centenares de personas en una espléndida mañana de junio. EFE