Valladolid (EFE).- Castilla y León ha defendido este jueves el «buen clima» que hay en la comunidad en cuanto a la convivencia con los migrantes, que son «necesarios para la actividad productiva» en una autonomía en la que no se mira si el inmigrante se apellida Frings o Smith, como dos de los políticos de Vox, un partido que aboga por una «deportación de los no nacidos en España».
En «esta comunidad autónoma no miramos los apellidos de nadie: cualquier persona es bienvenida y el clima (de convivencia) es favorable», ha afirmado este jueves el portavoz del gobierno autonómico, Carlos Fernández Carriedo, en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.

«¿Qué sería de los sectores productivos donde trabajan: construcción, transporte, turismo y servicios, si estas personas dejaran de hacerlo y colapsaran el funcionamiento de los mismos?», se ha preguntado el portavoz durante la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno de Castilla y León.
Ha recordado en este sentido los aproximadamente 98.500 afiliados extranjeros a la Seguridad Social que en esta comunidad autónoma «contribuyen con sus cuotas y sus impuestos, que aportan todos los días para que Castilla y León sea competitiva», ha insistido en su apreciación.
Esos cotizantes permiten que «todos los días la comunidad pueda levantar la verja y sea competitiva» con sus aportes en sectores como el de servicios, construcción o transporte.
Inmigración regulada
«Eso no quita que nosotros estemos a favor de una inmigración ordenada, regulada, que venga a integrarse y a trabajar», como a su juicio ocurre en Castilla y León donde «existe un buen clima de convivencia que vamos a mantener», ha matizado no obstante.
El portavoz autonómico ha respondido así a una pregunta sobre los disturbios ocurridos estos días en la población murciana de Torre Pacheco, con episodios de violencia, y si consideraba que podrían tener su réplica en Castilla y León donde, ha puntualizado, «todos son bienvenidos».
«Hay que huir de los extremos, de quienes por un lado quieren deportar y de quienes por otro no piensan en una inmigración ordenada y regulada», ha analizado antes de recordar cómo dentro de algunos partidos favorables a la deportación sin matices «hay dirigentes con apellidos extranjeros y no por eso se les pone ningún límite».
En Castilla y León, ha retirado antes de concluir, «cualquier persona que aporte es bienvenida: nosotros no miramos los apellidos de nadie».
Preguntado sobre a qué apellidos se refería, ha mencionado los de Frings, el segundo apellido de Juan García-Gallardo (Vox), que fue vicepresidente de la Junta; y a Javier Ortega Smith o Rocío De Meer, otros dos políticos de ese mismo partido. EFE