Valladolid (EFE).- El águila imperial ibérica, especie en recesión y una de las más amenazadas del planeta, ha encontrado en Castilla y León un espacio donde asentarse con una presencia creciente y detectada en 191 territorios distribuidos en siete de las nueve provincias de la comunidad autónoma.
La presencia es mayoritaria en la provincia de Segovia (59 territorios) por delante de la de Ávila (47), Valladolid (40), Burgos (14), Zamora (14), Salamanca (12) y Palencia (5), según fuentes de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

Crecimiento constante
Se trata de un nuevo máximo histórico que acredita, según las mismas fuentes, una tendencia de crecimiento continuado desde finales de la décadas de los años noventa, y especialmente a partir de 2019 cuando el águila imperial ibérica fue detectada por vez primera en más de un centenar de territorios de Castilla y León.
No sólo ha aumentado la cifra de parejas reproductoras sino también la distribución territorial de las mismas debido, entre otras medidas, al seguimiento continuo de la especie y a la reducción de mortandad por tendidos eléctricos.
Gestión forestal
A todo ello se une la gestión forestal sostenible y la mejora de la población del conejo silvestre como dieta preferida del águila imperial ibérica y garantía de sacar adelante las nidadas.
Más de la mitad de los 191 territorios localizados se encuentran en Zonas de Especial Conservación (ZEC), Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y en montes públicos gestionados por la Junta de Castilla y León o con planificación forestal vigente.
El lugar preferido para anidar son los pinos (pinus), por su longevidad, hoja perenne y frondosidad, así como por su situación en un hábitat donde abunda el conejo entre otras especies de su dieta alimenticia, aunque también nidifican en álamos y chopos (populus). EFE










