Palencia (EFE).- El candidato del PSOE a la presidencia de Castilla y León, Carlos Martínez, ha resumido el primero de los dos debates televisados entre los aspirantes de PP, PSOE y Vox como una «oportunidad perdida» para confrontar los diferentes proyectos de comunidad autónoma de cada uno de ellos.
En declaraciones a los periodistas, durante un acto de campaña celebrado este viernes por la mañana en Palencia, ha criticado que el presidente de la Junta y candidato del PP, Alfonso Fernández Mañueco, evitara durante todo el debate entrar en el fondo de los problemas de Castilla y León.

«Lamentablemente perdimos ayer una nueva oportunidad de poder hacer algo», ha afirmado el candidato socialista, quien ha reconocido que él y su equipo acudieron al debate con demasiado optimismo pensando que «Mañueco podía dejar de ser Mañueco, algo que es imposible».
«Es como tener en frente un armario (…) Es un auténtico frontón (…) no se sale del guión y de alguna manera ese enroque hace que sea inmune», se ha lamentado Martínez.
Modelo caducado
Ha asegurado también que Fernández Mañueco está anclado en el pasado y representa «un modelo absolutamente finiquitado, caducado y obsoleto que no da esperanza ni futuro a esta comunidad».
A su juicio, el debate evidenció que el candidato del PP evita hablar de los problemas reales porque no tiene soluciones y permanece instalado «en ese mundo onírico” y en una burbuja de aislamiento, desde donde desoye todo lo que le dicen los ciudadanos.
En ese sentido, ha puesto como ejemplo que hablara de la situación de la sanidad autonómica como «algo idílico», pese a las movilizaciones de plataformas ciudadanas y profesionales en distintos puntos de la comunidad.
PP y Vox
También se ha referido al intercambio de reproches entre PP y Vox durante el debate comparándolo con «esas matrimoniadas que nos devuelven a los sábados noche del pasado, en las que esa pareja está permanentemente criticándose para dormir en la misma cama».

«Esa es la realidad que tenemos y es la que tenemos que intentar evitar el próximo 15 de marzo», ha afirmado.
El dirigente socialista ha asegurado que el presidente de la Junta intentó «invisibilizar» al PSOE durante el debate para evitar un enfrentamiento directo con su candidatura.
«Tuve que decirle en varias ocasiones: míreme. Estamos compitiendo por la presidencia de la Junta», ha manifestado.
A su juicio, esa actitud responde al miedo a las encuestas y a la estrategia del PP de eludir el debate político sobre los principales retos de la comunidad, entre los que citó la despoblación, la sanidad o la educación.
Dos modelos
Con todo, Martínez ha asegurado que en el debate se visualizaron «dos modelos claramente distintos, uno caducado y obsoleto, representado por el PP, y otro que apuesta por un proyecto colectivo que dé respuesta a los problemas reales de Castilla y León».
«Estamos ante un modelo fallido después de cuarenta años de gobiernos del Partido Popular», ha insistido el candidato socialista, acusando a Mañueco de haber reconocido durante el debate que entregó a Vox consejerías clave como Industria y Agricultura sin que en dos años y medio hicieran nada.
«Si ellos no hicieron nada, ¿qué hizo el presidente? ¿Para qué está un presidente que no preside o que preside pero no gobierna?», se ha preguntado Martínez antes de asegurar que ayer se visualizó claramente que Mañueco «no puede tener el futuro de nuestra comunidad pretendiendo hacer una regresión al pasado mediante un acuerdo con Vox». EFE