Salamanca (EFE).- La tradición del Lunes de Aguas que la provincia de Salamanca vive cada año como forma de dejar atrás los sacrificios vinculados a la Cuaresma, la Semana Santa y la Pascua, con la degustación del típico hornazo, tendrá mañana una novedad porque por primera vez se celebrará de forma organizada en Montevideo, capital de Uruguay.
Es la red de ‘embajadores’ de la Universidad de Salamanca en que se ha convertido la entidad de antiguos alumnos Alumni la que se ha propuesto en los últimos años que esta fiesta cruce fronteras y se consolide como una forma de experimentar este vínculo que miles de personas sienten en la distancia.

En años anteriores ya se ha celebrado en otros lugares como Madrid, en su emblemático Parque de El Retiro, y Bruselas, pero ahora ha llegado el momento de cruzar el océano y comenzar a prender esta costumbre en América.
Una historia de leyenda
Lomo, jamón, chorizo, huevo cocido y una masa horneada con todo el cariño son algunos de los ingredientes principales del hornazo, una especie de empanada con la que dejar atrás los sacrificios alimentarios vinculados con la Semana Santa y que tiene su origen en el siglo XVI.
En aquel momento, cuenta la leyenda que el ‘Padre Cienfuentes’, un clérigo más conocido como ‘Padre putas’, lideraba una particular expedición de estudiantes de la Universidad desde la capital salmantina, al cruzar el río Tormes con barcas, y ayudar a las mujeres que habían sido ‘desterradas’ en la Cuaresma y la Semana Santa por ejercer la prostitución hasta el pequeño y cercano pueblo de Tejares.
Eso ocurría el primer lunes después de haber culminado las celebraciones religiosas por la Pascua de Resurrección, lo que se mantiene en la actualidad, ya despojado de ese matiz vinculado a los ‘pecados carnales’, pero con las tajadas de embutido como centro de una celebración cada vez más gastronómica, que admite variantes en el relleno del hornazo.
Alumni y la internacionalización
Miles de estudiantes pasan por la Universidad de Salamanca, convertida en una especie de factoría de embajadores de esta ciudad por todo el mundo, que le ha llevado a sumar más de 50.000 socios, muy implicados con el recuerdo de sus vivencias en la etapa académica, también con este tipo de costumbres como el Lunes de Aguas.
Por ello, Alumni defiende que esta jornada es «mucho más que una tradición local», ya que se trata de «una oportunidad para proyectar nuestra identidad cultural al mundo», han explicado los responsables de esta entidad en un comunicado.

Lo que comenzó hace años como un encuentro espontáneo de antiguos alumnos de la Universidad de Salamanca en el Parque de El Retiro de Madrid ha evolucionado hasta convertirse en una iniciativa organizada que conecta a la comunidad internacional vinculada a Salamanca y refuerza el atractivo turístico de la ciudad más allá de sus fronteras.
En Madrid, la asociación de antiguos alumnos mantiene viva la tradición con un encuentro presencial de más de medio centenar de personas en el que el hornazo viaja directamente desde Salamanca.
En Bruselas, la celebración también será posible gracias al envío del producto desde una empresa salmantina, lo que permitirá a los participantes reproducir la experiencia gastronómica en el corazón de Europa.
Uruguay se suma este año a la celebración, aunque en este caso los antiguos alumnos van a remangarse y elaborarán ellos mismos el hornazo, tras haber aprendido la receta durante las clases de cocina tradicional salmantina y española impartidas en el marco del intercambio cultural promovido por la Universidad de Salamanca.
«A través de iniciativas como esta, conseguimos que quienes han pasado por Salamanca sigan sintiéndose parte de la ciudad, estén donde estén», ha resumido Alumni, convencida del potencial turístico de este tipo de iniciativas, porque «cada hornazo que se comparte fuera de España es una invitación a conocer Salamanca» y una «tradición única».EFE









