Valladolid (EFE).- CCOO y UGT se ha concentrado este martes en todas las capitales de Castilla y León y en Aranda, Miranda y Ponferrada, para en el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo urgir medidas que acaben con la siniestralidad laboral y se modifique la ley actual, en una comunidad en la que en 2025 hubo 62.651 accidentes, con 53 fallecidos; con 9.169 accidentes y cuatro fallecidos sólo entre enero y febrero de 2026.
El vicesecretario General de Política Sindical y Salud Laboral de UGT Castilla y León, Alberto Miguel Lorenzo, y el secretario de Acción Sindical, Salud Laboral y Medioambiente de CCOO Castilla y León, Fernando Fraile, han analizado en la concentración en Valladolid la situación en la comunidad, con especial incidencia en «la criminalización» que los empresarios hacen por las bajas, cuando es un derecho.

Ambos sindicalistas han criticado es uso «malintencionado y perverso» del término absentismo, en palabras de Fraile, creando «la sospecha detrás de la enfermedad», ha observado Lorenzo.
Cuando este año se cumplen 30 años de la entrada en vigor de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, el responsable en Salud Laboral de UGT ha recordado que hoy se presenta al Consejo de Ministros el acuerdo que hubo entre las centrales sindicales para reformarla, y de la que se descolgaron las patronales.
«Lamentamos que la patronal se levantase de la Mesa ante un acuerdo para actualizar la ley, tan necesaria para actualizarla, para adaptarla a los nuevos riesgos laborales a los nuevos rasgos digitales, climáticos, demográficos, y sobre todo «a la nueva pandemia silenciosa que se va instaurando en las bajas laborales, que es la de los problemas de salud mental, que ya son la segunda causa de baja en los últimos 10 años», ha sostenido Alberto Miguel Lorenzo.
Desde el 2016 hasta ahora ha subido un 136% las causas de baja por enfermedad mental, pero solo un 0,1% están reconocidas como contingencias profesionales, lo que requiere que se actualice la ley.
También han incidido desde los dos sindicatos en las consecuencias que el desarrollo tecnológico está teniendo en la salud mental de las personas trabajadoras por la falta de desconexión o la monitorización y vigilancia constante.
UGT y CCOO han demandado la adecuación de unas condiciones de seguridad y salud de las personas trabajadoras, que supone la innovación y adecuación de la digitalización del mercado de trabajo y exigen la “inaplazable” actualización del cuadro de enfermedades profesionales para que sean incluidas, entre otras, las enfermedades mentales vinculadas al trabajo y para dotarlo de la necesaria perspectiva de género.
Y si los accidentes de trabajo son la consecuencia más evidente de la falta de medidas preventivas, también han señalado que no se pueden olvidar las enfermedades de origen laboral, que representan un terrible y duradero perjuicio para las personas trabajadoras y supone uno de los retos más importantes en materia preventiva.
CCOO y UGT han indicado que es vital preservar e impulsar el dialogo en las políticas públicas en materia de seguridad y salud en el trabajo y aumentar los recursos de la Inspección de Trabajo, del Centro de Seguridad y Salud Laboral de Castilla y León y de todas las estructuras autonómicas de prevención de riesgos laborales, así como la creación de Juzgados especializados en la materia.
Castilla y León cerró el 2025 con 53 accidentes laborales mortales, cuatro más que en el 2024, de ellos 23 por ictus o infartos derivados de la organización del trabajo; con 26.521 accidentes con baja en la jornada laboral, esto es uno cada 4 minutos y 32 segundos, y 521 enfermedades profesionales con baja.
De los 53 accidentes mortales ocurridos en el 2025, 12 fueron en “in itinere”, esto es en los desplazamiento al puesto de trabajo; y otros 41 en la jornada laboral, dos más que en el 2024, con un repunte del 5,13 por ciento. EFE










