El Festival Palencia Sonora, que se ha convertido en uno de los fenómenos culturales más singulares de la España de interior por su apuesta por la comodidad sin masificaciones, vive este viernes la primera de sus jornadas centrales con conciertos gratuitos en el centro de la ciudad durante el día y las actuaciones de Xoel López, Carolina Durante y Sanguijuelas del Guadiana por la noche en el parque del Sotillo. EFE/Almudena Álvarez

Palencia Sonora, cuando una ciudad muta en festival

Almudena Álvarez | Palencia (EFE).- Hay festivales que llegan a una ciudad, ocupan un recinto durante unas horas y desaparecen. Otros como Palencia Sonora, con más de 20.000 espectadores previstos, abonos y entradas agotados desde hace meses y un cartel encabezado por grupos como Carolina Durante y Siloé, consiguen que una ciudad de 80.000 habitantes mute en un festival.

Este viernes han sonado los primeros acordes en la plaza de Pio XII con los conciertos gratuitos de Fontán y Éxtasis que han dado paso a Rocío Torío, Corte! y Oslo Ovnies en el Parque del Salón, mientras los visitantes comenzaban a mezclarse con los vecinos.

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El Festival Palencia Sonora, que se ha convertido en uno de los fenómenos culturales más singulares de la España de interior por su apuesta por la comodidad sin masificaciones, vive la primera de sus jornadas centrales con conciertos gratuitos en el centro de la ciudad. EFE/Almudena Álvarez

Camisetas estampadas, gafas de sol, sombreros para combatir el calor de junio y los primeros grupos de amigos recogiendo sus pulseras y consultando horarios han marcado el inicio de una de las jornadas fuertes del festival que celebra su vigésimo tercera edición con cuarenta y dos artistas y grupos en cartel, y que ha vuelto a convertir la capital palentina en uno de los grandes puntos de encuentro de la música independiente de la España de interior.

El público

Palencia Sonora lleva años demostrando que su éxito no se explica únicamente por los artistas que pisan sus escenarios. «Para nosotros el público es el cabeza de cartel y cuando llega aquí se encuentra artistas de calidad, buena organización, un recinto maravilloso en una zona verde en pleno centro de la ciudad, conciertos en la calle y una ciudad que se convierte en una auténtica fiesta», explican a EFE Juan Cruz Pascual y David García.

Esa confianza construida durante más de dos décadas permite que miles de personas compren primero y pregunten después porque lo que adquieren no es solo una entrada para ver conciertos, compran una forma de vivir la ciudad durante cuatro días, una experiencia que combina música, patrimonio, gastronomía y mucha diversión.

El Festival Palencia Sonora, que se ha convertido en uno de los fenómenos culturales más singulares de la España de interior por su apuesta por la comodidad sin masificaciones, vive la primera de sus jornadas centrales con conciertos gratuitos en el centro de la ciudad. EFE/Almudena Álvarez

Marca de ciudad

Y lo consiguen porque pocas citas culturales logran impregnar una ciudad como lo hace Palencia Sonora. Los hoteles de la capital y su alfoz cuelgan cada año el cartel de completo, los bares y restaurantes atienden a miles de visitantes, las plazas se convierten en puntos de encuentro y las conversaciones giran inevitablemente en torno a qué grupo ver, dónde comer o qué concierto no se pierden.

Pero la implicación va mucho más allá de la música. Residencias de mayores participan en concursos de videoclips, hay música de altura a cargo de alumnos del conservatorio, verbenas infantiles, escolares que celebran su propio festival, artistas urbanos que intervienen en espacios públicos, empresas y administraciones que suman y asociaciones que colaboran en actividades solidarias. La ciudad no se limita a acoger el festival, lo adopta como algo propio.

Camino inverso

Y mientras buena parte de los festivales persiguen cifras cada vez mayores, Palencia Sonora ha decidido recorrer el camino contrario. La organización reivindica la comodidad y la cercanía como señas de identidad. «Dejaría de ser Palencia Sonora si el público empezara a perder demasiado tiempo en las barras, en los accesos o si no pudiera disfrutar con comodidad del recinto», sostienen sus responsables.

Esa filosofía explica buena parte de la fidelidad de un público que encuentra aquí algo cada vez más difícil de localizar en el circuito festivalero, espacio para disfrutar sin agobios, sin prisas, sin masificaciones.

La noche de Carolina Durante

Xoel López ha sido uno de los primeros en subir al escenario principal este viernes para presentar las canciones de «Oniria Popular», antes de que Carolina Durante tomara el relevo con un repertorio convertido ya en banda sonora de toda una generación.

De madrugada, Sanguijuelas del Guadiana, una de las revelaciones de la escena independiente española, mientras Las Petunias, Repion, Depresión Sonora o Throes + The Shine han completado una programación que mezcla artistas consolidados y nuevas propuestas.

Este sábado los conciertos gratuitos llegarán a la Plaza Mayor y a San Miguel, habrá verbena infantil en San Pablo y en el recinto acotado del parque sonarán Ojete Calor, Siloé, Veintiuno, Marlena o Sexy Zebras, entre otros.

Cuando termine el último concierto, este año a cargo de Joe Crepúsculo el domingo, y las luces se apaguen, Palencia Sonora seguirá estando presente en la ciudad. EFE