Ibeas de Juarros (Burgos) (EFE).- ‘Pink’ se resiste en Atapuerca. La campaña de excavaciones en los yacimientos de la sierra burgalesa se ha cerrado sin hallar nuevas evidencias que acompañen a aquel fragmento de rosto humano recuperado en la Sima del Elefante en 2022, con una antigüedad de 1,3 millones de años, que sería el resto del humano más antiguo de Europa occidental, y que se ha clasificado como Homo affinis erectus.
La codirectora del Proyecto Atapuerca Marina Mosquera ha reconocido, en la rueda de prensa de balance de la campaña, que «no ha aparecido nada», pero sí se ha avanzado en la excavación del yacimiento, llegando al nivel TE6, el más antiguo, donde se ha recuperado un esqueleto poscraneal casi completo de un lince.

En cuanto al nivel TE7, junto con los restos óseos de animales como gamo, lince o águila, se han recuperado evidencias claras de actividad antrópica: 13 piezas de industria lítica talladas con materiales como sílex, cuarzo, caliza y cuarcita, una cifra insólita para este yacimiento, y que coincide con el nivel en el que apareció ‘Pink’.
Penal, al otro lado de la trinchera
También se ha avanzado de manera significativa en el yacimiento de Penal, que se ubica frente a Gran Dolina, al otro lado de la Trinchera del Ferrocarril, y en el que se trabaja en niveles coincidentes con TD6 de Gran Dolina, donde han aparecido los restos de Homo antecessor -más de 200 tras los 24 de la actual campaña-.
Su codirectora, María Martinón-Torres, ha destacado que en el nivel TP1 se han encontrado una docena de piezas de industria lítica, que serían similares a las recuperadas en TD6, lo que refuerza la relación entre ambos yacimientos, de modo que Penal sería la puerta de entrada, el principio de la cueva que Gran Dolina.
La principal novedad de la campaña es la recuperación de restos de fauna y una lasca de cuarcita de la sección Titanic de TP10, pues confirman la existencia de un segundo episodio de ocupación en Penal, diferente al de TP1, que podría incluso ser anterior, y por tanto, anterior a Homo antecessor.

Además, en cuanto a Gran Dolina, en los niveles TD3 y TD4 se han vuelto a hallar restos de oso, de individuos infantiles, juveniles pero también seniles, que aportan más información sobre el Ursus dolinensis, una especie solo descrita en Atapuerca y que se considera próxima al origen del linaje de los osos de las cavernas.
Martinón-Torres ha destacado que, además, la cavidad conserva marcas producidas por las garras de estos osos, que la habrían usado como lugar de hibernación, y se ha dado con un hallazgo singular: una formación estalagmítica que conserva marcas de arañazos.
El Mirador y El Portalón llegan al Pleistoceno
La campaña de excavaciones ha permitido llegar también a los niveles Pleistocenos en la Cueva de El Mirador, con recuperación de piezas talladas en sílex y restos de aves, entre ellos, un córvido; y en los niveles neolíticos, restos de plantas carbonizadas, como bulbos y frutos silvestres, que evidencian prácticas de recolección.
En cuanto a Cueva Fantasma, los hallazgos de fauna e industria siguen confirmando la ocupación neandertal, y este año además, en la Sala Fantasma se ha identificado una letrina de hiena excepcional, al tiempo que se han encontrado restos de fauna correspondientes a la ocupación más reciente, 40.000 a 50.000 años.
Y en Galería de las Estatuas Interior y Exterior, se ha preparado una mayor zona de excavación, y en Estatuas Exterior se han hallado nuevas herramientas achelenses y musterienses, confirmado como el único yacimiento que permite conocer la transición entre estos niveles, ambos representados en Atapuerca. EFE






