Ávila (EFE).- La XI Feria de las Radiocomunicaciones ‘IberRadio’ reúne en Ávila a más de 2.000 participantes de España, Portugal, Italia y Francia, para poner en valor la utilidad de la radioafición en situaciones de emergencia como los incendios de este verano o el apagón de 2025.
Esta cita, convertida en tradicional en la capital abulense, ha abierto sus puertas a primera hora de la mañana con la asistencia del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Ávila, Ángel Sánchez, y Víctor M. Spínola, presidente de la Unión de Radioaficionados Españoles (URE), organizadora del evento.
Spínola ha destacado, en declaraciones a los periodistas, la «misión humana» y el «carácter social» de esta afición que comparten miles de personas en el mundo, así como su capacidad para conectar a personas de diferentes lugares y países.
«La radio nos lleva a comunicar con gente de otros mundos, de otras naciones», ha comentado en este sentido, a la vez que ha reivindicado el valor de unas comunicaciones que pueden resultar fundamentales cuando fallan los sistemas convencionales.
En este sentido, Spínola pone como ejemplo la colaboración de los radioaficionados con organismos de emergencia y protección civil, en situaciones cono la colaboración en los incendios forestales de este verano, entre ellos el que se declaró en Burgohondo (Ávila), con cerca de 38.000 hectáreas arrasadas.
Sistemas alternativos y personas capacitadas
Al respecto, este tipo de emergencias vuelven a demostrar la importancia que tiene disponer de sistemas de comunicación alternativos y personas capacitadas para utilizarlos.
El presidente de la URE, que cuenta actualmente con unos 8.500 socios, ha apuntado que la organización no solo desarrolla actividades relacionadas con la radio y las comunicaciones, ya que también forma a sus miembros para que puedan prestar apoyo cuando resulte necesario.

Víctor M. Spínola destaca que la radioafición puede desempeñar una función «complementaria» en situaciones de emergencias, aunque ha precisado que, si bien los radioaficionados no sustituyen a los servicios profesionales, sí pueden aportar medios y conocimientos cuando la situación lo requiere.
«Mantenemos unos equipos transmisores en puntos altos, que son repetidores de frecuencia de VHF y UHF», ha comentado Spínola, antes de precisar que dichos sistemas pueden ponerse a disposición de las autoridades cuando se produce una emergencia, habiendo sido empleados por organismos como la UME, Protección Civil o la Guardia Civil.
En zonas de sombra
En esta línea, ha subrayado cómo la capacidad de desplazarse con equipos y establecer comunicaciones en lugares donde existen zonas de sombra supone otra de las aportaciones de los radioaficionados, ya que a veces pueden desplazarse cien kilómetros y «establecer un contacto en una zona de sombra».
Respecto al relevo generacional, el presidente de la URE ha comentado que esta entidad trabaja en la incorporación de nuevos aficionados, así como en la formación de los más jóvenes, de ahí que cuente con secciones locales repartidas por el territorio -189 sedes- y facilita material y conocimientos para quienes desean iniciarse en esta actividad.
En ‘IberRadio’ existe una zona dedicada específicamente a los jóvenes, en la que participantes de entre 11 y 16 años realizan actividades prácticas y construyen sus propios equipos electrónicos, con el objetivo de favorecer el relevo generacional y combinar la experiencia de los radioaficionados más veteranos con los conocimientos tecnológicos de las nuevas generaciones.
Según Spínola, los jóvenes aportan conocimientos relacionados con las nuevas tecnologías y las redes digitales, mientras que los más experimentados pueden transmitir su saber en aspectos como el montaje de equipos o las comunicaciones de emergencia.
Entre los participantes en la feria se encuentra también la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuyo capitán Víctor Manquillo, destinado en el Batallón de Transmisiones, ha explicado cómo su responsabilidad consiste en «tratar de dotar al mando de un sistema de telecomunicaciones que sea lo más resiliente posible, tanto ante posibles fallos como ante las situaciones más adversas». EFE










