Roger Mateos, Martí Puig y Marc Corominas |
Barcelona (EFE).- Las horas previas al anuncio fueron decisivas para que el PSC y ERC llegaran a un acuerdo -sellado en una cumbre entre el presidente catalán, Salvador Illa, y el líder de Esquerra, Oriol Junqueras- que les permite ganar tiempo para seguir negociando los presupuestos de la Generalitat para 2026.
El hermetismo de las conversaciones y las cesiones mutuas para tratar de encontrar un equilibrio que hiciera posible el acuerdo han sido claves para evitar una derrota parlamentaria del proyecto de presupuestos del Govern, que iba a ser sometido a votación en el pleno del Parlament este viernes y que no contaba con el apoyo imprescindible de ERC, que se negaba a avalar su tramitación si no había concreciones sobre la cesión del IRPF a Cataluña.
Movimientos sigilosos a partir del domingo
El rumbo de colisión empezó a corregirse el pasado domingo, según las fuentes consultadas, cuando ERC detectó que el Govern comenzaba a entender que los republicanos no retirarían su enmienda a la totalidad a las cuentas si no había un gesto explícito sobre el IRPF, compromiso recogido en el acuerdo de investidura de Illa.

Si ERC no retiraba su enmienda a la totalidad, solo cabía una opción para evitar el choque de trenes: que el Govern retirara los presupuestos para ganar así margen de negociación, como le sugerían los republicanos, y este escenario empezó a cobrar verosimilitud.
Tras la reunión del Govern de cada martes, el Palau de la Generalitat acogió una sesión técnica entre representantes socialistas y republicanos, en la que participó la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, que a primera hora había dicho en una entrevista que el ejecutivo no se planteaba retirar las cuentas, pese a que esta ya era una opción sobre la mesa.
Reuniones discretas en el Palau de la Generalitat
En esta reunión, según han explicado a EFE fuentes conocedoras de las conversaciones, ya se abordó el escenario sugerido por ERC: que el Govern retirase su proyecto presupuestario para dar más margen a la negociación y aprobase un suplemento de crédito -sobre el que dio detalles Romero-, que contaría con el apoyo de los republicanos.
Los equipos negociadores de ERC -Lluís Salvadó (director general), Isaac Albert (vicesecretario de comunicación), Mercè Pastor (jefa de gabinete de Oriol Junqueras) y Oriol López (secretario general adjunto)- y de los socialistas -incluidos el conseller de la Presidencia, Albert Dalmau; la viceprimera secretaria del PSC, Lluïsa Moret, y el presidente de PSC-Units en el Parlament, Ferran Pedret- siguieron perfilando el posible acuerdo.

Las posturas se iban acercando en medio de un mutismo generalizado -ambas partes querían evitar un tira y afloja público que amenazara con hacer descarrilar las conversaciones-, pero faltaba rubricar el acuerdo al más alto nivel.
Illa y Junqueras en la Casa dels Canonges
Hacia las siete de la tarde, Illa recibió a Junqueras en la Casa dels Canonges, residencia oficial del presidente de la Generalitat.
El encuentro secreto se prolongó más de dos horas y fructificó en un pacto, que se tradujo en un comunicado conjunto consensuado por los equipos negociadores y hecho público este miércoles.
Hoy, a primera hora, las direcciones de PSC y ERC se han reunido telemáticamente para ratificar el acuerdo, que implica que el Govern retirará los presupuestos que presentó con el aval de Comuns sin tener atado el apoyo de Esquerra.
‘Reseteo’ de las condiciones
El pacto implica cesiones por ambas partes: Illa, al retirar su proyecto presupuestario, ya no podrá aprobarlo el 24 de abril, como preveía inicialmente, sino que se resigna a tener nuevas cuentas antes de las vacaciones de verano, mientras que ERC, aunque no renuncia a la cesión del IRPF, deja de ponerla como condición sine qua non para negociar los presupuestos y se abre a alternativas.

Fuentes republicanas hacen hincapié en que es la primera vez que el Govern retira sus presupuestos para volver a presentarlos más adelante y subraya que, para que ERC los apoye, tienen que pasar cosas «importantes» en la negociación.
Los de Junqueras quieren mejoras competenciales, pero están abiertos a que los socialistas formulen alguna propuesta que sea diferente a la cesión del IRPF pero que también implique «avances en la soberanía» de Cataluña, señalan las fuentes consultadas.
Nuevo calendario
Pese a que ambas partes desvinculan esta negociación de la agenda política española, el aplazamiento de los presupuestos catalanes permite que su posible aprobación se desplace más allá de las elecciones andaluzas previstas para junio.
Fuentes socialistas y republicanas calculan que, si hay acuerdo, los presupuestos catalanes podrían aprobarse a finales de junio o principios de julio.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en cualquier caso, ha querido dejar claro en los pasillos del Congreso que el Gobierno central no ha tenido «nada que ver» en las negociaciones entre PSC y ERC.
Mientras tanto, el Govern de Illa cogerá oxígeno financiero con la aprobación de un suplemento de crédito de casi 6.000 millones que aprobará en una reunión extraordinaria mañana jueves, con el apoyo garantizado de ERC.










