Barcelona (EFE).- El Govern de Salvador Illa retirará el proyecto presupuestario que se tenía que votar este viernes en el Parlamento de Cataluña, para ganar tiempo de negociación, mientras que ERC se compromete a «negociar para aprobarlos» antes del verano, han anunciado socialistas y republicanos en un comunicado conjunto.
Este acuerdo de última hora, forjado en diversas reuniones mantenidas este martes entre ambas partes, permite ganar margen de negociación y evitar que los presupuestos de Illa -que contaban con el aval de Comuns pero no con el apoyo imprescindible de ERC- sufran una derrota parlamentaria este viernes.
El Govern anuncia un suplemento de crédito
La retirada del proyecto presupuestario irá acompañada de la aprobación «inmediata», por parte del gobierno catalán, de «un único suplemento de crédito, con el objetivo de disponer de los recursos necesarios para hacer funcionar adecuadamente los servicios públicos», señala el comunicado conjunto.
En las últimas semanas, ERC ha reiterado su predisposición a avalar los suplementos de crédito que impulse el Govern, para minimizar los efectos negativos de la ausencia de unos nuevos presupuestos.
Socialistas y republicanos se comprometen a «seguir impulsando las negociaciones y las modificaciones legislativas necesarias para hacer efectivos los pactos de investidura».

Ante la constatación de que no podían llegar a un acuerdo de manera inminente -con el IRPF como principal escollo-, ambas partes han decidido «darse más tiempo para buscar los caminos dentro del marco de los acuerdos firmados que deben permitir preservar la estabilidad del país en un momento especialmente convulso».
Consenso en que Cataluña deben tener nuevos presupuestos
PSC y ERC coinciden en que «hay que dotar a Cataluña de un nuevo presupuesto para continuar impulsando el país, para proteger los servicios públicos y para hacer efectivos los acuerdos de investidura».
Los nuevos presupuestos, remarca el comunicado, deberán «internalizar los impactos económicos de la actual situación internacional, incorporando políticas que ayuden a construir un escudo social para proteger a los sectores más afectados».
Por ello, se comprometen a «negociar para aprobar unos presupuestos en los términos indicados en los puntos anteriores, antes de finalizar el actual periodo de sesiones parlamentarias», que termina a finales de julio.
«Valoración positiva» de los acuerdos alcanzados
En su comunicado, PSC y ERC hacen una «valoración positiva del camino recorrido en el desarrollo de los acuerdos de investidura», en el que ha habido «avances de soberanía para Cataluña y para el progreso de la sociedad catalana en términos de más suficiencia financiera para poder garantizar los servicios públicos», en velada alusión al pacto sobre el nuevo modelo de financiación.
Estos logros, subrayan, pueden suponer un «salto adelante muy relevante para el autogobierno de Cataluña, para avanzar en las políticas sociales y económicas».
«Son proyectos que requieren un trabajo redoblado y conjunto en todos los frentes políticos para materializarlos, muy especialmente durante el año en curso, al mismo tiempo que el Govern de Cataluña requerirá de los recursos y las herramientas necesarias para hacerlos avanzar y para hacer avanzar el país».
Illa pide «hechos y soluciones» a ERC
El presidente de la Generalitat añadió que «es hora de que la responsabilidad vaya más allá de la retórica, es hora de traducir la responsabilidad en hechos y soluciones».
Así lo ha dicho el president en una declaración institucional en el Palau de la Generalitat en la que ha señalado que la responsabilidad es ahora «compartida», tras abogar por «acuerdos amplios y duraderos» que lleven a «blindar la economía y las políticas sociales del país».
Illa ha anunciado que convocará un Consell Executiu extraordinario mañana jueves para aprobar un decreto de suplemento de crédito que añada recursos a las cuentas en vigor, que son las de 2023.
También ha asegurado que el nuevo proyecto presupuestario, que se negociará con ERC con el objetivo de que esté aprobado antes de verano, mantendrá las medidas ya acordadas con Comuns y los principales sindicatos y patronales.
Junqueras celebra la retirada del presupuesto
Por su parte, el líder de ERC, Oriol Junqueras, ha celebrado la retirada del proyecto de presupuestos porque se presentó de forma «unilateral y sin consensuarlos», a la vez que ha evitado fijar el IRPF como una condición imprescindible en la nueva negociación presupuestaria.
En una rueda de prensa en la sede del partido, Junqueras ha remarcado que ERC «ha hecho lo que dijo que haría, no aprobar unos presupuestos presentados de forma unilateral por el Govern sin haberlo consensuado».

Junqueras ha subrayado que ERC quiere «seguir negociando unos buenos presupuestos, en el marco de los acuerdos de investidura», que incluye la recaudación del IRPF, y ha afirmado que no renuncian a «nada».
Sin embargo, mientras que durante los últimos meses los republicanos fijaron los avances en el IRPF como una condición ‘sine qua non’ para sentarse a negociar las cuentas del Govern, ahora Junqueras ha señalado que es «una condición muy importante» y se ha abierto a valorar «propuestas alternativas» que puedan hacer los socialistas.
El Gobierno dice que no ha tenido «nada que ver»
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha dicho eque el Gobierno no ha tenido «nada que ver» en la decisión del presidente de la Generalitat, Salvador Illa.
Así lo ha asegurado a los periodistas en los pasillos del Congreso, al ser preguntada si ERC había puesto como condición ‘sine qua non’ para apoyarlos que el Gobierno de Pedro Sánchez dé garantías de que cumplirá con la cesión del IRPF a Cataluña, compromiso que figura en el acuerdo de investidura de Illa.

A la pregunta de si ha habido algún movimiento relativo a la cesión de IRPF, Montero ha respondido: «Con el Gobierno de España, no», antes de añadir que han sido el presidente Illa y Oriol Junqueras, líder de ERC, los que han acordado retirar los presupuestos para volver a llevarlos al Parlamento.
Montero ha añadido que imagina que las cuentas que presenten en el futuro incluirán «algunas cuestiones que, durante estos días, ellos puedan acordar o puedan pactar».
La vicepresidenta ha subrayado que han sido ellos los que lo han decidido retirar el proyecto: «El Gobierno de España no ha tenido nada que ver», ha concluido.