Barcelona (EFE).- El conseller de Justicia, Ramon Espadaler, afirma que no se reconoce en Junts, ya que ve a esta formación «lejos» de lo que fue la CiU de la que él mismo formó parte, que en «momentos difíciles» como los actuales facilitó la gobernabilidad: «Dar certezas como la estabilidad presupuestaria sería un buen camino».
Así lo indica, en una entrevista con EFE, el titular de Justicia y Calidad Democrática, de Units per Avançar, el partido que forma coalición electoral con el PSC y que es heredero de la extinta Unió Democràtica de Cataluña (UDC), los socios de Convergència en la histórica CiU.
«No me reconozco en Junts»
«No me reconozco en este espacio, no me reconozco en Junts. Les respeto, faltaría más, estamos en democracia y cada cual hace lo que cree que tiene que hacer, pero no responde a una lógica de lo que yo había conocido, pero ellos sabrán el por qué y son muy libres y soberanos de elegir qué modelo tienen de hacer política y de oposición», señala Espadaler.
El conseller subraya que, si se compara lo que era la antigua Convergència o CiU con la actual Junts, están «lejos», aunque cree que el actual contexto de crisis mundial podría ayudar a que se hiciesen algunas apuestas «más con visión estratégica».
Un momento «objetivamente difícil»
En este sentido, recuerda episodios «muy relevantes» en que la CiU que la que formó parte -y por la que fue conseller de Medio Ambiente y de Interior- facilitó la gobernabilidad en momentos difíciles. «Y el momento que vivimos (ahora) creo que es objetivamente difícil», con guerras abiertas como la de Irán y la de Ucrania y sus consecuencias humanas, sociales y económicas.
Pese a que ahora ve en Junts «algunas actitudes» que no facilitan «a veces la gobernabilidad», Espadaler destaca que algunas «posiciones maximalistas, de ‘ni agua'», se han ido «reconvirtiendo», de forma que el partido de Carles Puigdemont ha alcanzado algunos acuerdos «positivos» con el Gobierno, como por ejemplo en el ámbito de la multirreincidencia. «Yo me quedo con estas experiencias positivas», apunta.
Según el conseller, la actual situación mundial, con una crisis energética estructural que impacta en la economía, debería llevar a los partidos a hacer una «reflexión»: «Estaría bien que todos, gobierno y oposición, en los diferentes formatos, internalicen (la nueva situación) a la hora de analizar el sentido de sus votos y de las decisiones que tomamos».
«El entorno nos ha cambiado y mucho, y no nos ha cambiado para bien y no parece que sea un tema coyuntural breve. Entramos en un periodo, no quiero hablar de recesión, no hay que ser tremendista, pero en cualquier caso las condiciones objetivas son complicadas, y esto, a la hora de tomar decisiones políticas y hacer presupuestos, se tiene que imputar», resalta.
Ve margen para que se aprueben los presupuestos
Trasladando esta reflexión de fondo al actual debate presupuestario en Cataluña, Espadaler considera que todos los partidos, no solo Junts, sino también los socios de investidura (ERC y los Comuns) y el PSC-Units, tienen que reflexionar, porque el momento y el horizonte son «diferentes», con una «incertidumbre tremenda».
«Lo digo con mucha modestia, ante tanta incertidumbre, dar algunas certezas como la estabilidad presupuestaria sería un buen camino, pero en cualquier caso, esto ya se irá resolviendo», precisa.
De hecho, Espadaler considera que existe margen para que la Generalitat pueda aprobar los presupuestos, tras retirarlos para dar más tiempo para negociar con ERC: «Nosotros cumpliremos los compromisos que hemos contraído y confiamos que todos cumplirán su parte de compromiso».
La amnistía y el modelo de inmersión
Espadaler afirma asimismo que espera que se pueda aplicar la amnistía a los líderes del procés «cuanto antes mejor», ya que cree que, por ejemplo, el regreso del expresidente Carles Puigdemont contribuiría a «normalizar» la situación.
Sobre las sentencias judiciales contrarias al modelo de inmersión lingüística, asegura que la Generalitat ha presentado recursos, por lo que «hay partido y se tiene que jugar», para defender que se trata de un sistema «positivo». EFE.









