Barcelona (EFE).- El porcentaje de catalanes que se declaran «bastante» o «muy europeístas» ha crecido en los últimos dos años, hasta llegar al 58 %, tres puntos porcentuales más que en 2024, según revela la encuesta publicada por el Centro de Estudios de Opinión (CEO) y la Oficina del Parlamento Europeo en Barcelona.
La encuesta, impulsada con motivo de los 40 años de la adhesión de España a la Unión Europea (UE) y elaborada a partir de 1.000 entrevistas realizadas entre el 23 de marzo y el 13 de abril, ha sido presentada en rueda de prensa por el director del CEO, Joan Rodríguez, el jefe de la Oficina del Parlamento Europeo, Sergi Barrera, y el vicepresidente del Parlamento Europeo Javi López.
Este crecimiento del europeísmo coincide con el retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, lo que ha llevado a López a concluir que, «ante las amenazas» que representan el presidente ruso, Vladímir Putin, y el propio Trump, los catalanes «reclaman más Europa».
Un 19 % de los encuestados se considera «muy europeísta» -por encima del 16 % registrado en el sondeo de marzo de 2024, el primero de este tipo-, mientras que un 39 % se siente «bastante europeísta», el mismo porcentaje que hace dos años.
En cambio, el volumen de personas que se declaran «poco europeístas» cae del 30 % al 24 % desde 2024, mientras que los que no tienen ningún sentimiento europeísta se mantienen en el 13 %.
Los jóvenes, los más europeístas
Las franjas de edad que se consideran más europeístas son la de los más jóvenes (18-24 años), con un 65 %, y los mayores de 65 años, con un 64 %.
Barrera ha destacado que los jóvenes catalanes «no solo no están desconectados» de Europa, sino que «lideran el apoyo a la UE».
Por ideología, las personas de centroizquierda son las que manifiestan un mayor sentimiento europeísta, seguidas de las que se ubican en el centro político.
Paradójicamente, el incremento porcentual de catalanes que reivindican su europeísmo no se debe a que mejore su percepción sobre el funcionamiento de las instituciones europeas.
Quienes tienen una opinión «positiva» sobre el funcionamiento de la UE han bajado del 40 % al 34 % en dos años, y los que lo valoran «muy positivamente» han pasado del 4 % al 3 %, mientras que los que lo ven «muy negativamente» han crecido del 4 % al 8 %.
Un 69 % ve «positivo» formar parte de la UE -en 2024, el porcentaje era del 72 %-, un 19 % no lo considera ni positivo ni negativo -frente al 15 % de hace dos años- y un 11 % que lo sigue viendo como algo «negativo».
Un 36 % siente «bastante o mucha» confianza en el Parlamento Europeo, por encima de la que inspira el Congreso de los Diputados (27 %) y por debajo del Parlamento de Cataluña (44 %).

Apoyo a la respuesta europea a los aranceles de Trump
Preguntados por la respuesta conjunta europea a los aranceles impulsados por Trump, un 60 % la ve «bastante o muy positivamente», mientras que un 74 % apoya que la UE incremente sus relaciones económicas y comerciales con otras regiones del mundo.
Hasta un 82 % ve «bastante o muy necesaria» una política común europea de seguridad y defensa, si bien un 62 % considera «bastante o muy importante» que los Estados miembros de la UE formen parte también de la OTAN.
El 76 % de los encuestados apoya que la UE tenga un papel más activo en la diplomacia internacional ante las tensiones en Oriente Medio, mientras que un 74 % avala las sanciones a Rusia por la invasión de Ucrania.
Para Javi López, la encuesta refleja una demanda de «soberanía europea efectiva» y de una «autonomía estratégica» en seguridad y defensa, frente a los «ataques externos e internos que sufre el proyecto europeo».
La vivienda, más prioritaria que la cuestión migratoria
Para la mayoría (53 %) el tema prioritario de cara a los próximos presupuestos de la Unión Europea es hacer frente a la crisis de la vivienda, seguido del apoyo a la agricultura y el mundo rural (46 %), la lucha contra el cambio climático (26 %), la competitividad económica (26 %), la gestión de la política migratoria y de asilo (25 %) y la seguridad y defensa (15 %).
En inmigración, un 33 % defiende coordinar una respuesta común entre todos los países, un 30 % aboga por reforzar el control de las fronteras exteriores, un 14 % avala facilitar más la acogida y la protección de migrantes y un 10 % es partidario de apoyar a los países que reciben más población de fuera, mientras que solo el 10 % cree que estas políticas las debe decidir cada país por su cuenta.










