Barcelona (EFE).- El Palau Martorell de Barcelona acoge en todo su espacio la exposición ‘Steve McCurry, ICONS’, una retrospectiva de más de 150 imágenes del reconocido fotoperiodista Steve McCurry, popular internacionalmente por la fotografía ‘La niña afgana’, parte de la muestra que podrá verse desde el 15 de mayo hasta el 6 de setiembre en Barcelona.
Con una colección de imágenes que recorren las tres plantas del espacio expositivo, McCurry (Estados Unidos, 1950) expone un recorrido íntimo por los más de 50 años que lleva dedicándose a retratar personas y miradas. Una exhibición montada en unas paredes pintadas de color verde oscuro y acompañada de poca iluminación.
En la presentación de la exposición de este jueves, McCurry, que a sus 76 años sigue viajando y fotografiando el mundo, ha explicado que las imágenes «han sido su diario» y «el testigo» de todo lo que ha vivido por países como India, Afganistán, Pakistán, Madagascar, Mauritania, Japón, Yemen, Kuwait o Estados Unidos, algunos de los países fotografiados.

McCurry reconoce que es famosamente conocido por ‘La niña afgana’, que fue publicada en ‘National Geographic’ en 1985, pero también ha reivindicado el valor del resto de sus fotografías, explicando que «vivimos en un mundo fascinante» y que en todas ellas pueden verse «personas, lugares e historias distintas».
Con un extenso recorrido por las tres plantas del Palau Martorell, la muestra mezcla «países, periodos profesionales y grandes secciones», según la comisionada de la exposición, Biba Giacchetti, que también ha destacado las secciones temáticas dedicadas a la infancia y los animales.
‘Narrar sugiriendo’
Con una trayectoria caracterizada por el retrato de los conflictos y guerras internacionales, McCurry ha presentado una propuesta que prescinde de sangre y violencia explícita.
Según Giacchetti, han apostado por «narrar sugiriendo»: «Vemos una fotografía de un niño minero en Afganistán y con su mirada y su rostro ya es suficiente», ha señalado la comisaria.
En esta línea, aunque la sangre no sea visible, sí pueden verse retratos de niños apuntándose con pistolas en la cabeza o animales huyendo de catástrofes naturales, imágenes que representan las muchas guerras o conflictos internacionales que McCurry ha fotografiado.

El fotoperiodista también ha querido ejemplificar que estas historias pueden intuirse con el retrato de unos jóvenes monjes del Tibet, que puede contemplarse en la entrada de la exposición.
«Son las seis de la mañana y uno está cansado, el otro aburrido. Ves sus diferentes actitudes, pero también las muchas maneras que hay de presentarse el mundo. Seguramente, les miramos a ellos y vemos algo diferente, pero si ellos nos miraran, también observarían algo diferente», ha valorado.
Giacchetti ha reivindicado que esta propuesta es «de formato libre» y pensada con el objetivo de que exista un diálogo entre el público y el espacio: «Se puede hacer una reflexión sobre las condiciones de los individuos, de las mujeres, el acuerdo entre los hombres y los animales sin fotografías fuertemente chocantes».
Aún así, McCurry ha querido señalar que el mundo en la actualidad se encuentra en «una constante lucha entre las fuerzas del bien y el mal» y que «parece que hay muchos conflictos simultáneos en todas partes», empezando por su país, Estados Unidos.
«Hay gente dispuesta a cambiar el mundo, aunque desearía que hubiera más. En mi país tenemos gravísimos problemas, pero intento ser optimista y mantenerme en ese estado esperanzador, porque es la única manera que tenemos todos de sobrevivir», ha añadido.

Principal desafío, la IA
Por otro lado, McCurry también ha reconocido que, actualmente, el fotoperiodismo se enfrente al gran reto de la Inteligencia Artificial (IA) y que debería reivindicarse «la autoría de las fotografías».
«Puedes pedirle a ChatGPT que cree una fotografía de la guerra en Ucrania, por ejemplo, y te enseñará una fotografía muy dramática y buena, pero no va a ser real. La IA debería hacernos cuestionar la autoría de la imagen. ¿Quién es el autor, pintor, fotógrafo? Siempre tenemos que preguntarnos lo que sabemos. Si hay una persona detrás, confío en ella», ha explicado el fotógrafo en la presentación.
Por otro lado, estos tiempos donde todos los fotógrafos y artistas tienen acceso a las redes sociales también ofrecen una oportunidad que cuando él empezó no existía, la de tener un espacio donde «divulgar tu fotografía».
«Antes habían muchos periódicos y revistas y era la única manera de que publicaras algo. La buena noticia es que en la actualidad puedes publicar tu trabajo ahora mismo con las redes sociales que existen y el alcance es mucho mayor», ha señalado el fotorreportero. EFE








