Imagen de la Casa Moratiel tras su restauración. FOTO/Casa Moratiel

La Casa Moratiel abre como museo con una exposición que repasa sus cambios e historia

Esplugues de Llobregat (Barcelona).- La Casa Moratiel, obra de Josep Maria Sostres, ubicada en Esplugues y referente de la arquitectura moderna de posguerra, abre como casa-museo con la exposición ‘Las siete vidas de la casa Moratiel’, un recorrido sobre las diferentes reformas, cambios e historia del inmueble.

En la presentación este viernes de la muestra, el arquitecto Joan Roig, que ha comisionado la exhibición junto con Joan Batlle, ha explicado que han buscado plasmar las diferentes etapas de la finca porque «nadie escribe la vida de las casas» y, aprovechando que este año Barcelona es la Capital Mundial de la Arquitectura, han apresurado la restauración e inauguración del lugar, proyecto liderado por el estudio arquitectónico Batlleiroig.

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Batlle ha destacado que no querían que la casa se viera como un museo convencional, sino que querían mantenerla lo más intacta posible y, por eso, han «evitado textos en la pared», creando la exposición a través de planos originales, materiales de archivo o fotografías repartidas por toda la casa y acompañada de unas estanterías de metal que concentran la explicación de la muestra.

Siete vidas desde 1958

Las primeras vidas del hogar, que fue diseñado a finales de los 50 por Sostres como casa de veraneo de la familia Moratiel, explican el proyecto, su construcción y la primera etapa de la familia viviendo en la finca.

Imagen antigua de la Casa Moratiel . FOTO Casa Moratiel

La cuarta vida es la última que protagonizan los antiguos propietarios. Tras la muerte de Manolo Moratiel, el padre, parte de la familia regresó y encargó al arquitecto Joan Bassegoda una reforma que «distorsionó bastante la arquitectura» de Sostres, ha explicado Batlle.

Finalmente, la familia se mudó a Madrid y fueron alquilando la casa, hasta que en 1997 Roig la localiza, la compra y vive en la finca durante dieciséis años, entre el año 2000 y el 2016.

El arquitecto, cofundador junto a Enric Batlle del despacho Batlleiroig, ha recordado que, cuando visitó la casa por primera vez, casi no la reconoció y que «la reconstrucción fue más con detalles fotográficos que planos».

Un croquis original de la Casa Moratiel. FOTO Casa Moratiel.


De este conjunto de fotografías que inspiró al arquitecto para recuperar el estado original de la casa destacan las del fotógrafo Francesc Català-Roca del año 1957.

Finalmente, la exposición aborda las últimas etapas de la Casa Moratiel, una cuando en 2006 se instaló debajo de la terraza el despacho Batlleiroig, aprovechando el desnivel topográfico del lugar, y la última, que se inaugurará oficialmente el próximo martes con la apertura de puertas de la casa museo.

Cátedra Batlleiroig-UPC

Esta última etapa, que empezó a desarrollarse con una primera reforma en 2020, cuando también se tomó la decisión de conservar la casa, viene de la mano del inicio de la Cátedra Batlleiroig junto a la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC).

Imagen de una de las puertas de entrada a la Casa Moratiel. FOTO Casa Moratiel.

Enric Batlle, cofundador del estudio, señala que el objetivo de la casa, sede de la cátedra, es que «funcione como un centro cultural» y define este proyecto de conservación como «su aportación al mundo arquitectónico». EFE