Irene Dalmases | Barcelona (EFE).- Noche canicular en la falda de Montjuïc, en la inauguración de la edición del cincuenta aniversario del Grec Festival. Si en el verano de hace medio siglo, el Teatre Grec fue autogestionado por directores, actores y músicos para ofrecer un «teatro al servicio del pueblo», hoy todo estaba más regulado.
Sin embargo, ha habido alguna que otra sorpresa, puesto que nada más llegar al anfiteatro, el público se ha cruzado con una bandada de gigantescas palomas, con las patas muy aferrados al suelo, como ocurre con sus adláteres de la plaza Catalunya.

Unos «pájaros», muy interesados en conocer el estado de ánimo de la concurrencia antes de que en escena se ofreciera una nueva versión de ‘L’òpera de tres rals’, de Bertolt Brecht y Kurt Weill, con el mítico personaje de Mackie el Navaja y en la que estos seres alados tienen su protagonismo.
Obra fundamental del teatro musical del siglo XX, pieza del periodo de entreguerras, que cuestiona el sistema capitalista y las lógicas de poder, combina sátira, crítica social y música, en un montaje en catalán, con dirección de escena de la gallega Marta Pazos, con su impronta desde el primer segundo, y la musical de Dani Espasa.
Entroncar 2026 con 1976
La idea, tal y como se ha encargado de proclamar antes de empezar una trasunto de Pazos, embutida en un chillón chándal amarillo, es «entroncar» la obra de hoy con la gesta de 1976 de aquella «panda de hippies» del sector cultural, que llevaron la «cultura popular a las calles».

Con todo, la falsa Marta Pazos, que ha calificado a la auténtica de «icono cultural y reina del colorichi», aunque los colores los ha dejado para su último trabajo en el Liceu, ha reconocido que ‘L’òpera de tres rals’ de esta noche, «ni es ópera, ni ha costado tres reales».
También ha provocado aplausos cuando ha demandado al alcalde Jaume Collboni que «devuelva» el Molino a «las vedetes».
Con aires de cabaré, en un escenario desnudo, grisáceo, con forma de pequeño anfiteatro, con cuarta pared incluida, ha dado inicio la obra, con una docena de actores de diferentes edades y procedencias, con un vestuario muy de la creadora de Pontevedra, con un Mackie de pelo verde (Nao Albet), enfundado en traje y falda gris con raya diplomática blanca.
Tres horas, tres actos
La orquesta, con una decena de músicos en el foso, algo que no ocurría en el Teatre Grec desde hace años, se ha lanzado con el primer hit de la noche, la famosa ‘Balada de Mackie el Navaja’, hasta terminar tres horas después, pasada la medianoche, con el último tema musical de los tres actos de la obra, con los intérpretes con sus caras tiznadas de fosforescentes colores.
En un Londres marginal y con tensiones sociales, con delincuentes, mendigos y representantes de la ley, los diferentes personajes han ido pisando las tablas, desde Mackie el Navaja o el señor y la señora Peachum (Eduard Farelo y Marta Bernal), a una convincente Polly Peachum (Miriam Moukhles), Lucy (Clara Mingueza) y Jenny (Júlia Truyol).
Completando el reparto, Roc Bernadí como Brown, Arnau Boces (Eddie), Pablo Capuz (Filch), Marc Domingo (Jackob), Joan Esteve (Matthias/Smith) y Biel Rossell (Walter).
Una vez más, el respetable, con goteo de deserciones antes del acorde final, ha podido aplaudir las melodías de ‘La Pirata Jenny’, ‘La canción de Bárbara’, ‘La canción de la insumisión’ o ‘La balada del amor sexual’.
Al acabar, con «final feliz», el público se ha mostrado tibio ante la propuesta de Marta Pazos.
Una amplia representación política, social y cultural
En el segundo Grec Festival de la granadina Leticia Martín Ruiz, no se han perdido la inauguración, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; la consellera de Cultura, Sònia Hernández, así como otros representantes del ámbito político.
Además, como es habitual, han acudido a la cita representantes de la vida social y cultural catalana, desde el director del Teatre Lliure, Julio Manrique, al futuro director del TNC, Josep Maria Mestres, y otros directores y actores como Lluís Homar, Josep Maria Pou, Carlos Cuevas, o los exdirectores del Grec Xavier Albertí, Borjà Sitjà, Francesc Casadesús y Ramon Simó, igual que rostros populares como Marc Giró.
La obra, que ofrecerá nuevas funciones mañana y el día 1 de julio en el Teatre Grec, recalará en el Teatre Lliure el 17 de septiembre para la inauguración de la temporada del centro, que también celebra sus primeros cincuenta años, la misma edad que cumplió Marta Pazos la pasada primavera. EFE









