David Álvarez | Girona (EFE).- La persona tras el perfil @persucarhipau, Pau Gómez Calvo, es un fenómeno en redes en cuanto a divulgación de la cocina catalana, un egarense formado en Arte Dramático que ha decidido trasladar ahora sus recetas al libro ‘Una cuina a cada casa’ (Una cocina en cada casa) para contribuir a un mundo «más agradable» desde la gastronomía.
La nueva aventura de Gómez Calvo se aleja mucho del clásico recetario, es más bien una relación de momentos, de paisajes y de personas, que transportan a un plato concreto.
Uno de los topónimos que aparecen es el de Camprodon, un valle del Pirineo de Girona donde el autor pasó los fines de semana de su infancia, según explica en una entrevista con EFE, y donde forjó recuerdos que tienen que ver con la cocina y la familia.
Relieve geográfico y cocina
«El relieve geográfico marca la cocina de cada zona: el producto al alcance, las condiciones climáticas, las necesidades alimentarias…y en Cataluña tenemos más de 130 unidades de paisaje que nos dan una riqueza espectacular», señala.
Enseguida vienen los ejemplos: «Hacer una escapada al Delta de l’Ebre, sentarte en la Platja del Trabucador y disfrutar de una puesta de sol rodeado de flamencos para, después, ir a la Ràpita y degustar unos mejillones frescos al vapor es generar un recuerdo que quedará para siempre en la memoria».
«Cuando un día, después de trabajar ocho horas agotadoras, llegues a casa y te cocines unos mejillones del Delta al vapor, volverás a sentarte en aquella playa y verás a los flamencos volando por encima de la puesta de sol y, seguramente, te ayudará a tener un poco de vacaciones y a coger fuerzas para, al día siguiente, volver al trabajo», relata.
La cocina como forma de mejorar la vida para @persucarhipau
La cocina le parece una herramienta para mejorar la vida y, por ello, después del éxito en redes, se ha lanzado a este nuevo proyecto literario, que inició con una lista de «momentos vitales», que relacionó con platos que estaban en la mesa en aquel instante, para conectar recetas con emociones.
«A través de cualquier receta, tenga la técnica que tenga, puede haber historia», indica antes de detallar que ha optado en el libro por elaboraciones cotidianas y presentes en la vida de las personas que se las han transmitido.
Su relación con la cocina empezó «como un pasatiempo» para este graduado en el Colegio de Teatro de Barcelona, convertido después en creador artístico y gestor cultural, especializado en producción de eventos y acompañamiento de proyectos con la productora L’Embarral.
«Empecé grabando vídeos de recetas de cocina tradicional, que colgaba en las redes, y poco a poco empezaron a tener muchas visualizaciones, así que detecté que las personas que me seguían tenían un interés común: la memoria y la identidad», afirma.
Taller para institutos, espectáculo de cocina y teatro
Lo siguiente fue investigar, documentarse y plasmarlo todo en un taller para institutos, un espectáculo de cocina en directo y otro teatral.
«El libro es una continuación natural de este proceso, en el que he volcado memoria e identidad, mía y también de otras personas que he ido encontrando en el recorrido», precisa.
Pau Gómez Calvo es consciente de los tiempos actuales y afirma que cada uno es libre en materia de alimentación, que él solo quiere aportar su grano de arena «a fomentar la conciencia del consumo sostenible, el mantenimiento de la cultura catalana y animar a la gente a cocinar».
Sus referentes en cuanto a literatura combinada con gastronomía: Josep Pla y Maria Nicolau. En su caso particular, ‘Una cuina a cada casa’, publicado por La Campana, pretende «dar pistas al lector para que realice su propio viaje».










