Un bañista se protege del calor en una playa de Barcelona
Un bañista se protege del calor en una playa de Barcelona. EFE/ Alejandro García

El calor nocturno en Barcelona es más letal que el diurno

Barcelona (EFE).- Dos estudios de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) apuntan que las altas temperaturas en Barcelona por la noche son la principal causa de mortalidad por calor, más que las diurnas.

Son las conclusiones de dos estudios del Centro de Política del Suelo y Valoraciones (CPSV) de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) que ha presentado este jueves en una rueda de prensa uno de los miembros del equipo que ha hecho estos trabajos, el doctor en arquitectura Josep Roca.

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«Barcelona es un ‘hotspot’ (punto caliente) del calentamiento global, es una singularidad, pues entre 1971 y 2024 las temperaturas mínimas han aumentado en 3,22 grados en la ciudad (de 15,82 a 19,04 grados), una autentica barbaridad, ya que en el conjunto de España ha subido 1,96 grados y en el mundo, 1,29 grados», ha señalado Roca.

El efecto isla de calor

Según este investigador, este calentamiento se concentra especialmente en las horas nocturnas en Barcelona, por el «efecto isla de calor», enfatizado por diferentes factores: elevada densidad urbana, la alta impermeabilización del suelo, el bajo albedo (proporción de radiación solar que una superficie refleja respecto a la que incide sobre ella), déficit de zonas verdes y la reducción del efecto de la brisa marina refrescante por la noche.

En Barcelona, como otras ciudades mediterráneas, «el mar refresca por la mañana pero por la noche castiga», ha explicado Roca.
Por la noche, las temperaturas mínimas en la capital catalana han subido 3,87 grados durante el periodo 1971 y 2024, mientras que las de día han aumentado 2,57 grados.

Turistas asiáticos con paraguas se resguardan del sol en la Sagrada Familia de Barcelona. EFE/Alejandro García

Según el investigador, el umbral en el que el Ministerio de Sanidad establece un primer incremento de la mortalidad por calor es en los 30,2 grados de día y en los 24 grados de noche, una temperatura, esta última, que «prácticamente ya se ha superado todas las noches» de este verano en Barcelona.

En este contexto, Roca ha señalado que, en la capital catalana, habitualmente «la gente no muere por golpe de calor de día sino por la noche».

«Es un asesino silencioso, que mata sin que te des cuenta por la noche cuando el cuerpo no es capaz de recuperarse, cuando no hay escapatoria del calor», ha afirmado.

Un 26 % más de mortalidad nocturna

En este sentido, los investigadores de la UPC estiman que se produce un 26 % de mortalidad más por las elevada temperaturas de noche que de día, pues se atribuyeron 721 defunciones a las altas temperaturas nocturnas y 571 a las diurnas en el periodo comprendido entre 2007 y 2018.

Según los investigadores, en Barcelona ha cambiado el paradigma climático en las últimas décadas y actualmente tiene 2,92 veces más necesidades de refrigeración que de calefacción.

Una turista se resguarda del sol en Barcelona. EFE/Alejandro García

Roca ha admitido que la climatización interior es más complicada, porque depende de las características de cada edificio y de las circunstancias económicas de cada hogar, pero ha apuntado que las administraciones podrían instaurar mecanismos para facilitarlo, como reducciones de IRPF para inversiones en rehabilitaciones climáticas de domicilios.

En cuanto al exterior, Roca ha considerado que la principal actuación del ayuntamiento debería ser ampliar las zonas verdes, aunque también puede implantar otras medidas para establecer más zonas de sombra o para mejorar el albedo, con el fin de que la radiación sea reflejada y no se quede en el material (como ocurre con el pavimento).

Revisar los umbrales de avisos de calor

En el actual contexto climático y las consecuencias que tiene para la salud, Roca ha advertido de que los sistemas públicos de avisos por elevadas temperaturas «infravaloran» el calor nocturno.

Por ejemplo, ha dicho que el umbral de avisos de peligro por calor intenso en Barcelona que establece el Meteocat es de 27 grados, lo que ya es «una auténtica locura».

Bañistas se protegen del sol en la playa de la Barceloneta. EFE/ Alejandro García

También ha cuestionado que el Ayuntamiento de Barcelona ponga el foco solo en el calor diurno en sus planes para preparar la ciudad con la previsión de que en 2050 se pueden llegar a los 50 grados.

Roca estima que es más probable que en 2050 el calor diurno sea más bajo, de 45 grados, pero que en cambio se superen los 30 grados la mayoría de las noches. EFE