Barcelona (EFE).- El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reivindicado este jueves, en la víspera de la Diada del 11 de septiembre, una convivencia sin «odio» en Cataluña: «Nadie es más catalán que nadie. Cataluña somos todos y todas».
En su discurso con motivo de la Diada Nacional de Cataluña, Illa ha salido así al paso del auge de la extrema derecha y los discursos contra la inmigración: «En Cataluña somos y queremos continuar siendo un solo pueblo. Porque la nación es el consenso renovado de la ciudadanía a favor de la convivencia y del bien común».
«Sintámonos orgullosos de nuestra capacidad, admirable y admirada en todo el mundo, para que personas nacidas en diferentes sitios -de Andalucía a Extremadura, de Marruecos o Colombia- se sientan hoy catalanes y catalanas de pleno derecho con deberes también por cumplir», ha destacado.
Según Illa, no hay que «permitir que nada ni nadie ponga en peligro la convivencia en Cataluña. En nuestra casa el odio no tiene cabida. En Cataluña sabemos que el bien y la esperanza trazan un camino más sólido y nos hacen un país más humano y más fuerte».

Apelación a la «unidad»
Aprovechando la conmemoración del 50.º aniversario de la multitudinaria manifestación de la Diada de 1976 en Sant Boi de Llobregat (Barcelona), la primera tras la dictadura franquista, en la que el lema unitario fue «Libertad, Amnistía, Estatuto de Autonomía», Illa ha apelado a la «unidad de país» de entonces.
El president ha pedido aplicar «sentido de país» a ámbitos como la educación, las infraestructuras, el acceso a la vivienda o el nuevo modelo de financiación autonómica.
«Si cada uno se limita a su propio interés, Cataluña pierde. Si todos pensamos y actuamos en el conjunto del país, Cataluña gana», ha advertido.
«Confianza en el país»
En su discurso, grabado desde el Palau de la Generalitat, Illa ha asegurado que es el «momento de renovar la confianza en el país, la confianza en las instituciones y en las personas, la confianza en las potencialidades» de Cataluña.
«Haremos grande Cataluña si no nos limitamos a mirarnos el ombligo y a arrugarnos. Todo lo contrario: alcemos la mirada. Tomemos conciencia del momento transcendental que vive el mundo. Afrontemos con convicción los retos globales e impliquémonos a fondo en las soluciones y en las nuevas oportunidades», ha añadido.
Su intervención ha incluido alusiones al expresidente catalán Josep Tarradellas y al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien trasladó la «solidaridad» de Cataluña en su reciente viaje a Ucrania.









