David Álvarez | Girona (EFE).- Uno de los principales talentos del jazz contemporáneo en Cataluña, Irene Reig, con una proyección internacional que la ha llevado a educarse y actuar en diferentes países, considera que, dentro de su género musical, los españoles pueden estar «orgullosos» del papel alcanzado por la mujer.
Reig, que combina desde hace un año maternidad y música, pisa la sala Sunset de Girona en el marco del festival ‘L’Hora del Jazz’ y lo hace al frente de su propia formación, la Irene Reig Quartet.
«Queda trabajo por hacer, pero se ha avanzado, porque todo el mundo es consciente y está poniendo su grano de arena para revertir la situación y programar grupos de mujeres, que está demostradísimo que son estupendos», señala en una entrevista con EFE.

«Cosas increíbles» con mujeres al frente
La saxofonista refiere «cosas increíbles» que se pueden ver en España en el ámbito del jazz con una mujer al frente, cita nombres como los de Andrea Motis, formada como ella en la Sant Andreu Jazz Band, y contrapone todo esto con la realidad en otros lugares por los que ha pasado, como Amsterdam (Holanda) o Filadelfia (Estados Unidos).
En este último sitio, que califica aunque sin que le guste como una de las «mecas del jazz», explica que les queda «mucho más trabajo por hacer que aquí en España».
De su etapa formativa allí, recuerda que era «la única mujer instrumentista de aquel momento, porque había alguna que cantaba, pero ninguna estaba con un instrumento».
«Podemos estar un poco orgullosos de lo que hemos hecho y de ser pioneros», concluye sobre este asunto antes de centrarse en su actuación en Girona.
‘Ànima’, su séptimo disco, primero con un cuarteto
A esta saxofonista, aunque su etapa formativa inicial es de conservatorio clásico con el piano como instrumento, le hace «mucha ilusión» recalar por primera vez en la sala Sunset y presentar su último disco, ‘Ànima’, publicado el pasado noviembre y séptimo de su carrera, aunque es el primero que graba con un cuarteto.
También es el primero en que pone sobre la mesa una suite, que desarrolla a lo largo de los cuatro primeros temas de un álbum que se completa con otras tres canciones.
De ‘L’Hora del Jazz-Memorial Tete Montoliu’, destaca su apuesta por la composición propia, basada en su caso en ese bagaje de música clásica que tanto ha influido en su estilo, a base de «melodías o del uso de armonías con diferentes elementos que provienen en buena medida del conservatorio».
Reivindicar a Tete Montoliu
Aunque haya conocido esos lugares con tanta tradición en el jazz como Amsterdam en Europa o Filadelfia en Estados Unidos, Irene Reig reivindica también a figuras españolas como precisamente el desaparecido Tete Montoliu, cuyo nombre acompaña al del festival que pasa ahora por Girona.
«Hoy en día, el jazz está presente en todos los sitios, incluidos festivales como este, que me gusta mucho, porque pertenece a gente que quiere esta música», indica.
Sobre las 3.000 personas que asistieron a la pasada edición de ‘L’Hora del Jazz’, manifiesta su asombro por la cifra, que desconocía, aunque puntualiza que todavía queda «mucho por hacer» y que es necesario respaldar también a las pequeñas salas.
El festival que la trae a Girona suma ya 36 años de vigencia y, en este 2026, ha programado diecisiete conciertos, que se prolongarán hasta el 17 de octubre por diferentes espacios de Cataluña.










