Fachada del edificio del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO). EFE/Fernando Alvarado/Archivo

Anticorrupción investiga presuntas irregularidades en la contratación pública en el CNIO

Madrid (EFE).- La Fiscalía Anticorrupción ha abierto diligencias de investigación tras una denuncia por presuntas irregularidades en la contratación pública por parte de ex altos cargos del área económica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), según han confirmado a EFE fuentes del Ministerio Fiscal.

La Fiscalía Anticorrupción estima que los hechos denunciados tienen la suficiente entidad como para investigar un posible delito.

La denuncia fue presentada por un ex alto cargo del CNIO el pasado mes de junio contra otros antiguos directivos del área económica del organismo y empresas afines por presuntamente haberse lucrado con contratos que se fraccionaban o inflaban.

El denunciante había sido candidato este año al puesto de gerente del centro, para el que finalmente fue seleccionado José Manuel Bernabé, y fue despedido semanas después de presentar la denuncia tras contar con un expediente disciplinario, según ha podido saber EFE de fuentes del centro.

En la denuncia que ahora investiga la Fiscalía Anticorrupción el extrabajador acusaba a antiguos cargos del área económica del centro de haberse lucrado con contratos que se fraccionaban, inflaban o en los que ni había prestación real, con la protección del exgerente del CNIO Juan Arroyo.

Nueva etapa desde enero

El CNIO había empezado el pasado 29 de enero una nueva etapa después de que su patronato decidiera, por unanimidad de todos sus integrantes, cesar a su por entonces directora científica, María Blasco, y también a su gerente, Juan Arroyo.

La decisión se tomó porque el «ambiente que se vivía en el centro no era compatible con la excelencia científica requerida».

Ese día el patronato acordó iniciar un proceso para lanzar un concurso público internacional del que saliera una nueva dirección científica y una nueva dirección al frente de la gerencia, cuya misión, entre otras, era recabar toda la información respecto a la situación del CNIO durante los últimos 18 años.

Para la gerencia fue elegido José Manuel Bernabé, quien tomó posesión de su cargo el pasado 1 de septiembre, y para la dirección científica el investigador en bioinformática Raúl Rabadán, que no se ha incorporado por obligaciones contractuales que aún tenía con su anterior empleador, la Universidad de Columbia, en Nueva York.

Blasco y Arroyo aún seguían trabajando en el CNIO, aunque no en las máximas responsabilidades directivas.

Sin embargo, el patronato del CNIO se reunió ayer de forma extraordinaria y de forma unánime acordó una reorganización de la estructura del organismo que pasaría por la destitución del todavía alto cargo que ostentaba su exgerente Juan Arroyo en el área económica.

En el encuentro, este órgano rector dio luz verde a una propuesta del actual gerente José Manuel Bernabé para eliminar, de forma inmediata, «duplicidades y capas intermedias que no aportan valor diferencial», lo que incluía suprimir el cargo que aún mantenía Arroyo.

Esa reorganización de la estructura incluiría también el cese en sus puestos de otros dos cargos del área económica, José Ignacio Fernández y Laura Muñoz.

Colaboración y defensa de la labor científica

En la reunión del patronato, Bernabé informó sobre la entrega a la Fiscalía de Madrid de un informe acerca de la situación del CNIO.

El patronato respaldó esta acción, al tiempo que manifestó su colaboración total con la justicia y absoluta determinación con cualquier tipo de irregularidades que se hayan podido producir.

Hoy mismo los trabajadores del CNIO, uno de los centros más prestigiosos en investigación oncológica a nivel mundial, han mostrado su indignación por la prolongada crisis institucional del centro, que proyecta una imagen pública que «no representa nuestra labor».

En un texto al que ha tenido acceso EFE, los trabajadores confían en que la nueva dirección impulse una etapa «caracterizada por la transparencia y la protección del interés público».

«Queremos que la sociedad sepa que la comunidad investigadora del CNIO hemos seguido trabajando con la misma dedicación de siempre y que no permitiremos que prácticas ajenas a la ciencia enturbien nuestra labor ni la misión que nos mueve», subraya el manifiesto ‘Por la Ciencia’.