Miami (EE.UU.) (EFE).- El gigante tecnológico Nvidia anunció este domingo que investigará a su propio director ejecutivo, Jensen Huang, quien admitió que tuvo un amorío con una mujer de negocios que resultó ser una espía del Gobierno de China, según reportes de inteligencia de Estados Unidos.
Por su parte, la junta directiva de Nvidia, líder en fabricación de chips para inteligencia artificial (IA), indicó en un pronunciamiento que «está iniciando una investigación independiente a la luz de los recientes informes que indican que el fundador y director ejecutivo», Huang, «ha sido blanco de una operación de inteligencia extranjera».
La compañía, con sede en California, detalló que un comité de directores independientes, con ayuda de asesores jurídicos externos, supervisará la investigación, que estalló tras un reporte del New York Times sobre el amorío entre Huang y la supuesta espía china, algo que presuntamente sabía el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Huang cooperará con la investigación
Por su parte, el director de Nvidia «respalda plenamente» la indagatoria y cooperará con ella, según el comunicado de la empresa, que sostuvo que «prioriza la seguridad nacional y económica de Estados Unidos».
«Aunque la Junta Directiva no tiene motivos para creer que la seguridad nacional o los secretos comerciales de Nvidia se hayan visto comprometidos, la indagatoria de la Junta examinará toda la información disponible», señaló.
Horas antes del anuncio, el medio Axios reportó que Huang admitió la relación en el borrador de un correo electrónico para sus empleados.
«Fui infiel a mi esposa. Mis actos la lastimaron a ella y a nuestros hijos. No hay excusa para lo que hice», establece el documento, según Axios.

El Gobierno de EE.UU. señaló a la mujer de espía
El escándalo creció el sábado, cuando el New York Times reportó que en la Administración Trump circuló un memorando que citó información de inteligencia que señalaba que la empresaria china, Alice Huang, que desarrolló una relación con el directivo de Nvidia, era una espía del Ministerio de Seguridad del Estado de China.
Asimismo, la mujer, según el informe, estaba reclutada para recopilar información sobre Huang, como parte de una iniciativa de la mayor agencia de espionaje de Pekín para obtener más detalles sobre los chips de inteligencia artificial estadounidenses e influir para que sus chips más avanzados estuviesen a disposición de China.
El diario reportó que «Trump había recibido información el año pasado sobre la relación del señor Huang con ella, pero optó por no hacer nada al respecto».








