Madrid (EFE).- La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este jueves la puesta en marcha de un plan para construir residencias de estudiantes universitarios, para el cual el Gobierno autonómico pondrá suelo a disposición y participará en su planificación.
«Vamos a impulsar un plan de residencias, un plan de viviendas estudiantiles», ha avanzado Díaz Ayuso en una comparecencia a petición propia en el pleno de la Asamblea para dar cuenta del cese de Viciana y su sustitución por Mercedes Zarzalejo, hasta entonces viceconsejera, un relevo que abrió una crisis interna al sumarse las dimisiones de tres diputados regionales del PP y dos directores generales de la Consejería.
La presidenta madrileña ha encarado esta comparecencia después de firmar el martes con las universidades madrileñas un acuerdo de financiación plurianual dotado con más de 14.800 millones de euros entre 2026 y 2031, con efectos desde el 1 de enero de este año.
«Plan Vive Universitario»
En un comunicado, la Comunidad detalla que el llamado ‘Plan Vive Universitario’ se enmarcará en ese nuevo modelo de financiación, que prevé que las universidades impulsen actuaciones dirigidas a la ampliación de la oferta de alojamiento universitario para estudiantes.
El Gobierno regional no ha adelantado la previsión presupuestaria de este plan, pero sí ha señalado que se asentará «en un modelo de colaboración público-privada».
«No se trata solo de construir alojamiento, sino de crear entornos que favorezcan el estudio, la integración y la salud emocional de los estudiantes, al tiempo que se libera presión sobre el alquiler residencial», defiende la Comunidad.
«En su comparecencia, Díaz Ayuso también ha anunciado, sin entrar en más detalles, que los campus universitarios se abrirán «todo el año, también en verano», y multiplicarán su oferta de actividades deportivas y culturales «como nunca se había hecho antes».
Un acuerdo «histórico» para abrir «los mejores años» de la universidad pública
Díaz Ayuso ha aprovechado la comparecencia para poner en valor el «histórico» acuerdo suscrito con los rectores, que garantizará que cada universidad gestione sus fondos «con rigor» y con rendición de cuentas, y que abre el camino a «los mejores años» de la educación superior pública.
La presidenta ha reconocido que el motivo del relevo en la Consejería de Educación fue su deseo de dar «un giro» a su política universitaria con el fin de consolidar a Madrid como «la capital de los estudios en español», de «los intercambios con las universidades de todo el mundo», especialmente las hispanoamericanas.
También ha avisado de que no piensa «enfrentar» lo público con lo privado, y ha afirmado que el problema de la universidad pública es que «en casi toda España se ha instalado el sectarismo por parte de algunas, practicando la endogamia, dándose las cátedras a dedo y, sobre todo, llevándola a la decadencia».
Díaz Ayuso no ha hecho alusión al fallido proyecto de Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia (Lesuc) y tampoco ha aclarado si, una vez resuelto el frente de la financiación de los campus, se elaborará un nuevo texto legal para abordar el conjunto del ámbito universitario.









