Madrid (EFE).- Sin conexión, sin pantallas y en la calle, así es como unas 150 personas esperan pasar el próximo sábado 2 de mayo en conmemoración del apagón que dejó sin cobertura a toda España el 28 de abril de 2025, aunque, en esta ocasión será un apagón voluntario y para desconectar de las redes sociales.
«Hace un año vimos a la gente en la calle, con sus aficiones analógicas, pasándolo bien, hablando con desconocidos (…) ¿Por qué no recordar lo positivo de este día?», se preguntó Príscila Loredo junto a sus compañeros de The Offline Club, en un encuentro entre responsables de la empresa en Ámsterdam.
The Offline Club organiza retiros y encuentros por la ciudad para desconectar de las pantallas y conocer gente, dos puntos que, precisamente, marcaron el día del apagón para muchos ciudadanos, ha explicado a EFE Loredo.
Por ello, pensaron que sería una buena idea usar la fecha del apagón para recordar los beneficios de estar en la calle, hablar con desconocidos y sin móviles: «Nuestra misión es conectar a las personas con ellas mismas y con los demás, sin pantallas», ha defendido.
La intención era celebrar este encuentro el 29 de abril en el Parque del Retiro, un día después de que se cumpla un año desde que España se quedó sin conexión debido al apagón de la red eléctrica, no obstante, por cuestiones administrativas los organizadores decidieron posponerlo al 2 de mayo.
Revivir el apagón
Más allá de los problemas de transporte y la imposibilidad de conexión, la escena que se vivió en la capital aquel 28 de abril fue la de plazas y bares repletos de ciudadanos que se echaron a las calles ante la falta de cobertura, una imagen que la empresa ahora quiere devolverle a la ciudad.
El evento, que no tiene coste, cuenta ya con unos 150 participantes inscritos y será una hora de «cambiar el tiempo de pantalla por el tiempo real», detalla en su propia web la empresa.
Los asistentes se reunirán para «revivir» el apagón de 2025 con una invitación a pintar, tejer y dibujar, todo ello sin «un móvil a la vista», advierte la compañía en su anuncio, en el que invita a los participantes a llevar manta, algo de beber y «picoteo».
El objetivo es «bajar el ritmo», ha propuesto Loredo, para quien encuentros como este «apagón voluntario» ayudan a «recordar lo que es ser humano otra vez», puesto que empuja a los asistentes a conectar con sus pasatiempos y relajarse.
Eventos para desconectar del móvil
The Offline Club aterrizó el pasado noviembre en Madrid para poner en pie encuentros como este u otros en los que, simplemente, los asistentes pasean por la calle en silencio o quedan para leer.
La compañía, que nació en los Países Bajos, organiza también eventos en Barcelona y en otras ciudades internacionales como Bali (Indonesia), Bristol (Reino Unido) y Viena (Austria).
El perfil de asistentes a estos eventos en la capital española es eminentemente milenial, es decir, gente nacida entre 1981 y 1995, aunque también hay población a partir de 25 años, que lo hacen movidos por la intención de «dejar» el móvil, además de conocer a nuevas personas.
Caminar sin móvil, hablar con desconocidos o sumergirse en aficiones analógicas son algunas de las tareas para dejar a un lado el móvil, aunque sea durante un momento, hábitos a los que muchos ciudadanos suman fundir a blanco y negro su pantalla, para reducir los estímulos, o controlar el tiempo de consumo.










