Imagen de los viñedos afectados por el granizo de la tormenta de anoche en la comarca de Utiel-Requena.EFE/ Biel Aliño

El campo valenciano lamenta pérdidas millonarias y destrozos por el viento y el granizo

València (EFE).- Las organizaciones agrarias de la Comunitat Valenciana han lamentado este lunes los daños ocasionados por el reciente episodio de lluvia, viento y granizo en miles de hectáreas de cultivos, estiman que las pérdidas podrían superar los 40 millones y anuncian que pedirán compensaciones.

La Unió Llauradora ha señalado que el reciente temporal ha afectado a más de 22.000 hectáreas de cultivo, con unas pérdidas estimadas, en una primera evaluación “de urgencia”, en más de 43 millones de euros.

Los principales daños se centran en las comarcas de Utiel-Requena y el Camp de Túria, aunque también se observan en la Ribera Alta, Ribera Baixa, Camp de Morvedre, La Serranía, La Costera, por lo que se refiere a la provincia de Valencia, y también en el litoral sur de la comarca de la Plana Baixa.

El principal cultivo afectado es el de los cítricos con el 43 % de las pérdidas, seguido del caqui con el 20 % y la uva de vinificación con el 16 %.

En este último cultivo se indica que en la zona afectada del término municipal de Requena con sus aldeas ya se había recolectado un tercio de la uva prevista aproximadamente, por lo que se han minimizado los daños.

Otros cultivos afectados son el olivar con el 10 %, ornamentales y viveros con el 8 % y hortalizas con el 7 %.

Imagen tomada por un dron de los viñedos afectados por el granizo de la tormenta de anoche en la comarca de Utiel-Requena.EFE/ Biel Aliño
Imagen de los viñedos afectados por el granizo de la tormenta de anoche en la comarca de Utiel-Requena.EFE/ Biel Aliño

AVA: Una ‘alfombra de piedras’ sobre los viñedos

Para otra de las organizaciones más representativas, como es AVA-ASAJA, el pedrisco ha provocado unos 40 millones de euros de pérdidas sobre una superficie de unas 15.000 hectáreas.

Sólo en los viñedos, según esta organización, una “alfombra de piedras” de unos cuatro centímetros de grosor golpeó 8.000 hectáreas ocasionando unas pérdidas superiores a los 12 millones de euros.

En una franja de unos 40 kilómetros entre la pedanía de Requena de El Rebollar y Villatoya (en la frontera con Castilla-La Mancha), cientos de viticultores perdieron hasta la totalidad de su producción de uva en plena época de vendimia, lamentan.

Además, la piedra llegó a causar daños severos en las cepas, lo que podría dar lugar a problemas en la poda y en la producción de la siguiente temporada, añaden desde AVA-ASAJA.

Imagen tomada por un dron de los viñedos afectados por el granizo del tamaño de pelotas de ping-pong que cayó anoche en la comarca de Utiel-Requena.EFE/ Biel Aliño

Situación “extrema” de los agricultores por las pérdidas, “y todavía está por llegar el invierno”

A juicio de COAG, el pedrisco caído este domingo en Requena ha acabado de “rematar la desastrosa campaña de vendimia 2023, afectada por la sequía y los precios, con pérdidas de hasta 1.200 euros por hectárea en la cosecha más corta y cara de la última década”.

Por su parte, el secretario general de UPA Comunidad Valenciana, Ricardo Bayo, ha advertido que es “un año inusual en lo que se refiere a daños como consecuencia del clima, pasando por graves sequías, olas de calor y ahora lluvias torrenciales y granizadas. Y todavía está por llegar el próximo invierno”.

“Ante esta situación extrema en la que muchos agricultores lo han perdido todo, consideramos que es necesario que la administración, tanto la autonómica como nacional, tome cartas en el asunto y despliegue una batería de ayudas con la finalidad de paliar los daños causados”, ha añadido.

Imagen de los viñedos afectados por el granizo del tamaño de pelotas de ping-pong que cayó anoche en la comarca de Utiel-Requena. En la imagen, el propietario del campo, Gabriel (i) y José Luis Robredo, responsable de la sectorial del vino en Requena de AVA-ASAJA. EFE/Biel Aliño

Esta es una reivindicación en la que coinciden las organizaciones agrarias, que han pedido una reunión con el conseller, José Luis Aguirre, para coordinar la evaluación de los daños y pérdidas y establecer medidas que pasan por “agilizar las peritaciones, ayudas directas, la condonación del IBI de las parcelas cultivadas y construcciones presentes en ellas, la bonificación de las cuotas de la Seguridad Social durante un año y el establecimiento de préstamos con interés subvencionado”.

Ahora, a cuantificar las pérdidas

En este sentido, la Agrupación Española de Entidades Aseguradoras de los Seguros Agrarios Combinados (Agroseguro) está empezando a evaluar y cuantificará en los próximos días las pérdidas por las últimas lluvias, una vez que los productores asegurados puedan acceder a sus parcelas, comprobar los años y remitir los partes de siniestro.

El Valle del Ebro, la Comunitat Valenciana, las zonas de interior peninsular o Extremadura son algunas de las zonas más damnificadas y durante todo el mes de septiembre Agroseguro ha recibido partes de daños que suman 57.000 hectáreas siniestradas.

El conseller Aguirre ve “daños muy importantes” pero “en zonas muy concretas”, y ofrece “facilidades a los agricultores”

En este contexto, el conseller de Agricultura, Ganadería y Pesca, José Luis Aguirre, ha visitado esta mañana viñedos afectados en la comarca de Utiel-Requena.

Aguirre ha conocido de primera mano los desperfectos ocasionados por el agua y el granizo en viñedos en los que la vendimia estaba en marcha o a punto de vendimiar, y ha señalado que “los daños han sido muy importantes pero también están localizados en zonas muy concretas, por lo que no hay que lamentar la pérdida total de la vendimia”.

A este respecto, el conseller ha destacado que los daños producidos por esta tormenta son fundamentalmente de la variedad bobal, que estaba aún sin vendimiar, y ha ofrecido “facilidades a los agricultores en la adquisición de productos fungicidas para tratar las viñas”.

Por otro lado, en las poblaciones de Llíria, Benaguasil, La Pobla de Vallbona y Bétera hubo también precipitaciones acompañadas de viento y pedrisco, cuya afectación sobre los cultivos y pérdidas está evaluando aún la Conselleria.