València (EFE).- El rey Felipe VI ha destacado este martes que la «suma de esfuerzos» es «imprescindible» cuando se quiere armar un sistema de ciencia y tecnología potente y productivo, que reduzca vulnerabilidades y atraiga el interés de los socios comerciales, y para lograrlo, es «fundamental» la dimensión europea.
Felipe VI, que ha presidido este martes en la Lonja de los Mercaderes de València la ceremonia de entrega de la trigésimo séptima edición de los Premios Rei Jaume I 2025, a la que no ha asistido el president de la Generalitat en funciones, Carlos Mazón, ha comenzado su intervención con un recuerdo a los afectados de la dana de octubre del pasado año.
«Los grandes logros científicos parten de la cooperación, de las sinergias, del trabajo en equipo», ha indicado el rey, quien ha añadido que en un «mundo de grandes bloques, la Unión -Europea- nos permite competir mejor» y ha subrayado que los Premios Jaume I de este año son un «gran ejemplo de ese espíritu de apertura y colaboración».

«La reconstrucción avanza aunque nunca suficientemente rápido»
Felipe VI, que ha pronunciado su discurso en valenciano y castellano, se ha referido a la dana del pasado año señalando que «no lejos de donde nos encontramos, la reconstrucción avanza, aunque nunca suficientemente rápido, y la normalidad vuelve, paulatina, a la vida de las zonas afectadas».
«Pero, la vida aquí no será igual por mucho que se reconstruya y recupere. Hay pérdidas que son irreparables e irrecuperables. Muchos valencianos y valencianas conviven aún con los efectos materiales y emocionales de la devastación que produjo aquella dana hace un año».
Por eso, ha añadido, «cada vez que he regresado a esta tierra desde entonces, y por fortuna no son pocas, he querido empezar dirigiéndome a los afectados: recordar que están, que estáis, muy presentes, que sabemos que queda aún mucho por hacer; y que contáis con el afecto y el apoyo de todos los españoles y desde luego, el de la Corona».
Según el monarca, estos premios «invitan -obligan incluso— a reflexionar sobre tanto que debemos a quienes abren nuevos horizontes al conocimiento, al crecimiento y al bienestar. Y envían a la sociedad un potente mensaje de optimismo, de esperanza, en un momento en que tanto se necesita».

«Los grandes resultados científicos parten de la cooperación»
«A la siempre compleja realidad del investigador -formación larga, financiación difícil y resultados nunca asegurados- se suma, en los últimos tiempos, una coyuntura geopolítica poco proclive al intercambio y la cooperación científica internacional. Esta combinación de factores agudiza la incertidumbre y puede desincentivar vocaciones o desalentar los apoyos», ha indicado.
Según el rey, «no está en nuestra única mano, como país, revertir esa deriva internacional», pero si insistir en la evidencia de que, como dijo Mario Draghi en su agradecimiento por el Premio Princesa de Asturias de Cooperación internacional, «construimos nuestra prosperidad sobre la apertura y el multilateralismo»
«Esa enseñanza política y social vale también para la ciencia: los grandes resultados científicos parten de la cooperación, de las sinergias, del trabajo en común. No parece casual que los premios Nobel científicos se otorguen, cada vez con más frecuencia, a colaboraciones y a equipos».
Por eso, ha indicado, «es precisamente ahora cuando más sentido tiene insistir en las redes científicas y en la movilidad entre los centros de I+D+i y las empresas. La suma de esfuerzos es imprescindible cuando se quiere armar un sistema de ciencia y tecnología potente y productivo, que reduzca vulnerabilidades y atraiga el interés de los socios comerciales».

«La dimensión europea es fundamental»
«Y para lograr este objetivo, la dimensión europea es fundamental. Porque en un mundo de grandes bloques, la Unión nos permite competir mejor», ha indicado para añadir que, «como el propio Draghi nos recordaba en su valorado informe de septiembre del pasado año 2024, necesitamos una Unión que se esfuerce por cerrar la brecha de la innovación de la UE con respecto a China y Estados Unidos».
Los Premios Jaume I de este año «son un gran ejemplo de ese espíritu de apertura y colaboración al que me he referido, y que es consustancial al mundo de la ciencia, al de la academia, al de la empresa y desde luego, a la idea de Europa».
«Se han formado en centros de investigación nacionales y extranjeros, han regresado a España, han dirigido laboratorios, equipos o institutos de investigación y se han comprometido con la formación de nuestros jóvenes», ha subrayado para añadir: «Qué importante es ese compromiso con los que vienen detrás de nosotros».
Tras indicar que se atribuye a Aristóteles la afirmación de que «la excelencia no es un acto, sino un hábito» ha instado a que «tomen nota quienes piensen en dedicarse a la ciencia: no hay tiempo mejor empleado que el de la formación y, bien lo saben nuestros premiados, es un tiempo que dura toda la vida».
«Con ser tan excelentes, por separado, vuestros méritos, permitidme que concluya destacando, de nuevo, su dimensión de conjunto. Porque en la síntesis de vuestros saberes, en la amalgama de vuestros esfuerzos, está la clave de lo que podemos hacer cuando trabajamos juntos como país», ha subrayado.

Los premios Rei Jaume I
Felipe VI ha hecho entrega de los premios Rei Jaume I a los galardonados de este año: José Luis Mascareñas (Investigación Básica); Jan Eeckhout (Economía); Nuria López-Bigas (Investigación Biomédica); Victoria Reyes (Protección Medio Ambiente); María Jesús Vicent (Nuevas Tecnologías); Damià Tormo (Revelación Empresarial); y Silvia de Sanjosé (Investigación Clínica y Salud Pública).
Los premios, cuyo jurado integran veinte premios Nobel, están dotados con 100.000 euros en cada una de sus siete categorías, y una parte del mismo tiene que ser reinvertido por los premiados en sus investigaciones y en el emprendimiento.