Catarroja (Valencia) (EFE).- El chófer del expresident de la Generalitat Carlos Mazón el día de la dana ha testificado este viernes que cuando sonó el primer mensaje Es-Alert (a las 20:11 horas) llevaba a Mazón hacía el Cecopi, reunido en el Centro de Coordinación de Emergencias de l’Eliana, pero aún no habían salido de València.
En su declaración como testigo ante la jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024, en la que murieron 230 personas, el conductor ha señalado que dejó al entonces president en su casa entre la medianoche y la una de la madrugada, han informado a EFE fuentes conocedoras de la declaración.
También ha indicado que durante su jornada, en la que trasladó a Mazón y a personal de su equipo a varios actos y por último al Cecopi, no vio nada que le llamara la atención y no fue consciente de lo que pasaba hasta que llevaba un rato en L´Eliana.
Ha explicado que aquel 29 de octubre cogió el vehículo a las 7.40 horas y fue al domicilio de Mazón a recogerlo a él y a su entonces jefe de gabinete, José Manuel Cuenca, sobre las 8.40 horas para llevarlos al Palau de la Generalitat, adonde llegaron sobe las 9.00 horas.
Ni durante ese trayecto ni en los que hizo el resto de la jornada escuchó ninguna conversación del expresident y no sabe si habló o no sobre la emergencia por teléfono.
«Era un día normal»
Una vez en el Palau, él se dirigió a la sala donde están los escoltas, hasta que sobre las 12.00 horas llevó a Mazón a un acto de Sanidad, y éste no le dijo nada de la sobre la emergencia. «Era un día normal», ha indicado.
Tras el acto, regresaron a la sede de la Generalitat. El expresident salió a comer andando y lo acompañaron los escoltas, quienes regresaron y no le comentaron nada del motivo de su regreso, aunque ha dicho que era normal y frecuente que Mazón se fuera andando.
El chófer ha testificado que se fue a comer pasadas las 14.00 horas pues entendía que ya no se le necesita pero tampoco le dieron ninguna indicación sobre si por la tarde se le necesitaría.
Sobre las 19.00 horas fue con los escoltas a repostar los vehículos, pero no llegaron a hacerlo porque recibió una llamada de la secretaria de Mazón diciéndole que debía llevar al president a L´Eliana, donde desde las 17.00 horas estaba reunido el Cecopi.

Permiso a la jueza para el cotejo del móvil
Él llamó a uno de los escoltas para decirle que tenían que volver al Palau, una llamada que, según ha precisado, hizo desde el teléfono corporativo, del que no tiene las facturas ni acceso a la documentación, y ha dado permiso a la jueza para el cotejo del móvil para comprobar la hora de esas llamadas.
Una vez en el Palau de la Generalitat, ha indicado que no vio llegar a Mazón, pero sí salir sobre las 20.00 horas, cuando lo trasladó, junto a un asesor, Josep Lanuza, a L’Eliana y por el camino recogieron a su jefa de prensa, Maite Gómez.
El chófer ha dicho desconocer qué hora era exactamente, pero ha asegurado que cuando sonó el Es-Alert ya habían recogido a Gómez e iban de camino a L´Eliana pero aún no habían salido de la ciudad de València, y ha señalado que durante el trayecto no estuvo pendiente de las llamadas que hacían los ocupantes del vehículo.
Cuando llegaron al Cecopi él se quedó en el coche un tiempo; después entró en el edificio, donde oyó que estaba lloviendo muchísimo y que había carreteras cortadas y problemas, y llevó a Mazón a su domicilio sobre las doce y pico o una de la mañana del 30 de octubre.
El testigo ha afirmado que no vio nada ese día que le llamara la atención y no fue consciente de lo que pasaba hasta que llevaba un rato en L´Eliana.
El jefe de los escoltas de Mazón: No era la primera vez que se prescindía de ellos
El jefe de los escoltas del expresident de la Generalitat Carlos Mazón el día de la dana ha testificado este viernes en el juzgado que no era la primera vez que el entonces jefe del Consell prescindía de sus servicios, pues «ya había pasado alguna vez», ha manifestado.
En su declaración como testigo ante la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la dana del 29 de octubre de 2024, este subinspector de la Policía Nacional adscrita a la Generalitat ha explicado que los escoltas le comunicaron sobre las 14:50 horas de aquel 29 de octubre de 2024 que Mazón prescindía de sus servicios, poco antes de llegar al restaurante donde comió con la periodista Maribel Vilaplana.
Él les dijo que siguieran las instrucciones del entonces president y que se fueran a comer y al Palau de la Generalitat, y ha indicado que Mazón era president las 24 horas y tenía la facultad de decidir cuándo no los necesitaba, han informado a EFE fuentes conocedoras de la declaración.

No queda constancia por escrito
Si él no prescinde del servicio, ha apuntado, ellos lo acompañan, «sean actos de partido o comidas familiares», y ha señalado que no quedó constancia por escrito en ningún sitio de la retirada de los escoltas porque fue a través de una llamada telefónica.
El jefe del servicio de seguridad del president pasó la mañana en el Palau de la Generalitat, donde no escuchó ninguna de las llamadas o conversaciones de Mazón sobre la dana, y se retiró a su casa sobre las 14.00 horas, una vez Mazón había salido hacia la comida, ya que no había prevista agenda por la tarde.
Ha explicado que en la zona donde vivía llovía mucho; que contactó con los escoltas sobre las 17.00 horas para ver cómo iban, y que a partir de las 18.00 horas se le empezó a inundar el domicilio, se quedó sin luz y sin cobertura hasta las 21.00 horas.
Comunicó esta situación a su superiora, la inspectora jefa responsable del servicio, para que se hiciera cargo por su imposibilidad, y a la entonces directora general de la Secretaría del Gabinete del President, Pilar Montes, quien le dijo que ‘ok’, según las mismas fuentes.
El subinspector ha indicado que mientras estuvo en el Palau fue ajeno a la emergencia; que ese 29 de octubre era «un día normal» y que no se tomó ninguna medida extraordinaria para esa jornada porque ante la seguridad del presidente no había ninguna situación anómala.








