València (EFE).- Mónica Oltra, ratificada este sábado como candidata a la alcaldía de València para las próximas elecciones municipales de mayo de 2027, ha propuesto un espacio común neutro, no neutral, sobre la base de Compromís que construya «una candidatura el pueblo que salva al pueblo» y ha defendido priorizar «la vida humana y la vivienda digna y asequible» y la necesidad de la fraternidad.
Oltra ha intervenido en la asamblea extraordinaria de Compromís, un acto al que han sido invitados partidos de izquierda y diferentes entidades vecinales y ciudadanas, con el objetivo de construir una alternativa amplia para recuperar un gobierno progresista para la ciudad, y donde ha expuesto las líneas de la propuesta política que presentará.
Ha dedicado una parte de su discurso ante la asamblea, celebrada en el Jardín Botànico de València, a la vivienda digna y asequible, ligada a «poder trabajar y vivir y a los derechos sociales» y ha planteado el urbanismo como «la herramienta emancipatoria más importante», que debe favorecer la economía productiva y no especulativa.
Al inicio de su intervención antes de ser ratificada por la asamblea -en la que ha obtenido 111 votos a favor y uno en contra y se han registrado cuatro abstenciones-, la exvicepresidenta del Consell ha hablado de cuatro años de ausencia que no han sido fáciles pero le han permitido «observar y reflexionar» el avance de «los marcos de derecha y extrema derecha» que «imponen» u visión del mundo y cómo «la oligarquía ha declarado la guerra a la vida, de los de siempre» que son el 99 % de la población.

Las formaciones políticas Esquerra Unida, Podem, Sumar y Esquerra Republicana del País València han animado a Oltra a un futuro compartido y han calificado de «valiente» su decisión durante su participación en la asamblea, en la que también han estado presentes CCOO PV e Intersindical -UGT-PV ha excusado su presencia-, y la Federación de Asociaciones de Vecinos, así como las entidades Per l’horta, la Comissi Ciutat-Port y la Coordinadora de ONG.
En la asamblea «L’hora del poble», Oltra ha estado acompañada de varios familiares y amigos y la gente de la calle, a quienes ha agradecido haberla «sostenido» durante los últimos cuatro años, y ha comenzado su intervención emocionada por el apoyo recibido y por los aplausos que le han brindado tanto a su llegada como al subir al escenario para dirigirse a sus compañeros de partido.
Contenido de su propuesta
Tras explicar el exalcalde de València Joan Ribó los acuerdos de la Ejecutiva de Compromís para nombrar a Oltra candidata, esta ha comenzado leyendo un fragmento de la Declaración de Independencia de los Estados Unidos de América, coincidiendo con el 4 de julio, que según ha dicho, «cobra más sentido que nunca» 250 años después porque «también tenemos tiranos».
«La vida de los nadie, como diría el poeta», que son el 99 % de la población,.encuentra en el municipio el lugar donde «las resistencias» se tienen que producir. «Es la ciudad, los pueblos, donde la gente se encuentra, habla, comparte» y que no pueden ser un lugar de circulación, ha manifestado Oltra, quien ha lamentado que cada vez estamos más conectados pero «más desvinculados».
Ha defendido «levantar adoquines» para plantar árboles, «descarbonizar y descabronizar» pues el amo de la ciudad «no puede ser el coche privado», refrescar las ciudades «por las personas, el ecosistema y los animales».

Para Oltra, la prioridad ha de ser «la humana», la de los habitantes «con todos sus colores, lenguas y procedencias» y por eso ha abogado por «desmontar los marcos fascistas y coger por los cuernos el problema más grave», el de la vivienda digna.
Las ordenanzas municipales, la fiscalidad y las herramientas legales deben estar orientadas a hacer la vivienda asequible los 365 días del año, y dibujar «los derechos de las personas sobre un plano urbano, en comunión con la zona metropolitana».
También ha pedido una ciudad que «iguale en barrios» porque «València es toda València» y ha criticado «la indolencia» de la alcaldesa, María José Catalá, ante el dolor que sufrieron los pueblos del otro lado del término de la ciudad cuando los arrasó la dana, por lo que ha reivindicado «la fraternidad» y una sociedad con valores.
Ha instado a los jóvenes a ser «disruptivos y rebeldes» pues votar a la extrema derecha es «votar la opresión y la opresión propia», y para ello se ha referido «al desbordamiento» de las siglas: «Esto no va de ser una suma de partidos, sino de implicar a la gente que a priori lo de las siglas de los partidos les da no sé qué».








