Mónica Collado | València (EFE).- El alcalde de Utiel, Ricardo Gabaldón, considera que su municipio, uno de los más afectados por la dana de 2024, está «relativamente bien» cuando se van a cumplir dos años de esa catástrofe aunque cree que todavía queda mucho por hacer y reclama más agilidad en las obras de gran envergadura, como las hidráulicas, que servirán para minimizar daños ante futuras danas.
En una entrevista telefónica con EFE, Gabaldón reconoce que «se ha trabajado mucho pero quedad mucho por hacer», en especial las obras hidráulicas «todavía sin concluir e incluso, algunas sin empezar aún». Esas obras de gran envergadura «van muy despacio, demasiado despacio», lamenta.
Todavía sin infraestructuras básicas
Gabaldón recuerda que, además de los seis fallecidos en su municipio, aquel 29 de octubre Utiel se quedó sin luz, agua ni comunicación. «Sin nada», lamenta el alcalde.
«Estamos relativamente bien, porque se ha hecho mucho trabajo, pero preocupados por lo que pueda pasar y por el devenir de las obras importantes», asegura para detallar que aún no tienen infraestructuras básicas como la línea de ferrocarril, el cuartel de la Guardia Civil, el IES Alameda -aunque los alumnos están reubicados- ni el conservatorio de música.
Entre las obras destacadas, resalta que han doblado la anchura del río Magro y eso, dice, «da cierta seguridad a los ciudadanos que viven en el barrio de la Fuente».
«Ahora empezamos la segunda fase, los puentes también se están terminando. Este mes se termina el de la Nacional III que la tenemos cortada todavía, pero este mes ya la abrimos al tráfico», agrega.

Por el contrario, no están concluidas las obras hidráulicas importantes que puede ayudar a paliar daños de futuras danas. «Estamos hablando con la Confederación (Hidrográfica del Júcar) de hacer balsas de laminación río arriba y esas todavía no están hechas», indica.
Formación en emergencias y agilizar obras hidráulicas
A su juicio, de la dana se ha «aprendido que tenemos que saber construir y dónde construir, y que tenemos que estar muy formados para las emergencias, pero que una catástrofe te puede venir en cualquier momento y que ahí lo único que se puede hacer es minimizar el daño».
«Creo que las obras hidráulicas hay que hacerlas, esas son necesarias, ya no para eliminar el peligro, que siempre va a estar, sino para minimizar el daño», indica.
Apunta que esas obras de gran envergadura «van muy despacio, demasiado despacio. La ciudadanía no puede esperar tantos años como tardan estas obras, porque mientras tanto por el camino puede suceder otra dana».
El alcalde afirma que ha echado de menos de las administraciones central y autonómica «la flexibilización de los procedimientos» y añade: «Creo que se tenía que haber optado por permitir el contrato de emergencia y si no se permitían determinadas cuestiones, haber hecho un procedimiento más ágil».
«No puede ser -critica- que para licitar una obra de construcción te tires un año y no la hayas empezado. Se tiene que ser más ágil. Es verdad que las administraciones han estado y creo que hemos tenido apoyo, pero en este caso concreto creo que han fallado».
Intranquilidad constante ante episodios de lluvias
Reconoce que antes los diferentes episodios de lluvia hay una «intranquilidad constante» y la sensación de la ciudadanía es de «calma tensa».
«Queremos vivir tranquilos y en paz pero no podemos dejar de pensar en la climatología. Estamos en permanente estado de alerta y convocando Cecopales cada dos por tres para ver las lluvias, qué nivel de alerta tenemos e intentando avisar a la población, que está más concienciada», afirma.
En su opinión, hay dos cuestiones importantes: la climatología, que es «caprichosa y no depende de nosotros», y «estar formados e informados y hacer las obras de infraestructura necesarias para que si pasa algo se minimicen los daños. Y eso es lo que nos falta por hacer ahora».

Utiel hospitalario: un centenar de rescates en la dana
El alcalde valora que la localidad se mostrara entonces como «un pueblo muy hospitalario, que trabajó muchísimo y que fue ejemplo de comportamiento» durante la dana de octubre de 2024.
«Gracias a agricultores, ganaderos y personas de Utiel pudimos hacer más de 100 rescates. Únicamente pudo entrar un helicóptero que nos ayudó porque la UME se quedó a las puertas de la ciudad. No pudo entrar ya porque estábamos aislados», rememora.
«El futuro lo veo bien; solo que tenemos que agilizar estos procedimientos, no creo que antes de tres o cuatro años estén y eso es lo que tenemos que ponerle remedio, que sean más rápidos. Va demasiado despacio», concluye.








