El alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, posa junto al barranco de La Saleta, durante la entrevista con EFE. EFE/Kai Försterling
El alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, posa junto al barranco de La Saleta, durante la entrevista con EFE. EFE/Kai Försterling

Alcalde de Aldaia: Moriremos de éxito si no nos dan herramientas para invertir tras la dana

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Mónica Collado | Aldaia (Valencia) (EFE).- El alcalde de Aldaia (Valencia), Guillermo Luján, denuncia la «frustración» que genera la «lentitud» de la Ley de Contratos para ejecutar las obras pendientes de reconstrucción cuando ya tienen la financiación y augura que morirán «de éxito» si no les dan herramientas para ejecutar esas inversiones.

Así lo expone, cuando están a punto de cumplirse dos años de la dana que asoló Valencia en octubre de 2024, en una entrevista con EFE en la que sostiene que una de las lecciones más importantes que dejó la catástrofe es mejorar la gestión de las emergencias para poder estar prevenidos.

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Afirma que, aunque se ha avanzado mucho en el espacio físico, aún quedan muchos espacios y edificios municipales pendientes de rehabilitar: «Hemos hecho actuaciones casi de supervivencia para poder dar servicio».

«Pero hay situaciones concretas de familias o viviendas que aún no han acabado de recuperarse completamente», añade para remarcar: «Es obvio que en dos años hay una recuperación, pero aún quedan muchas cuestiones por resolver».

Frustración por la Ley de Contratos: 40 millones y solo ejecutado un 10 %

Luján destaca que «seguramente todos los alcaldes de la zona dana comparten la dificultad en la licitación, que la Ley de Contratos impide que ese dinero que está en el banco se pueda ejecutar».

En el caso de Aldaia, asegura que de los 40 millones que les han financiado las diferentes Administraciones para obras en el ámbito público «solo se ha ejecutado un 10 % y eso la gente no lo entiende y es muy frustrante». «Se ha avanzado pero hay elementos que aún nos hacen ver un poco lejos el final del túnel», lamenta.

El alcalde de Aldaia (Valencia), Guillermo Luján, durante la entrevista con EFE. EFE/Kai Försterling

La dana «parecía un constipado pero al final fue un cáncer»

En una metáfora sanitaria, asegura que Aldaia peleó la noche fatídica de la dana hasta el último momento contra «un temporal que parecía un constipado y al final fue un cáncer» y las medicinas con las que luchaban no servían.

«Con anticipación suficiente podíamos haber implementado otras medidas, pero los organismos que tienen que gestionar las emergencias no advirtieron de que era una situación de tal calibre, de tal envergadura, y la única medicina apropiada era que la gente subiéramos a pisos altos», recuerda.

«Cuando detectamos que era otra cosa diferente a lo que habíamos visto nunca, el agua ya nos llegaba al cuello y las medicinas y las medidas no servían y el resultado fue terrible», agrega para añadir que, por eso, «la gestión de la emergencia es una de las lecciones que se tiene que aprender de la dana».

«Hemos tenido riadas con daños materiales de mayor o menor envergadura, pero nunca habíamos tenido en el imaginario la posibilidad de que podía morir la gente y eso ha cambiado la mentalidad -añade-. La gente murió en sitios como su casa o yendo a por el coche, algo muy natural, y eso ha cambiado la perspectiva y hay miedo cuando hay alguna alerta. Eso va a costar tiempo en cicatrizar».

Luján explica que en Aldaia hay dos aspectos clave, uno de ellos que la gente con movilidad reducida tenga alternativa en altura en caso de episodio de lluvias graves, y, respecto al otro, han habilitado un aparcamiento disuasorio en la zona de la Pedrota «para que la gente lleve el vehículo y cambiarlo de sitio si hay un temporal cuando haya una anticipación importante».

Morir de éxito sin herramientas para ejecutar

«Fui a Europa y planteé que íbamos a morir de éxito en el sentido de que tenemos el dinero pero no somos capaces de ejecutar por la Ley de Contratos. Si ha sido tan extraordinario para que nos financien al cien por cien, también tiene que ser extraordinario para que nos den las herramientas para que sea lo más ágil posible», resalta.

Y contrapone estas ayudas a las que han recibido en especie por parte de fundaciones y otras instituciones, «mucho más efectivas» e inmediatas ya que directamente se han reparado campos de fútbol o parques.

Luján, posa junto a una barrera anti-inundaciones en el barranco de la Saleta durante la entrevista con EFE. EFE/Kai Försterling

Obras de canalización del barranco de La Saleta

Ve «básico» que se ejecuten infraestructuras hidráulicas que minoren los efectos de una futura dana. «En Aldaia llevamos 40 años reivindicando algunas de ellas, y por tanto hemos sufrido sistemáticamente inundaciones todos los años y ahora hemos tenido que poner compuertas para poder minimizar los impactos de danas y tormentas», explica.

Por ello, valora que la obra de canalización del barranco de La Saleta, reivindicada durante cuatro décadas, ahora esté en fase de licitación y «permitirá que por la zona norte se recoja parte del agua que viene aguas arriba».

Mientras llega esa obra y otras actuaciones de aguas arriba para que no llegue tal cantidad de agua como en la dana, el Ayuntamiento ha impulsado una actuación «prácticamente ejecutada en la zona urbana, en la zona cero que es en la estación».

Se ha bajado la cota de 0, por lo que el agua desaguaba en la zona urbana de la estación, a 1,40 metros, y las lluvias del pasado 16 de septiembre permitieron comprobar que «era capaz de gestionar el agua y llevarlo hacia fuera del municipio».

Todas estas actuaciones «son importante que se vayan ejecutando, además de mejorar la gestión de la emergencia», concluye.