Concha Tejerina | València (EFE).- El nuevo presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (MICOF), Sergio Marco, asegura que le gustaría cambiar la percepción que el colegiado tiene del Colegio y «sienta que es su casa y que puede venir aquí a trabajar, a colaborar», a que se le ayude y se le facilite su trabajo.
Marco, que tomó posesión del cargo tras ganar el 4 de octubre unas elecciones repetidas después de anularse las celebradas el 10 de mayo por presuntas irregularidades en el voto por correo, afirma en una entrevista con EFE que afronta esta nueva etapa con el objetivo de recuperar la confianza y la implicación de los profesionales.
El nuevo presidente del MICOF, entidad que en la actualidad cuenta con cerca de 5.200 colegiados de la provincia de Valencia, donde hay 1.239 oficinas de farmacia, quiere impulsar una institución más cercana, transparente y abierta, en la que los farmacéuticos puedan plantear sus problemas, participar en proyectos y recibir respuestas a sus inquietudes.
Afirma que durante la campaña detectó «mucha desafección» entre los colegiados, que «no se sentían parte del Colegio», y por ello, dice, intentarán «virar ese sentimiento, que la gente vuelva a sentirse dueña del colegio y orgullosa de pertenecer a él».
Asimismo, asegura que los miembros de la nueva Junta de Gobierno no han venido a cambiar nada: «No queremos ser un punto y aparte de la tarea que realizó Jaime Giner, hemos venido a mejorar lo que los compañeros habían hecho hasta este momento».
«Estamos tomando posición dentro del Colegio, llevamos quince días sin salir de la casa intentando empaparnos de la estructura, los mecanismos y los resortes que tiene la institución. Cuando lo interioricemos, empezaremos a tomar decisiones», asevera.
Transparencia y cercanía con los colegiados
Entre las primeras medidas que Marco anunció que tomaría al frente de la entidad colegial figura una auditoría para conocer la situación de la institución y revisar sus procedimientos. Tras esta primera fase de análisis, el equipo estudiará posibles mejoras organizativas.
Marco se compromete a informar periódicamente sobre la gestión y explicar a los colegiados las decisiones adoptadas. También quiere recuperar las reuniones comarcales para acercar el Colegio a los profesionales de toda la provincia y abordar directamente sus necesidades.

Desabastecimiento de medicamentos
La falta de medicamentos constituye una de las principales preocupaciones del presidente, por sus consecuencias en la atención a los pacientes y en el trabajo diario de las farmacias.
En este sentido, Marco destaca que las diferencias de precios entre España y otros países europeos pueden favorecer la exportación paralela de determinados medicamentos y reducir su disponibilidad en el mercado nacional.
Para combatirlo, defiende la aplicación del Sistema de Precio Notificado (PRENO), que contempla precios diferenciados según el destino de ciertos medicamentos. No obstante, su eficacia dependerá de su implantación efectiva y de los productos que se incorporen.
El presidente del MICOF también reclama alternativas ante situaciones excepcionales de desabastecimiento, como las dificultades de suministro de algunos tratamientos hormonales, para las que el Colegio ha solicitado facilitar la elaboración de fórmulas magistrales cuando proceda.
Farmacias rurales
Otro reto prioritario es garantizar la viabilidad de las farmacias rurales. Al respecto, Marco considera insuficientes las ayudas económicas si no se aborda también la despoblación, y advierte: «Si no actuamos contra la despoblación, las farmacias rurales no tienen viabilidad».
Por ello, reclama políticas coordinadas que permitan mantener vivos los municipios y sus servicios básicos. Además, defiende el modelo mediterráneo de farmacia por su capacidad para garantizar una red de establecimientos accesibles, incluso en zonas poco pobladas.
Mayor integración en el sistema sanitario
Marco apuesta por aumentar la participación de los farmacéuticos comunitarios en la atención sanitaria mediante una colaboración más estrecha con otros profesionales.
Entre las medidas que plantea se encuentran la revisión de tratamientos, la detección de duplicidades y el seguimiento de pacientes, especialmente de quienes toman varios medicamentos. Para ello, considera importante facilitar el acceso autorizado a la información clínica necesaria, con las garantías correspondientes.
También defiende incorporar a los farmacéuticos a los espacios de coordinación sanitaria, como las reuniones de centros de salud y zonas básicas, para mejorar la comunicación entre los distintos niveles asistenciales.
En colaboración con Salud Pública, el MICOF trabaja además en programas de cribado que se desarrollarán desde las oficinas de farmacia, aprovechando su proximidad para favorecer la prevención y la detección temprana de enfermedades.

Vacunación y nuevos servicios profesionales
La ampliación de las funciones asistenciales es otra de las prioridades de la nueva presidencia. Marco quiere avanzar con la Conselleria de Sanidad en el reconocimiento y la remuneración de los servicios profesionales que prestan las farmacias.
Entre sus propuestas figura una mayor participación farmacéutica en las estrategias de vacunación, siempre dentro de las competencias establecidas y en coordinación con el resto de profesionales sanitarios.
El presidente considera que la accesibilidad de las farmacias puede contribuir a mejorar las coberturas vacunales y facilitar el acceso de la población a medidas preventivas.
Falta de profesionales y relevo generacional
La dificultad para encontrar farmacéuticos que cubran vacantes y sustituciones preocupa también al nuevo equipo; según Marco, la farmacia comunitaria no siempre figura entre las principales opciones laborales de los recién graduados, una tendencia que considera necesario revertir.
El problema afecta especialmente a las farmacias rurales, donde la falta de sustitutos puede dificultar incluso el disfrute de las vacaciones de sus titulares.
El MICOF pretende favorecer el atractivo de la farmacia comunitaria y trasladar a la Administración las necesidades de personal.
En el ámbito hospitalario, Marco también recoge las demandas de profesionales que alertan de una elevada carga de trabajo y plantea estudiar la necesidad de aumentar las plazas de formación sanitaria especializada para farmacéuticos (FIR)








