Madrid (EFE).- La Sala de la Audiencia Provincial de Madrid que ha juzgado durante toda la semana al bailaor Rafael Amargo, acusado de vender droga desde su casa, le ha dejado en libertad provisional hasta que se conozca la sentencia, con la obligación de firmar en el juzgado cada 15 días.
Una vez acabado el juicio, ya a puerta cerrada, los magistrados han aceptado las peticiones de la defensa de Rafael Amargo y del productor Eduardo de Santos para que ambos quedasen en libertad, siempre hasta que se dicte la sentencia.
Los abogados de Amargo y de Santos han especificado al salir de la sede judicial que en el auto de libertad se recoge que ambos quedan libres pero deberán ir a firmar dos veces al mes en el juzgado.
Marcos García Montes, letrado de artista, ha dicho que su defendido está «encantado» con la decisión del tribunal y que confía en que la sentencia será absolutoria.
Antes de conocer esta decisión, justo antes de acabar el juicio, Rafael Amargo ha hecho uso de la última palabra para decir que seguir en la cárcel podría ser «un peligro» para él, al estar en «un ambiente poco elegante y cómodo» que podría llevarle a consumir sustancias cuando lleva cinco meses y medio sin tomar.
«Sería la destrucción para mi carrera, para mi familia y para mi superación», ha añadido, reconociendo que debió de hacer cumplido con la obligación de ir a firmar al juzgado para evitar su ingreso en la cárcel el pasado mes de noviembre.
Dice que le acusaron para acabar con su carrera
En la última jornada del juicio, el bailaor ha negado que vendiera droga desde su casa y ha afirmado que es «totalmente falso» el relato acusador de la Policía y de la Fiscalía, en una causa en la que la estrategia es «que dejase de trabajar» y confesara un delito que no ha cometido. «Han intentado matarme con este juicio», ha dicho.

La Fiscalía pide en sus conclusiones provisionales nueve años de cárcel para el artista -que está en prisión desde noviembre de 2023 por no acudir a firmar al juzgado- y para el productor, mientras que para el otro acusado solicita seis años.
A preguntas de su abogado
Amargo ha ido negando cada una de las acusaciones sobre las que le ha preguntado su letrado, en una declaración algo atropellada en la que su abogado le ha pedido varias veces que se ciñera a las preguntas y «se centrara».
«Perdón, es que tengo unas gasas…» ha dicho en varios momentos el artista, que ha afirmado que él es buen orador pero no en el ámbito jurídico. «Yo soy más coloquial, yo soy como Lola Flores» y «es que soy muy teatral», ha dicho, lo que ha provocado la sonrisa del público y del tribunal.

Amargo ha afirmado que a su casa «no ha ido nadie en la vida a comprar (droga)» y que no usaba mulas para mover la droga, con frases como «eso es totalmente incierto» o «totalmente falso».
«Han intentado matarme con este juicio»
«La estrategia era que yo dejase de trabajar, y que me declarara narcotraficante, y eso no va a pasar», ha afirmado Amargo sobre la investigación a la que fue sometido, destacando que él se enteró de su detención «por la prensa» y antes de que le arrestaran, justo antes del estreno de Yerma.
«Han intentado matarme con este juicio», ha dicho durante su declaración, en la que ha dejado claro que no tiene necesidad, gracias a su familia y a sus amigos, «de dedicarse a otra cosa que no sea a lo que se ha dedicado toda la vida, las artes escénicas».
Ha defendido que «el trasiego» de personas del que habla la Policía se debía a que ensayaba en su casa, y que la conversación sobre el alquiler de un trastero era porque realmente necesitaban un lugar para lavar la ropa de los espectáculos, y la balanza que se le intervino al ser arrestado la llevaba para pesar la droga que compraba para él.
Durante la sesión se le ha mostrado la báscula intervenida por la Policía, pero él ha dicho que no es la suya.
Amargo ha incidido en que lleva casi cuatro años soñando con declarar en el juicio y está «supercontento» por poder decir «la verdad y nada más que la verdad», y ha destacado que en estos últimos cuatro años, desde que fue detenido en 2020, le han «arruinado la vida».
Ha explicado que está «feliz» de haber entrado en Proyecto Hombre y estar desintoxicándose.
El testimonio de los otros acusados
Por su parte el productor Eduardo de Santos ha dicho que no vendía droga y ha querido dejar claro que «jamás» fue a la casa de Amargo a comprar o vender droga, sino que «solo consumían juntos», ya que ambos eran adictos.
A la pregunta de si durante la época que se investiga, el año 2020 en plena pandemia, hizo acopio de droga ha reconocido que sí, «como otros hacen acopio de papel higiénico»: «Hay una mayor dificultad y hay que hacer acopio», ha añadido.
Por su parte Manuel Ángel Batista ha negado que fuese una «mula» del grupo y ha explicado que trabajaba para Amargo en los espectáculos, y que iba a su casa porque le conoce desde hace diez años, dado que es bailarín.
En las conclusiones finales, la Fiscalía ha mantenido su petición de pena para los tres acusados, mientras que la defensa de Amargo ha dicho que «no admite más que la absolución» pero, si el tribunal viese culpabilidad, tendría que ser con eximente por consumo de droga.
Por su parte los abogados de los otros dos procesados defienden su inocencia.

Rafael Amargo sale de la cárcel emocionado
El bailaor Rafael Amargo ha salido este viernes muy emocionado de la cárcel de Soto de El Real (Madrid), tras decretarse su libertad provisional, y confiado en que habrá finalmente una sentencia que lo absolverá de la acusación de vender droga desde su casa, ya que afirma que no hay indicios de delito.
Acompañado de su mujer y su abogado, sonriente y muy emocionado, Amargo ha declarado a los medios a su salida de la prisión que tiene claro que en breve habrá una sentencia absolutoria.
«Y si no, recurriremos hasta donde hiciera falta», ha añadido el bailaor, que ingresó en prisión el pasado 3 de noviembre, cuando la Audiencia Provincial de Madrid lo decretó por no haber cumplido con la obligación de firmar cada 15 días en el juzgado.
Ahora, la Sala de la Audiencia Provincial de Madrid que lo ha juzgado durante toda la semana ha decidido este viernes dejarlo en prisión provisional hasta que se conozca la sentencia, una noticia que Amargo ha recibido «muy agradecido».
«Cuando uno no tiene nada que esconder, lo único que tiene que hacer es esperar a que se haga justicia», ha comentado el bailaor, que ha afirmado que «no hay indicio» de ningún delito y que «todo son suposiciones».
Amargo, que ha dado las gracias a los jueces por «dejarlo hablar» en el juicio y a su «maravillosa defensa», ha recordado a los compañeros que ha tenido estos meses en la prisión y ha comentado cómo ha sido su experiencia durante estos meses encarcelado.
«Una prisión es una prisión. He intentado llevarlo lo mejor posible, siendo fuerte. He sentido muchísimo cariño de parte de todos los internos», ha asegurado.