Santander (EFE).- El dúo musical cántabro Casapalma ha lanzado su segundo disco, ‘Jotas’, que al igual que ‘Montañesas’, trabajo que publicaron en 2024, «hace un puente entre el pasado y el presente» regresando a la música de raíz.
También se mezcla folclore con ritmos contemporáneos.
En una cita musical que tuvo lugar en la Fábrica de la Creación, en el Centro Cívico Tabacalera de Santander, el grupo formado por Irene Atienza a la voz y la pandereta y Yoel Molina a los teclados, guitarra y sintetizador, ofreció a los asistentes una escucha en adelanto del nuevo álbum, que está disponible en plataformas.
«Esta música busca ser un puente entre el pasado, el futuro y el presente», señaló Atienza.
Es también «un homenaje a las personas que la cantaban y bailaban y a las que se encargan de cuidar este patrimonio».
Canción a canción
Los artistas se detuvieron en cada canción para explicar su procedencia o puntualizar algunos detalles.
También compartieron el proceso creativo y las elecciones musicales que han transformado los temas populares en piezas contemporáneas.
La música de Casapalma mezcla generaciones.
Si bien los ritmos modernos atraen a un publico más joven, la sala se llenó también de gente mayor que conoce las jotas desde siempre.
El eje conceptual del disco, explicó Molina, es que sea una «conversación entre el folclore y la modernidad».
Estos dos factores se unen en una pista de baile y «que alguien que comprenda los códigos del folclore pueda bailar cómodo, pero quien no también».
Colaboraciones
Varias de las canciones ya fueron lanzadas como sencillos antes de pasar a formar parte del nuevos disco.
Es el caso de ‘El Pajarillo’, en colaboración con el también dúo cántabro Repion.
También ‘El Clavel’, o las jotas tradicionales de la panderetera Lines Vejo, ‘Montañés’ y ‘Cómo no vas, cómo no vienes’.

El álbum cuenta además con otras dos colaboraciones.
Una de ellas es con el artista cántabro Pablo Solo, bajo el título de ‘Una morenuca, madre’.
Otra con la salmantina Cristina Len, ‘A deshoras de la noche’, y hay una última, que además cierra el disco, con el dúo Ruiseñora formado por la extremeña Elia Maqueda y el canario Atilio González.
Raíz profunda
Casapalma ha contado para el disco con la asesoría de Aurelio Vélez, del Colectivo Brañaflor,.
Desde hace 16 años Vélez recoge música popular, danzas e indumentaria regional para analizarlo y llevarlo a los escenarios y a las calles.
«Sé lo que sé porque me encanta la música tradicional, pero nos hemos dado cuenta de que no sabíamos tanto», explica la cantante.
Vélez, que asistió al encuentro y bailó, junto a más bailadores del colectivo, una de las jotas, es el asesor etnográfico del dúo artístico en todos los aspectos de su proyecto.
También en la indumentaria, y es quien ha diseñado la portada del disco cosiendo el patrón a mano siguiendo los modelos plasmados en los ‘cuevanucos’.
También asistió a la cita musical el rabelista David Pérez, que participa en alguna de las canciones del álbum y que en ocasiones toca en directo con el grupo.
A este encuentro llevó uno de sus rabeles para enseñárselo al público.