Un niño juega mientras graban para Youtube.
Un niño juega mientras graban para Youtube. EFE/Pablo Ayerbe

La reforma laboral de la cultura en España no permitirá niños youtubers sin contrato laboral

Madrid (EFE).- La reforma laboral de la cultura obligará a los padres de menores que graban vídeos y hacen directos en Instagram o Youtube a que firmen un contrato laboral con una empresa y llevará a Inspección de Trabajo y Fiscalía de Menores a los progenitores que no cumplan esta norma.

Fuentes del Ministerio de Trabajo han informado de que esta reforma, que formará parte del real decreto que actualiza las relaciones laborales de los artistas y se aprobará antes de verano, también pone límites a la Inteligencia Artificial Generativa (IAG), cuyo uso deberá incluirse en el contrato de trabajo y ceñirse al ámbito de la obra o temporada para el que fue firmado.

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Y es que, según estas fuentes, la utilización de la voz, imagen o creación del artista para entrenar o generar contenidos mediante IA solo podrá realizarse con la autorización expresa y escrita del autor e irá acompañada de la compensación económica pactada.

En ningún caso, el uso de la IAG podrá sustituir la participación de la persona artista o eliminar empleo.

La reforma ahonda en el trabajo de menores en el sector artístico y crea también la figura del coordinador de la intimidad, prevista en principio para proteger los límites y el consentimiento en escenas íntimas o sexuales.

Control de buenos usos en niños

En el caso de los niños, este coordinador vigilará, además, el buen uso de la iluminación, sonido o uso excesivo de maquillaje.

La reforma pone límites a la jornada laboral. En el caso de los menores podrán trabajar una serie de horas en función de la franja de edad y en horarios compatibles con su vida formativa y educativa y, definitivamente, prohíbe el trabajo de bebés menores de dos meses.

Además y con carácter general, los ensayos y las promociones de la obra en la que estén trabajando se incorpora a la jornada laboral y se refuerza la representación sindical, a fin de que los trabajadores del sector cultural tengan los mismos derechos que el resto.

El Ministerio de Trabajo ha abierto un periodo de audiencia pública para esta propuesta, que tiene un amplio consenso del sector cultural, tras el cuál irá a Consejo de Estado y posteriormente a Consejo de Ministros para su aprobación antes del verano.

En paralelo se seguirá negociando el Estatuto del Artista, más amplio y que implica a otros ministerios, como Hacienda y Seguridad Social, con quienes, según estas fuentes, las negociaciones no avanzan.

Desde el Ministerio de Trabajo consideran que este avance en la regulación laboral de los artistas es una respuesta a las transformaciones tecnológicas y sociales en el mundo de la cultura, con especial énfasis en la presencia digital y en redes, la protección de la infancia y los derechos de autor.