La Capilla Sixtina durante el mantenimiento extraordinario del Juicio Final de Miguel Ángel. EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI

Concluye la limpieza extraordinaria del Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina

Ciudad del Vaticano (EFE).- El fresco del ‘Juicio Final’ de Miguel Ángel ha recobrado su potencia visual y colores originales tras finalizar los trabajos de mantenimiento extraordinario en la Capilla Sixtina, según ha anunciado este viernes la Dirección de los Museos Vaticanos en un comunicado.

La intervención, iniciada el 1 de febrero, ha eliminado una capa de sales derivada de la transpiración de los visitantes, permitiendo que la obra recupere el estado que presentaba tras su gran restauración de 1994.

Los análisis científicos detectaron que el ácido láctico presente en la atmósfera de la sala, generado por la transpiración de millones de turistas anuales, reaccionó con los iones del fresco para crear un velo blanquecino de lactato de calcio.

Esta suciedad, aunque casi imperceptible al ojo humano, restaba viveza a la superficie pictórica.

Para la limpieza se instaló un andamio diseñado específicamente para no interrumpir el flujo de visitantes ya que, según explicó la directora de los Museos Vaticanos, Barbara Jatta, la institución tiene como misión la acogida permanente de fieles y turistas.

El fresco del ‘Juicio Final’ de Miguel Ángel. EFE/ Governatorato SCV/ Direzione dei Musei Vaticani

La estructura se cubrió con una lona de gran tamaño

La estructura fue cubierta por una lona de gran formato que reproducía a escala real la escena del ‘Juicio Final’ para minimizar impacto visual y mantener la integridad estética del conjunto durante las cinco semanas que duró la intervención.

El equipo de restauración utilizó una técnica «relativamente simple», según el jefe restaurador Paolo Violini, basada en la aplicación de agua destilada y papel japonés.

La intervención también sirvió para actualizar el diagnóstico sobre el estado de conservación de la pieza y revisar la integración pictórica en el basamento decorado.

Tras culminar estas tareas, un equipo multidisciplinar de restauradores y técnicos trabajará en el control de los parámetros del sistema de climatización de la Capilla Sixtina para evitar que el fenómeno se repita.

El responsable de la Oficina del Conservador, Marco Maggi, defendió este método de «conservación preventiva» como una práctica esencial que la Santa Sede aplica desde hace quince años para asegurar la conservación de su patrimonio más valioso.