Murcia (EFE).- La reina Sofía y las infantas Elena y Cristina asistieron este viernes en Murcia a la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno o “los Salzillos”, y presenciaron la apertura histórica de la puerta del Perdón de la Catedral para la entrada del paso principal, un hecho que no sucedía desde 1916, en pleno 425 aniversario de la cofradía y ante miles de personas.
La talla de Nuestro Padre Jesús Nazareno entró a la catedral por una puerta por la cual solamente accede la patrona de la ciudad, la Fuensanta, o el Corpus Christi en una jornada histórica con miles de personas que han acompañado desde primera hora de la mañana un desfile que reúne nueve tronos que constituyen uno de los grandes referentes de la Semana Santa española.
La reina se incorporó al cortejo que acompañó al trono de Nuestro Padre Jesús al interior del templo catedralicio, donde fue testigo de la Estación de Penitencia ante el Santísimo Sacramento, en la capilla de los Vélez, donde el obispo pidió por la paz en el mundo.
La anécdota
La anécdota de la jornada la protagonizaron los niños nazarenos que encabezan la procesión, acercándose agolpados al palco de honor para regalar rosarios, postales, caramelos y monas a las Infantas y a la Reina, la cual llegó a recibir en su regazo a una niña de meses vestida con la túnica, momento fotografiado por Cristina.

La procesión comenzó con las primeras luces de la mañana, con gran revuelo en el entorno de la iglesia de Jesús, que a lo largo de cuatro siglos procesiona los Viernes y que llama la atención a los turistas porque los nazarenos no llevan capas sino túnicas moradas, así como un tapuz corto con la cara destapada. Además portan esparteñas o alpargatas murcianas.
Acceso a niños con trastorno del espectro autista
Como novedad, este año el Cabildo de Cofradías y el Ayuntamiento han facilitado el acceso a los niños con trastorno del espectro autista (TEA) y sus familias a la procesión en una zona especialmente preservada para ellos, a los que se minimizará luz y sonido de tambores al paso por delante de la zona reservada.
Entre los momentos más destacados del desfile ha figurado el paso de “La Santa Cena”, uno de los más espectaculares tanto por su composición como por sus dimensiones, con un peso que alcanza los 1.310 kilogramos, portado por 28 nazarenos estantes.
Sobre la mesa del conjunto, se sitúa una vajilla de plata del siglo XVIII y un menú inspirado en la época, que incluye frutas de la huerta murciana, un cordero asado sin piel de unos diez kilos, dos merluzas, y dulces típicos como el paparajote, lo que convierte a este trono en una auténtica escena costumbrista.
Es un inmenso honor recibir a S.M. la Reina Doña Sofía y a las Infantas en una mañana tan especial para la ciudad de Murcia, Viernes Santo. pic.twitter.com/hxT3yd4C1x
— Fernando López Miras (@LopezMirasF) April 3, 2026
La Oración en el Huerto
Otro paso destacado es La Oración en el Huerto (1754), donde un ángel consuela a Cristo mientras los apóstoles duermen. Los dátiles que adornan la escena provienen de una palmera cuidada especialmente en Murcia, y la imagen de Jesús, vestida con ricos terciopelos y espolines, permite apreciar la sutileza y el dramatismo del escultor.
Los demás pasos también guardan curiosidades fascinantes como El Prendimiento que muestra el sereno rostro de Jesús frente al gesto distorsionado de Judas; Jesús en la columna combina la serenidad de Cristo con la dureza de los sayones, y el venerado Jesús Nazareno, anterior a 1600, porta una cruz de carey con incrustaciones de nácar.
La sección de carros-bocina de 3 metros de largo es la encargada de interpretar los tradicionalmente conocidos como «toques de burla», de sonido grave, áspero y destemplado que se considera como el sonido más reconocido de la Semana Santa murciana, simbolizando las burlas que sufrió Jesús camino del Calvario imitando la turba que se mofa de él.
En el palco acompañaron a la reina el obispo José Manuel Lorca Planes, el presidente autonómico, Fernando López Miras; la presidenta de la Asamblea Regional, Visitación Martínez; el alcalde de Murcia, José Ballesta, entre otras autoridades. La Brigada Paracaidista puso broche final a la procesión.









