Redacción América – Los católicos en Latinoamérica acudieron masivamente a las calles y los templos para conmemorar el Viernes Santo, participando con devoción en las procesiones y en la dramatizaciones del tradicional Viacrucis.
En México, el segundo país con más católicos en el mundo, con 97,8 millones de creyentes, se realizaron diversos eventos para recordar la pasión de Jesucristo.
Multitudinario viacrucis en Iztapalapa
La alcaldía de Iztapalapa, la más poblada de Ciudad de México, vivió este viernes su multitudinario viacrucis en su 183º edición, una de las más especiales de su historia al ser la primera desde que la Unesco declaró está expresión religiosa, de las más importantes del país, como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Desde la mañana, las calles de Iztapalapa (1,83 millones de habitantes) retrocedieron más de 2.000 años hasta la época bíblica, con la presencia de nazarenos cargando cruces o romanos a caballo.

«Es buenísima la salud (del viacrucis). Principalmente lo ves y lo vas a poder constatar con los niños. Sigue habiendo mucho niño que vienen por sí solos», explicó a EFE Joaquín Rueda, miembro del comité organizador del evento desde 2005.
Él fue una de las personas que fue hasta la India el pasado mes de diciembre, cuando la Unesco reconoció al viacrucis mexicano como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en su reunión anual.
Ahora, los habitantes de Iztapalapa celebran este reconocimiento internacional como un «sueño inalcanzable», pero alcanzado tras «picar piedra» durante años, recordó Rueda.
«Los vecinos salen a las calles a apoyar a la procesión dando naranjas, poniendo paquetes, sacando sus propias imágenes para que puedan haber una comunión (…) Aquí no pertenecemos a la iglesia, no pertenecemos a la autoridad administrativa, todo es comunitario», resaltó.
Alfombras pasionarias en Nicaragua
Mientras tanto, la fe y la tradición volvieron a tomar las calles del barrio indígena de Sutiaba, en la ciudad colonial de León, en la zona oeste de Nicaragua, donde pobladores elaboraron este Viernes Santo las tradicionales alfombras pasionarias, una manifestación religiosa que combina arte y devoción.
Alrededor de 300 metros de calle fueron cubiertos con vistosas alfombras hechas a base de aserrín teñido, en las que participaron hombres, mujeres y niños, quienes plasmaron escenas de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
Esta tradición, con más de un siglo de historia y mencionada en escritos del poeta Rubén Darío, se ha consolidado como una de las expresiones culturales y religiosas más representativas deesta zona de Nicaragua.

Las composiciones destacaron por su riqueza cromática, con tonos rojos, verdes, azules, amarillos, blancos y ocres que dieron forma a imágenes religiosas y rostros cargados de simbolismo, reflejando distintos momentos del sufrimiento de Jesús antes y después de la crucifixión.
Para su elaboración, los artesanos utilizaron marcos de madera colocados sobre el pavimento, que luego rellenaron cuidadosamente con aserrín húmedo, además de materiales como arena, flores, escarcha, pétalos y arroz, según el diseño previsto.
Procesión con antorchas de Tañarandy en Paraguay
Miles de fieles católicos y visitantes participaron en la procesión de antorchas y candiles de Viernes Santo en la comunidad de Tañarandy, en el departamento de Misiones (sur), una tradición religiosa y artística que se mantiene viva desde 1992 y se ha convertido en uno de los atractivos más importantes de Paraguay durante la Semana Santa.
«La llama no se apaga» es el lema que guía esta festividad que por segundo año se realiza en ausencia de su mentor, el artista plástico Delfín Roque Ruiz Pérez, conocido como Koki Ruiz, quien falleció en diciembre de 2024 a los 67 años.
Las hijas, la esposa y colaboradores del artista ahora lideran la organización de esta procesión que recorre el trayecto ‘Yvaga Rapé’ (el camino al cielo en guaraní) que fue iluminado por unos 20.000 candiles elaborados artesanalmente con sebo y mecha en cáscaras de «apepú» o naranja agria y unas 400 antorchas clavadas en estacas a la vera del camino de tierra.
«Nosotros sentimos el honor y la responsabilidad de tener que continuar con esto. Es muy importante para nuestra familia, porque es una manera también de mantenerlo vivo y de trascender un poco la obra de la artista», dijo a EFE Almudena Ruiz, una de las hijas del creador de la tradición.
Ni siquiera la lluvia logró intimidar a los asistentes, quienes al caer la tarde encendieron los candiles colocados en el suelo para alumbrar la procesión de la Virgen Dolorosa hacia el encuentro con su hijo, Cristo crucificado, dijo la organizadora.
Con antorchas en mano, los peregrinos caminaron desde la capilla de Tañarandy, ubicada a unos 260 kilómetros de la capital, Asunción, hasta llegar a una colina conocida como ‘Barraca’, donde se realizan escenificaciones teatrales de «cuadros vivientes».
Caraqueños celebran 40 años de tradición del viacrucis
Mientras que en Venezuela, miles de personas acompañaron este viernes en el barrio caraqueño de Petare, considerado la favela más grande del país, la tradicional representación del viacrucis que jóvenes y líderes religiosos han organizado durante 40 años en las empinadas cuestas de este barrio para conmemorar la pasión de Cristo.
Por las calles de la barriada caraqueña, un grupo de actores jóvenes -residentes de esta comunidad- representaron los últimos momentos de Cristo, narrados en la Biblia, ante la mirada de cientos de personas que se conmovieron con la actuación de los personajes.

Cientos de personas van siguiendo la representación, mientras otros se asoman por las ventanas o se suben a los tejados de sus casas para poder tener la mejor vista y grabar desde sus teléfonos celulares.
«Estoy muy contento de que hayan venido muchas personas a ver esta representación del viacrucis y es una manera de nosotros, a través del teatro, llevar el evangelio a aquellas personas que no la conocen», señaló a EFE el padre Alexis Montesinos, encargado de la preparación religiosa y actoral de estos jóvenes.
Además, dijo que durante estos 40 años de representación del viacrucis el objetivo ha sido ir mejorando la interpretación con cambios en la logística y en las escenografías que, sostuvo, este año tuvieron que ser más altas por la cantidad de personas que participaron.
Todos los años, los actores reciben aportes de la comunidad para poder llevar a cabo esta dramatización del pasaje bíblico que evoca «el camino de la cruz». Los integrantes de este proceso también llevan a cabo rifas, así como ventas de rosarios para recolectar fondos para los vestuarios, escenografías y sonido.
Viernes Santo en Ciudad de Panamá
El Casco Antiguo y una parroquia situada cerca a las ruinas de Panamá Viejo, en la capital panameña, congregaron a fieles cristianos, tanto nacionales como extranjeros, la mayoría de los cuales participaron con devoción en las procesiones y otros en la dramatización del Viacrucis de Viernes Santo.
«Mi objetivo personal es siempre tener el perdón de Dios, porque recordemos que Jesús murió por nuestros pecados», dijo a EFE Luis Campos que actuó en la dramatización en vivo de la Pasión de Cristo, escenificada en los predios de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción -en Panamá Viejo- por la Pastoral de Teatro y Cultura Los Amigos de Jesús, interpretando a Poncio Pilatos.

Con más de 25 años de pertenecer a la pastoral de teatro, que este año cumple su 45 aniversario, es el primer año que Campos hace de Poncio Pilatos, un personaje al que describe como «muy fuerte» de interpretar, pues su autoridad venía de la política «no para ejercer su dominio, sino más que todo la política que era lo que lo tenía él en su puesto», afirmó.
En la dramatización, que terminó bajo una intensa lluvia, participaron 70 jóvenes que residen en Panamá Viejo, una comunidad con uno altos índices de violencia, además de problemas relacionados con drogas y otras actividades delictivas.
Los golpes y todos los improperios recibidos por Cristo en su camino al calvario, cargando con la cruz sobre sus hombros, así como sus ultimas palabras antes de ser crucificado, fueron revividos por el grupo de jóvenes actores, captando la atención de más de 200 personas que asistieron a ver la escenificación.
El ‘Cristo Cholo’ recorre las calles de Lima
En Perú, el ‘Cristo Cholo’, una tradicional representación de Jesucristo a cargo del actor Mario Valencia, recorrió este Viernes Santo las calles del centro histórico de Lima con la cruz a sus espaldas para representar la Pasión de Cristo, que finaliza en la cima del cerro San Cristóbal, la elevación más emblemática de la capital.
Como cada año desde hace cuatro décadas, el popular actor volvió a escenificar el via crucis de Jesucristo en puntos emblemáticos de Lima, en uno de los actos centrales de la Semana Santa peruana.
«La voluntad y el compromiso que tengo con el señor, que le pido que me de fuerzas y fortaleza para lograr llegar hasta la cumbre del cerro San Cristóbal. También pido por la paz en el mundo y el pueblo peruano», dijo el ‘Cristo Cholo’ a EFE antes de emprender su recorrido.

El actor, que tiene 68 y sufrió una accidente, ecidió este año reducir una parte del viacrucis, que comprendía la visita de siete iglesias, para poder cargar la cruz, que pesa 90 kilos, hasta la cima del cerro, donde se escenifica la crucifixión.
El recorrido empezó en el Teatro Municipal de la capital y siguió con decenas de devotos y turistas hasta la Catedral de Lima.
La procesión de Jesús del Gran Poder en Ecuador
Miles de devotos de distintas edades recorrieron este viernes el centro histórico de Quito, la capital de Ecuador, para renovar su fe en la procesión de Jesús del Gran Poder, uno de los eventos más emblemáticos de la Semana Santa en el país andino y también de los más tradicionales de América Latina.
Con imágenes de Jesús y cruces de distintos tamaños, los fieles hicieron esta peregrinación, que se realiza en Quito desde hace 65 años, pidiendo paz y fin de la corrupción y también agradecieron por la vida, deseos cumplidos y enfermedades curadas.
Algunas personas iban descalzas o en sillas de ruedas; mientras que otras decidieron instalarse en la zona en la que terminaba el recorrido o en balcones cercanos para tener una mejor vista de la procesión.

Las calles aledañas a la iglesia de San Francisco empezaron a llenarse desde muy temprano, pero no fue hasta el medio día que la imagen de Jesús del Gran Poder salió del templo, custodiada por policías del Grupo de Operaciones Especiales.
Esta procesión, que fue declarada como Patrimonio Cultural Intangible de Quito en 2015, nació en 1961 por la iniciativa del sacerdote Francisco Fernández y desde ese momento ha evolucionado hasta convertirse en un evento de profunda devoción y significado para la comunidad católica quiteña y para fieles visitantes de todo el mundo.










