Javier Otazu |
Oxford (Reino Unido) (EFE).- La plataforma de verificación Aos Fatos, premio Rey de España de Periodismo 2026 en la categoría de Medio de Comunicación de Iberoamérica, quiere ser vista como una herramienta que presta «un servicio cívico y democrático», según su creadora, la brasileña Tai Nalon, quien creó esa organización multigalardonada hace ahora diez años.
Nalon procede del periodismo ‘tradicional’ y pasó por Folha de Sao Paulo, uno de los mejores diarios latinoamericanos, pero en cierto momento sintió la crisis y las limitaciones de la prensa escrita, convertida en tantas ocasiones en una caja de resonancia de discursos ajenos, y decidió que la labor del ‘cuarto poder’ o fiscalización de los poderes la podía hacer de forma más eficaz de otro modo: con la verificación de datos.
Y creó Aos Fatos (‘A los hechos’), una plataforma que ahora emplea a veinte personas y que se ha distinguido por su dinamismo a la hora de inventar herramientas que permiten una interacción rápida y sencilla con los usuarios.
Nalon recibe a EFE en Oxford, donde ha sido becada por el Instituto Reuters para el Estudio del Periodismo en reconocimiento por la labor que su organismo lleva a cabo.
En este bucólico marco, rodeada de piedras antiguas, jardines impolutos y pájaros que apenas quiebran el silencio, tan lejos de la desquiciada política latinoamericana, Nalon no necesita levantar la voz para exponer con claridad su proyecto.
La verificación de datos «es una infraestructura cívica y democrática», proclama.

Promueve «un internet más seguro» y permite «tomar decisiones bien informadas que pongan en valor las instituciones que garantizan que la democracia y la alternancia de poder se producen a nivel nacional y global».
Nalon no duda que la verificación de datos es ahora una herramienta inseparable del periodismo, que ella ve como un servicio «que aporta hechos para proporcionar un terreno común desde el que partir en los debates» políticos o sociales.
«Como sociedad -argumenta- necesitamos un pacto social en el que decidamos a partir de qué hechos vamos a tomar decisiones».
Interacción con los usuarios
Uno de los aspectos más aplaudidos de Aos Fatos es su interés por propiciar la participación de los usuarios, para que la plataforma no sea un reducto de técnicos sino que interactúe con las personas que en su día a día se encuentran con informaciones extrañas o que despiertan sospechas.
Para ello, han creado diversas herramientas: ‘Radar’, un monitor que rastrea la red en tiempo real y contrasta cualquier contenido par ver si está siendo reproducido en cuentas dudosas; y ‘Fatima’, que mediante palabras clave (introducidas fácilmente en Whats App o Telegram) identifica las informaciones no verificadas.
También ‘Escriba’, que transcribe pesados archivos de audio o vídeo al portugués, español o inglés, o ‘Busca Fatos’, que permite verificar el contenido de debates y entrevistas en directo.
Diversificar las fuentes de financiación
Como cualquier proyecto periodístico, la financiación es capital para garantizar la independencia de Aos Fatos y su capacidad de denunciar un fenómeno de desinformación, venga de donde venga.
Nalon reconoce -y no se avergüenza- que las grandes plataformas digitales han proporcionado hasta ahora una gran parte de la financiación de Aos Fatos, algo que «debe valorarse, y no demonizarse», proclama.
Según ella, la verificación de contenidos ha supuesto en muchos casos un ‘plus’ para esas grandes plataformas, que de ese modo neutralizan los rumores y el contenido tóxico que corre el riesgo de inundar sus redes.
Y aunque algunas de sus herramientas requieren del pago de pequeñas cantidades por parte de los usuarios, Nalon reclama una mayor implicación del sector público y también del privado para garantizar la vitalidad de su organismo y de los sistemas de verificación en general.
Lo razona con la idea de que el periodismo en Latinoamérica se desenvuelve siempre en la precariedad por la urgencia del ciudadano de cubrir otras necesidades. Pero para que el periodismo siga vivo, hace falta recurrir a «anuncios como los del pasado», además de patrocinios, eventos y cualquier instrumento que garanticen «un colchón mínimo de sostenibilidad».
El riesgo de sesgo ideológico
Nalon no pretende hacer creer que Aos Fatos sea ‘neutral’, prefiere definirse como «activista por los hechos». Sin embargo, sí cree que «la extrema derecha ha subvertido el relato» y ha convertido el periodismo en general y la verificación de datos en particular en «algo vinculado a los movimientos de izquierda».
Lamenta que una gran parte de la derecha en Brasil y en otros países comience a demonizar al periodismo y hasta la ciencia -caso de la covid, o del cambio climático-, principalmente si existe un gobierno de centro o izquierda que esté detrás de algún proyecto de divulgación.
«Es un problema sistémico: no se trata solo de dejar de creer en la verificación de los hechos, sino de dejar de creer en el conocimiento y en cómo se construye, en cómo se transmite la información y en qué valor puede tener eso en la vida de las personas», concluye.
El rey Felipe VI presidirá el próximo 22 de junio la 43 edición de los Premios Internacionales Rey de España de Periodismo, organizados por la Agencia EFE y la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), y que serán entregados en un acto en la Casa de América, en Madrid.










