Faro Santander abre ya todas sus salas para acercar las obras maestras de la colección de la entidad como nunca antes se había hecho. EFE/Eva García

Faro Santander a pleno rendimiento: el mejor arte pasa de los despachos al gran público

Santander (EFE).- Faro Santander, el espacio museístico inaugurado el 7 de septiembre en la histórica sede del Banco Santander en la capital cántabra, ha pasado el periodo de prueba y de visita gratuita y abre ya todas sus salas para acercar las obras maestras de la colección de la entidad como nunca antes se había hecho.

Este viernes se abre la última sala de la cuarta planta de Faro Santander, que alberga piezas del banco, junto a obras de Leonora Carrington y de la colección Gelman en el resto de plantas.

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Quienes ya han visitado este museo han podido ver algunas de las obras más icónicas y místicas de Tiziano, el Greco, Rubens o Canaletto. Ahora la otra mitad de esa cuarta planta se abre para mostrar creaciones más terrenales, bodegones y paisajes, con obra de Barceló, Silicia o Manuel Millares, pero también de otros grandes nombres como Goya, Sorolla, Picasso, Miró o Tàpies.

Son en total cerca de 80 obras del banco que, aunque divididas en dos salas, deben verse como un todo, destacan los responsables de Faro Santander.

Se trata de joyas artísticas, de las que se estudian en libros de historia del arte y que, en algún caso, además, se exhiben por primera vez al público.

Cinco siglos de arte

Precisamente esa primera oportunidad de contemplar estas piezas lo destaca la comisaria de la exposición del banco, Lola Jiménez Blanco, quien señala la novedad que supone que el arte que hasta ahora estaba reservado a los ojos de unos pocos pueda ser disfrutado en un espacio museístico de una ciudad como Santander.

Explica que esta colección puede verse con miradas diferentes. Por ejemplo, como una muestra de cinco siglos de arte, desde ‘La predicación de san Juan Bautista’ (h. 1537-1540), de Lucas Cranach el Viejo, hasta ‘Soñé que revelabas’ (2018), del santanderino Juan Uslé.

Se trata de un paseo por toda la historia artística combinando grandes nombres y el lenguaje más clásico con el contemporáneo, viendo que los nuevos creadores se inspiran en los clásicos y los reinterpretan.

Prueba de ello está en la sala recién inaugurada, donde el recorrido se cierra con dos obras paradigmáticas en este sentido: ‘Niña’ (1971) de Juan Barjola, en un guiño a ‘Las Meninas’ de Velázquez, y ‘Adami y Goya en el salón’ (1974), del Equipo Crónica, que evoca las pinturas negras de Goya, a la vez presente en la sala con retrato.

Pero sin duda uno de los tesoros es la última y deseada adquisición para la colección, que se presenta por primera vez en Faro Santander: la ‘Niña sentada en la sala con bancos’ de la santanderina María Blanchard.

La comisaria de la exposición del Banco Santander, Lola Jiménez Blanco, da explicaciones sobre una obra en el Faro Santander. EFE/ Eva García

También la historia de la banca

Esta selección supone un testimonio de la historia bancaria de España, y de cómo originariamente las colecciones artísticas de las entidades financieras se basaban «en un concepto patrimonial» y casi «de muestra del poderío económico» para los pocos que estaban en los despachos más elevados o en salas de espera reservadas a VIP.

Después, con el punto de inflexión de la transición o el tardofranquismo, poner ese arte a disposición del ciudadano se consideró una señal «de prestigio», y de ahí se pasó a una época dorada de exhibición de grandes colecciones de bancos y cajas, que rivalizaban como compradores de las mejores piezas artísticas.

A la vez, casi como si se tratara de una cronología estratigráfica, la colección del Banco Santander da fe de la profunda transformación del sector bancario en España y de las fusiones y adquisiciones que se han sucedido desde los años noventa del pasado siglo. Porque un banco absorbía a otro banco y en el lote iba la colección de arte.

Buena respuesta

Faro Santander lleva diez días abierto y sus responsables están muy contentos con la respuesta: más de 30.000 visitantes y más de 3.150 ‘amigos’ de este espacio.

«Es tremendamente ilusionante y la acogida del público ha sido increíble. Es verdad que hemos estado en un periodo de puertas abiertas, con entrada gratuita, pero ha venido muchísimo público y estamos recibiendo comentarios muy ilusionantes», dice a EFE la directora de Exposiciones de Faro Santander, Carolina Erdocia, que añade que se ha despertado un interés mediático importante.