Madrid (EFE).- La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) ha condenado este martes las agresiones perpetradas ayer contra varios reporteros de TVE mientras cubrían las manifestaciones de apoyo a Ceuta en varios puntos del país y ha exigido más seguridad para los periodistas.
«Desde la FAPE mostramos nuestro más rotundo rechazo a los insultos y agresiones sufridas ayer por profesionales de la información de @rtve en las concentraciones sobre Ceuta y nos solidarizamos con ellos. Demandamos más seguridad para que los y las periodistas puedan informar», ha subrayado la FAPE en «X».
Lo ha hecho después de que ayer, varios reporteros de TVE que estaban cubriendo las manifestaciones de apoyo a Ceuta en Madrid, Barcelona y la propia ciudad autónoma sufrieran insultos y agresiones a manos de grupos ultras mientras hacían su trabajo.
No es la primera vez que la FAPE ha tenido que pronunciarse sobre este tipo de episodios perpetrados contra informadores desde que estallara la crisis migratoria; en estos días, ha ido denunciando el acoso y hostigamiento que están sufriendo profesionales de la información en la ciudad autónoma, que ayer se extendieron a otros puntos del país.

Amnistía Internacional
En el mismo sentido se ha pronunciado Amnistía Internacional, que en un comunicado ha emplazado a todos los partidos políticos y autoridades a condenar públicamente la violencia contra periodistas que cubren información sobre Ceuta y garantizan su seguridad.
La organización de derechos humanos denuncia además que varios de los informadores les han trasladado que, «en ocasiones, las fuerzas de seguridad no han actuado o han actuado tarde para protegerles, viéndose obligados a interrumpir sus coberturas o a abandonar los lugares desde donde tenían previsto informar».
Asimismo, censura que Vox «lleva años acusando sistemáticamente a algunos medios de manipuladores» y ha llegado a calificar recientemente a periodistas de RTVE como terroristas».
«El señalamiento y el acoso contra periodistas fomenta el riesgo de que sufran algún tipo de violencia», zanja Amnistía, que recuerda que «la libertad de expresión y de información es un derecho humano que debe protegerse».










