Los jugadores del Francisco Ávila Barcelona, 27 abr (EFE).- La irreverencia de los jóvenes jugadores del Barcelona, el hambre por conseguir títulos, pero, sobre todo, el hecho de que son "muy culers' son los ingredientes del éxito del Barça de Hansi Flick, que, con su victoria en la final de la Copa, ha dado el primer paso hacia el triplete. "Son muy culers, están muy unidos y están disfrutando de estos momentos extraordinarios", aseguró el presidente Joan Laporta poco después de que Jules Kounde le diera la trigésimo segunda Copa del Rey al Barça con un zapatazo en el minuto 116. La confianza en sus posibilidades de los más jóvenes se demuestra en una frase de Lamine Yamal: "Sabía que si nos marcan un gol, no pasa nada. Este año no pueden con nosotros, lo hemos demostrado. Estamos muy contentos", mientras los veteranos disfrutan del momento e intentan poner un poco de cordura. El meta Wojciech 'Tek' Szczesny (35 años) estaba jubilado hace seis meses y ha pasado a ganar dos títulos con el Barça; Íñigo Martínez (33) vive una segunda juventud y Robert Lewandowski (36 años) y 40 goles miraba el encuentro ayer en la distancia tras quedarse fuera por una lesión. "La guardería mecánica" del Barça o el 'Dream teen', como ya se le empieza a conocer en ámbitos azulgranas a este equipo, sueña a lo grande con el triplete, mientras los veteranos y el equipo técnico, con Flick a la cabeza, son los que ponen freno a los sueños. Aunque la realidad es tozuda y demuestra que los catalanes están en disposición de todo. Levantaron en enero la Supercopa de España y este sábado la Copa del Rey, dos competiciones que son de gama extra precisamente por haberlas ganado al Real Madrid. A los de Carlo Ancelotti los han derrotado en los tres partidos disputados hasta ahora: 5-2, 4-0 y 3-2; y queda el gran clásico de este mayo para determinar qué pasará en LaLiga. Con cuatro puntos al frente de la tabla y cinco partidos por disputar, el clásico de Montjuïc es determinante para la suerte del campeonato doméstico. Pero LaLiga está aparcada hasta el próximo fin de semana. Después de la resaca emocional de este domingo, el equipo llegará a Barcelona, descansará y mañana lunes volverá al tajo. Dos días para preparar la siguiente batalla: la Champions. En Europa, el Barça está en semifinales y es el Inter de Milán el último escollo antes de la gran final de Múnich. Soñar es gratis y para este 'baby Barça' aun más, pero para el triplete (Liga, Copa y Liga de Campeones) solo ha dado un paso y, emular a aquel primer Barça de Pep Guardiola que lo ganó todo en la temporada 2008-09, es hacerlo a lo grande. También conquistó el triplete el Barça de Luis Enrique en la temporada 2014-15, que sumo Mundial de Clubes y Supercopa de Europa en la segunda mitad de 2015. Esos son los dos tripletes del Barça, el único club junto con el Bayern Múnich, que lo ha conseguido en dos ocasiones, la última con un sextete histórico y con Hansi Flick en el banquillo. Estos jóvenes del Barça volvieron a posar en Sevilla con otra Copa, la segunda que conquistan en cinco meses. En la foto aparecen los padres de algunos de ellos, los vídeos del hermano pequeño de Lamine (Keine) se hacen virales y es que estos azulgranas han pasado de celebrar los títulos compartiéndolos con sus hijos a hacerlo con sus padres. Todo un síntoma.
Los jugadores del FC Barcelona celebran su victoria en la final de la Copa del Rey a la finalización del encuentro que han disputado hoy sábado Real Madrid y FC Barcelona en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz.

El Barcelona derrota al Real Madrid en el minuto 116 y conquista la Copa del Rey

Por Antonio Gutiérrez |

Sevilla (EFE).- El francés Jules Koundé logró a falta del cuatro minutos para que concluyera la prórroga el 3-2 para el Barcelona que le da al equipo azulgrana su trigésimo segundo título de campeón de la Copa del Rey, tras una final ante el Real Madrid digna de un clásico de altura.

Banner WhatsApp

Los barcelonistas fueron muy superiores en la primera mitad, en la que se adelantaron con un gol del Pedri, pero en la segunda reaccionó el Real Madrid con la entrada de Mbappé al campo y le dio la vuelta al marcador para convertirse en un partido abierto y disputado que no se resolvió hasta las postrimerías de la prórroga. 

Novedades en los inicialistas

La presencia de Dani Olmo como mediapunta fue la principal novedad en el once del alemán Hansi Flick, que llegó a Sevilla con bajas significativas como la de su goleador polaco Robert Lewandowski o la del lateral Alejandro Balde y con la presencia en el banquillo tras una larga lesión del meta germano Marc-André Ter Stegen.

Ferran Torres sustituyó a Lewandowski, mientras que en el lateral izquierdo fue Gerard Martín el cogió el puesto de Balde. Con ellos se encontraron a un Real Madrid mermado, en el que el italiano Carlo Ancelotti no tenía, además de los conocidos Dani Carvajal y Éder Militao, a Eduardo Camavinga.

El delantero del FC Barcelona, Lamine Yamal (i), disputa el balón ante el defensa del Real Madrid, Fran García, durante la final de la Copa del Rey en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz
El delantero del FC Barcelona, Lamine Yamal (i), disputa el balón ante el defensa del Real Madrid, Fran García, durante la final de la Copa del Rey en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz

Pero, con Kylian Mbappé en el banquillo aún con problemas en un tobillo, Ferland Mendy, que regresaba tras lesión para tapar la incursiones de Lamine Yamal, solo aguantó diez minutos y se fue otra vez con una dolencia muscular que obligó a salir a Fran García.

Antes y después de la lesión, la presión del Barça fue atosigante, con lo que al Real Madrid solo le quedó recular a la espera que coger en alguna al rival y sorprenderle con la velocidad de Vinícius o Rodrygo, pero fue Courtois el que estuvo muy atento a un cabezazo de Koundé.

El belga, pocos minutos después, al borde de la media hora, no pudo con un zapatazo de Pedri desde lejos, y el balón se le coló cerca de la escuadra para poner lo que se preveía desde el arranque, el tanto de los azulgranas.

El freno del Barcelona da aire al Real Madrid

Pareció que el equipo de Flick levantó algo el pie del acelerador para tomar aire y de eso se valió el de Ancelotti para acercarse al área del meta polaco Wojciech Szczesny, pero sin continuidad y sin encontrar conexiones entre Dani Ceballos con Bellingham ni con los brasileños.

El delantero francés del Real Madrid, Kylian Mbappé, tras anotar durante la final de la Copa del Rey ante el FC Barcelona en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz
Kylian Mbappé anota en la final de la Copa del Rey. EFE /Julio Muñoz

En el minuto 35 se le anuló un tanto al inglés por fuera de juego, después Dani Olmo intentó un gol olímpico pero el balón lo repelió finalmente el palo y, ya en la prolongación, con un partido intenso y de gran despliegue físico, el árbitro señaló penalti sobre Vinícius pero se desdijo ya que la jugada venía precedida de fuera de juego.

Mbappé fue el recurso del Madrid para la segunda parte y el sacrificado Rodrygo, pero fue Vinícius el que tuvo pronto la mejor de su equipo hasta el momento, en un doble remate en el que el meta polaco estuvo muy atento en ambos intentos.

Szczesny se volvió entonces en el protagonista al tapar al delantero francés un remate y seguidamente estar muy bien de reflejos ante Vinícius en los que, ahora sí, el partido era de control madridista ante un rival que pasó por malos momentos.

Con Modric y Arda Gúler también en el campo, el Real Madrid fue otro, intenso, con despliegue físico y con una presión que le quitó al Barcelona, lo que hizo reaccionar a Flick con la entrada de Fermín López por Dani Olmo para recuperar algo de aire en el centro del campo.

Pero para entonces los de Ancelotti ya estaban desatados y el revulsivo Mbappé equilibró el marcador al lanzar desde el borde de área una falta que Frenkie De Jong le hizo y que los madridistas reclamaron como merecedora de tarjeta roja al cortar una acción clara de peligro.

Goles que elevan la emoción y estocada de Koundé

No tardó mucho, a los 77 minutos de darle la vuelta al marcador con el remate de cabeza del francés Aurélien Tchouaméni a la salida de un córner, pero la alegría blanca duró siete minutos, hasta que Ferran Torres cogió adelantado a Courtais y lo batió.

Los jugadores del FC Barcelona celebran el tercer gol del equipo en la final de la Copa del Rey, marcado por Jules Koundé ante el Real Madrid en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz
Los jugadores del FC Barcelona celebran el tercer gol del equipo en la final de la Copa del Rey, marcado por Jules Koundé ante el Real Madrid en el estadio de La Cartuja, en Sevilla. EFE / Julio Muñoz

Hubo tiempo para mas sobresaltos, porque en el sexto minuto de prolongación se pitó un penalti de Asencio a Raphinha, aunque Ricardo de Burgos Bengoechea fue al VAR, rectificó su decisión y le sacó además una amarilla al brasileño, con lo que el partido se fue a la prórroga.

El Madrid pareció algo más entero en este tiempo añadido, incluso el barcelonista Pedri se fue fundido y lo sustituyó Eric García para equilibrar unas fuerzas que estaban al límite en los dos bandos, lo que se derivó cuidarse de no cometer errores que pudieran ser definitivos, aunque Koundé fue el más listo y a falta de cuatro minutos para el final logró el 3-2 definitivo.